Optimismo en la UE por los acuerdos de defensa de Ucrania con los países del Golfo
Hungría mantiene bloqueado de facto un paquete de ayuda de la UE de 90 000 millones de euros, dos tercios del cual están destinados a la defensa, lo cual obliga a Kiev a buscar desesperadamente formas de diversificar sus fuentes de financiación. Por ello, los líderes de la UE pidieron el mes pasado mayor colaboración con terceros países para ayudar a cubrir el déficit.
Bruselas (Euractiv.com) – Fuentes diplomáticas de la Unión Europea (UE) en Bruselas consideran que el refuerzo en las relaciones de Kiev con los Estados del Golfo podría desbloquear nuevos fondos, al tiempo que acercaría a la región a la postura europea sobre la guerra en Ucrania.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, firmó la semana pasada acuerdos de defensa con Arabia Saudí, Catar y los Emiratos Árabes Unidos, tras el despliegue de expertos militares de Kiev para ayudar a los países del Golfo a contrarrestar los ataques con drones y misiles iraníes.
En ese sentido, diplomáticos de la UE afirman que esa iniciativa podría marcar un cambio geopolítico sutil pero significativo.
«La esperanza es que esto incline la balanza más a favor de Ucrania: armas, defensas aéreas, financiación, todo ello sería beneficioso», afirmó un diplomático.
Varios embajadores de países de la UE, que hablaron bajo condición de anonimato, describieron la iniciativa como una jugada inteligente de Zelenski que podría ayudar a consolidar los lazos en una región que ha mantenido relaciones en gran medida equilibradas entre Moscú y las capitales occidentales.
«Los países del Golfo se alinearán más con la UE», afirmó otro diplomático, al tiempo que añadió que la demanda de las capacidades de los drones ucranianos, probados en el campo de batalla, podría ser un factor decisivo, a pesar de la preocupación de algunos sobre la neutralidad.
Otro diplomático afirmó que «la era de la neutralidad ha terminado» para la región.
La necesidad de liquidez
La iniciativa se da a conocer en un momento delicado para las finanzas de Ucrania.
Hungría mantiene bloqueado de facto un paquete de ayuda de la UE de 90 000 millones de euros, dos tercios del cual están destinados a la defensa, lo cual obliga a Kiev a buscar desesperadamente formas de diversificar sus fuentes de financiación. Por ello, los líderes de la UE pidieron el mes pasado mayor colaboración con terceros países para ayudar a cubrir el déficit.
Zelenski no ha dado detalles sobre el alcance de ninguna venta militar ni los compromisos concretos de los socios del Golfo. Sin embargo, tras una reunión la semana pasada junto con militares ucranianos enviados a Arabia Saudí, reiteró que Ucrania está ayudando a los países «que nos ayudan a defender nuestra independencia».
Los diplomáticos consultados afirman que Kiev está tratando de posicionarse como un actor clave en temas de seguridad.
Varios valoran muy positivamente las declaraciones de Zelenski sobre seguridad marítima, con las cuales sugirió que la experiencia de Ucrania en el mantenimiento de las rutas comerciales del mar Negro —incluido el uso de drones marítimos— podría aplicarse a la protección de puntos estratégicos esenciales como el estrecho de Ormuz.
«Pero si Ucrania encuentra una forma, como sea, de contribuir a la reapertura de Ormuz, eso cambiará mucho más que las rutas comerciales», afirmó uno de los diplomáticos.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está intensificando la presión sobre Europa para que ayude a Washington a reabrir el estrecho de Ormuz.
Los últimos ataques iraníes contra instalaciones militares vinculadas a Occidente en la región, en represalia por la acción conjunta de Estados Unidos e Israel, han destapado las vulnerabilidades de los sistemas de defensa en los países del Golfo.
Los gobiernos buscan formas rentables de contrarrestar la guerra con drones sin depender excesivamente de las costosas plataformas de defensa aérea occidentales.
Hasta la fecha, Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos han mantenido un delicado equilibrio sobre la guerra en Ucrania. Aunque respaldaron una de las primeras resoluciones de la ONU que exigía la retirada de Rusia y proporcionaron ayuda humanitaria, han mantenido sus lazos económicos y diplomáticos con Moscú.
Sin embargo, en diciembre de 2025, Emiratos Árabes Unidos emitió un comunicado en el cual condenaba un supuesto ataque con drones ucranianos contra la residencia del presidente ruso, Vladimir Putin, extremo que Ucrania negó.
El comercio entre Rusia y Emiratos Árabes Unidos ha crecido notablemente en los últimos años, lo cual pone de relieve la profundidad de esos vínculos. El volumen de comercio entre Rusia y los Emiratos Árabes Unidos se disparó hasta los 12 000 millones de dólares en 2025.
Los temas energéticos también son fundamentales para la estrategia de Kiev. Dado que Europa sigue reduciendo gradualmente las importaciones de gas ruso, garantizar alianzas energéticas fiables con el Golfo es cada vez más importante para evitar una nueva dependencia de Moscú en caso de una nueva crisis energética.
«En parte, se trata de demostrar que Ucrania es un socio fiable y capaz más allá de Europa (…) hay un mensaje más amplio dirigido a los países no pertenecientes a la UE», afirmó otra fuente diplomática.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller)