Notas disonantes en Berlín por la polémica hoja de ruta para la descarbonización
Berlín (Euractiv/EuroEFE).- Voces desafinadas en el seno de la coalición tripartita de gobierno alemana entre socialdemócratas (SPD), Verdes y Liberales (FDP), por la polémica hoja de ruta de Berlín para la descarbonización de la economía, después de que el ministro de Finanzas, Christian Lindner, diera la espalda este miércoles al proyecto inicial del Ejecutivo para alcanzar esa meta en 2030.
Lindner (FDP) rechazó en una entrevista publicada este miércoles el plan del Gobierno porque los esfuerzos de Alemania para lograr ese objetivo quedarían en papel mojado aseguró si el resto de socios de la UE tuvieran la posibilidad de incrementar sus emisiones de CO2 en el marco de las normas actuales del bloque.
El cuestionamiento público de Lindner para adelantar la eliminación de las emisiones de la industria alemana del 2038 al 2030 ha proyectado sombras de duda sobre el Régimen Comunitario de Comercio de Derechos de Emisión (RCCDE UE/ETS).
«De todas formas, esa fecha (2030) no ayuda en nada a (la protección del clima), ya que las emisiones de CO2 que se ahorran en Alemania pueden acumularse adicionalmente en Polonia, por ejemplo, por las normas europeas», aseguró Lindner en una entrevista con el periódico regional de Colonia Kölner Stadt-Anzeiger.
«Mientras no esté claro que la energía está disponible y es asequible, deberíamos acabar con los sueños de eliminar progresivamente la energía (en base al) carbón en 2030″, añadió el funcionario alemán.
Según opinión de varios analistas, lo que Lindner estaría insinuando es que uno de los proyectos climáticos más prestigiosos de la UE, el RCCDE, no está cumpliendo con las expectativas. Según ese régimen, el cierre de una o varias centrales de carbón no reduce automáticamente el número de derechos de emisión en circulación si el gobierno en cuestión no pide a tiempo a la Comisión Europea que los cancele.
La actual política de Alemania en ese sentido ha propiciado que otros países de la UE hayan podido aumentar sus emisiones de carbono.
COMPLEJO SISTEMA ALEMÁN
Alemania implantó un sistema propio que requiere mucho tiempo para su plena aplicación, y necesita de dictámenes favorables de expertos independientes para determinar cuántos derechos de emisión deben suprimirse. Este enrevesado proceso ha hecho que Alemania incumpliera antes de tiempo el plazo de notificación de la Comisión.
Pero el rechazo de Lindner al plazo estipulado para la “desconexión” de la economía alemana del carbono no ha encontrado mucho eco.
«No sería bueno para Alemania como país para hacer negocios romper la (hoja de ruta para la) eliminación progresiva del carbón ya acordada«, aseguró este miércoles Michael Hüther, Director del Instituto Económico Alemán, en una entrevista para la radio Deutschlandfunk.
La idea de Lindner «no proporciona estabilidad a las expectativas de los inversores. En algún momento, hay que mantenerse firme en algo», añadió.
Kerstin Andreae, presidenta de la Asociación Alemana de Industrias de la Energía y el Agua (BDEW), añadió que «el Gobierno federal debería aclarar rápidamente cómo se va a organizar la seguridad [energética] en Alemania a medio y largo plazo», informó RND.
Otros han interpretado la declaración de Lindner como una simbólica “puñalada” a su socio de coalición Los Verdes, quienes, a pesar de que están a favor de la eliminación progresiva , han cuestionado recientemente el estricto cumplimiento por parte del Ministro de la promesa electoral de su partido (FDP) de respetar el denominado sistema de “freno a la deuda” en el presupuesto federal.
Editado por F.Heller