El Parlamento Europeo aprueba la directiva europea contra la corrupción
La propuesta fue elaborada tras el escándalo del «Catargate» de 2023, relacionado con pagos de dinero a cambio de influencias. Establece normas que armonizarán las definiciones y las sanciones penales para los delitos de corrupción, entre ellos el soborno, la malversación y el tráfico de influencias a nivel de la UE.
Bruselas (Euractiv.com) – El Parlamento Europeo aprobó una nueva directiva europea contra la corrupción, calificada de «hito», pero que sigue dejando muchas de las decisiones sobre su aplicación en manos de los países del bloque comunitario.
La propuesta fue elaborada tras el escándalo del «Catargate» de 2023, relacionado con pagos de dinero a cambio de influencias. Establece normas que armonizarán las definiciones y las sanciones penales para los delitos de corrupción, entre ellos el soborno, la malversación y el tráfico de influencias a nivel de la UE.
Fue aprobada el martes con 581 votos a favor, 21 en contra y 42 abstenciones. La eurodiputada neerlandesa Raquel García Hermida-van der Walle, negociadora principal del Parlamento, calificó la votación de «histórica» y afirmó que «esta ley es un remedio muy necesario para esa podredumbre que se encuentra en el corazón de nuestra sociedad».
«Durante demasiado tiempo, la legislación ha estado fragmentada, lo que ha permitido que la corrupción persista», comentó por su parte la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola (PPE), al tiempo que calificó la norma de «un hito importante» en la lucha contra la corrupción.
Sin embargo, al tratarse de una directiva, no puede imponer obligaciones estrictas en cuanto a los resultados de su aplicación, que están en gran medida en manos de los países de la UE.
Según un nuevoinforme de la OCDE que analiza los sistemas de integridad en 62 países, muchos de ellos europeos, existe una brecha persistente entre las normas estrictas sobre el papel y su aplicación real, especialmente en lo relativo a los conflictos de intereses.
La votación se produce mientras el Parlamento es objeto de escrutinio por sus reformas internas anticorrupción tras el escándalo del «Catargate».
Los esfuerzos por establecer un organismo de ética independiente de la UE que supervise a las instituciones con poderes significativos se han estancado, dado que las divisiones políticas han ralentizado los avances.
Metsola afirmó el martes que las primeras reuniones sobre el organismo de ética comenzarán «pronto».
También persisten las dudas sobre la disposición de los eurodiputados a otorgar poderes de investigación adicionales a la Fiscalía Europea (EPPO), lo que algunos consideran una prueba clave del compromiso del bloque para combatir la corrupción. Los debates sobre las competencias de los organismos de control están previstos para 2027.
Mientras tanto, la Comisión Europea también tiene que dar a conocer su estrategia anticorrupción en 2026, tras, una vez más, varios retrasos.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller)