«Nadie» quiere sumarse a la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán, afirma la jefa de política exterior de la UE

La reticencia de Europa a unirse militarmente a EE. UU. corre el riesgo de provocar la ira de la Casa Blanca. Trump afirmó el domingo que Alemania y Francia deberían ayudar a asegurar el estrecho de Ormuz.

/ Euractiv
Kaja Kallas press conference in Brussels
Kaja Kallas. [Foto: Dursun Aydemir/Anadolu via Getty Images]

Bruselas (Euractiv)- Los países europeos no están dispuestos a involucrarse militarmente en una guerra que no han iniciado, declaró el lunes a la prensa la alta representante de la UE, Kaja Kallas.

Los ministros de Asuntos Exteriores se reunieron en Bruselas después de que Donald Trump afirmara que el futuro de la OTAN estaba en peligro a menos que los europeos prestaran apoyo para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, una ruta comercial clave para el transporte marítimo mundial que Irán ha bloqueado.

«Nadie quiere entrar activamente en esta guerra», afirmó Kallas, resumiendo el debate de los ministros sobre si ampliar la operación naval de la UE en la región, de carácter puramente defensivo y conocida como Aspides. «Esta no es una guerra de Europa», añadió.

Las declaraciones de Kallas se produjeron después de que Alemania e Italia se distanciaran abiertamente de la idea de otorgar a la denominada misión Aspides —compuesta por un puñado de buques de guerra europeos— el derecho a disparar contra embarcaciones.

Misión de defensa en el Mar Rojo

La misión Aspides de la UE tiene una función ejecutiva en el mar Rojo, lo que significa que puede participar legalmente en ataques para defender a los petroleros contra los hutíes alineados con Irán. Pero esto no se aplica en el estrecho de Ormuz, donde sus buques no podrían llevar a cabo ataques.  Kallas afirmó que existía un «claro deseo» de reforzar la operación, pero «ningún interés» en ampliar su mandato para incluir el estrecho de Ormuz.

La reticencia de Europa a unirse militarmente a EE. UU. corre el riesgo de provocar la ira de la Casa Blanca. Trump afirmó el domingo que países como Alemania y Francia deberían ayudar a EE. UU. a asegurar el estrecho. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, evitó el tema en su breve comparecencia ante los medios el lunes.

Trump redobló sus comentarios en una entrevista concedida el fin de semana al Financial Times, afirmando que la OTAN tenía un futuro «muy malo» si su llamamiento quedaba sin respuesta. Kallas calificó el lunes los objetivos bélicos de Trump de «poco claros» y advirtió de que la guerra podría descontrolarse y acarrear graves consecuencias para la economía mundial, incluida una «hambruna» el próximo año debido a la interrupción de las exportaciones de fertilizantes.

Esperanzas puestas en las Naciones Unidas y en la diplomacia

La UE deposita sus esperanzas en las Naciones Unidas y en la diplomacia como vía principal para poner fin al conflicto. Kallas afirmó que había discutido la estrategia para dialogar con los iraníes con el ministro de Asuntos Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, quien se encontraba en Bruselas para la reunión.

Kallas también mencionó una conversación telefónica que mantuvo con el secretario general de la ONU, António Guterres, en la que ambos plantearon un acuerdo respaldado por la ONU que podría desbloquear el estrecho, similar a la Iniciativa del Grano del Mar Negro que se negoció tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia.

Nicoletta Ionta contribuyó a la elaboración de este reportaje

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(Editado por aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)