El plan de Bruselas para el sector del automóvil da alas al sector europeo de baterías
Con el nuevo Plan de Acción, la Comisión Europea ha dejado claro su respaldo a la industria de baterías del bloque, al apostar por una amplia gama de medidas que van desde el apoyo financiero y la obligación de fabricación en Europa hasta la prohibición de exportar residuos.
Bruselas (Euractiv.com/.es) – Los fabricantes y empresas europeas de reciclado de baterías ven un futuro mucho más prometedor después de que la Comisión Europea publicara su nuevo Plan de Acción para el sector del automóvil, el cual, entre otros puntos, sitúa a esa industria en el foco de sus estrategias industriales y de descarbonización del transporte.
Sin embargo, la batalla para saber cómo pasar de las promesas de Bruselas a los hechos tangibles apenas acaba de empezar.
Con el nuevo Plan de Acción, la Comisión Europea ha dejado claro su respaldo a la industria de baterías del bloque, al apostar por una amplia gama de medidas que van desde el apoyo financiero y la obligación de fabricación en Europa hasta la prohibición de exportar residuos.
Nuevas normas sobre fabricación en la UE
La posible introducción de requisitos de contenido local para las celdas y componentes de las baterías de los vehículos eléctricos vendidos en la UE otorgaría de facto a los fabricantes de baterías de la UE una porción del mercado.
El objetivo de la propuesta es que «una mayor parte de la cadena de valor de las baterías, desde las materias primas hasta la fabricación, se quede aquí, en Europa«, según ha asegurado el Comisario de Transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas, en la presentación del plan de acción este miércoles.
Pero para EUROBAT, el grupo de presión de la UE del sector de las baterías, «dadas las complejas cadenas de suministro mundiales, es necesario un planteamiento pragmático e impulsado por la industria para garantizar la viabilidad y la competitividad».
«La UE debe dar prioridad a los incentivos inteligentes para fomentar el abastecimiento local y reforzar las cadenas de suministro», según explicó una fuente de EUROBAT a Euractiv.
¿Subvenciones de la UE a la producción?
Por otro lado, algunos agentes del sector señalan que las subvenciones a la producción podrían desempeñar un papel más importante en el impulso de la competitividad del sector que los requisitos de fabricación en Europa.
Los requisitos de producción local apenas benefician a una pequeña porción de la producción, pero para el resto «proporcionan una ventaja injusta a las empresas que están operando en países donde el apoyo es significativamente mayor«, según explica a Euractiv Benoit Lemaignan de la start-up francesa Verkor.
Lemaignan mencionó China y Estados Unidos como dos de los ejemplos concretos.
Bruselas prometió «estudiar las ayudas directas de la UE a la producción para las empresas que fabrican baterías en la UE», y aclaró que ese dinero podría «combinarse» con ayudas estatales, según reza el texto del Plan de Acción publicado el miércoles.
Según Thore Sekkenes, director de programas de InnoEnergy para la Alianza Europea de Baterías, ese tipo de ayudas a la producción a corto plazo puede «marcar una diferencia real» para mejorar la competitividad de los fabricantes de pilas durante el aumento de sus capacidades.
«En Estados Unidos, los programas de financiación apoyan la producción local de células con 35 dólares/kWh. La financiación europea debería igualar este nivel de apoyo durante el período de crecimiento de 2025-2030«, explica.
Materias primas, reciclaje y más
Pero más allá de la cuestión de las subvenciones, el Plan de Acción de la Comisión Europea sugiere también nuevas medidas destinadas a garantizar el acceso a materias primas clave, además de defender y apoyar la industria europea de baterías.
En un apartado del Plan se sugiere condicionar las ayudas a empresas de fuera de la UE a la firma de acuerdos para compartir conocimientos técnicos, tecnología y valor con las empresas radicadas en la UE.
De aplicarse, ese mandato podría ayudar a las empresas de la UE a ponerse a la altura de los productores chinos y estadounidenses, y situar en clara desventaja a los competidores extranjeros que no estén dispuestos a cooperar con las empresas europeas.
Por otra parte, Bruselas también está dispuesta a «facilitar las inversiones conjuntas del sector privado en la cadena de valor ascendente» y a simplificar los procedimientos de autorización de más proyectos de materias primas y de refino.
La decisión de prohibir la exportación de residuos triturados de pilas a países no miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) es otra forma de incentivar «la autonomía estratégica de la UE y la seguridad del suministro de materias primas», según un documento informativo de Bruselas.
El plan restringiría las exportaciones de residuos de pilas, conocidos como «masa negra», por motivos medioambientales.
«Manteniendo la masa negra más tiempo en la economía podemos impulsar el reciclaje de pilas y nuestra economía circular», declaró en un comunicado la Comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall.
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[Editado por BTS/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]