Polonia se mete en el debate de cara a las europeas de 2024
Varsovia (Euractiv/EuroEFE).- Los conservadores polacos, que desde hace varios años mantienen una tensa relación con las instituciones de la UE, intentan asegurarse un tercer mandato en las elecciones nacionales de 2024.
El resultado de las elecciones de octubre de 2024 podría influir significativamente en el equilibrio de poder de cara a los comicios europeos del año próximo, en opinión de varios analistas.
Tras el Brexit, que supuso la salida de los conservadores británicos del grupo Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), el partido conservador polaco Ley y Justicia (PiS) se convirtió en la nueva piedra angular del grupo.
Durante sus dos legislaturas en el gobierno, el PiS mantuvo una relación tensa con Bruselas. Las polémicas reformas judiciales en Polonia, que según la Comisión Europea y el Tribunal de Justicia de la UE socavaban la independencia judicial en el país, son uno de los motivos de tensión, aunque no es la única manzana de la discordia entre ambas partes.
Aunque impopular en la UE, el gobierno del PiS ha conseguido mantener su popularidad en el país y tiene muchas posibilidades de ganar un tercer mandato en las elecciones nacionales previstas para el 15 de octubre, con un 34,9% de apoyo, según las últimas encuestas.
En segundo lugar, con un 29,2% de respaldo, se sitúa el principal rival del PiS, la Coalición Cívica (KO), de centro-liberal, miembro del Partido Popular Europeo, liderado por el ex Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk e integrado por la Plataforma Cívica (PO), de tendencia conservadora-liberal, y partidos más pequeños, entre los que destaca el movimiento de agricultores AgroUnia.
La campaña electoral de octubre se perfila como un duelo entre PiS y KO, ya que los dos partidos representan enfoques muy diferentes de Europa: PiS acusa a Bruselas de intentar usurpar las competencias de los Estados miembros y KO acusa al bando gobernante de socavar la posición de Polonia en Europa con sus políticas antidemocráticas.
EL REFERENDUM COMO HERRAMIENTA DE CAMPAÑA
Las elecciones irán acompañadas de un referéndum sobre cuestiones que, según el PiS, son vitales para el pueblo polaco, pero la oposición ve la votación como una herramienta más para impulsar el apoyo al gobierno.
El motivo del referéndum fue el nuevo plan de migración y asilo de la UE, basado en la solidaridad obligatoria, lo que significa que los países que se niegan a reubicar a los solicitantes de asilo deben contribuir financiera u operativamente a la gestión del asilo del bloque.
Mientras Polonia y Hungría rechazaron el plan de la UE, PiS optó por dejar que los polacos opinaran sobre si querían que el país participara en las reubicaciones, con una pregunta en el referéndum: «¿Apoya usted la acogida de miles de inmigrantes irregulares de Oriente Medio y África mediante el plan de reubicación forzosa impuesto por los burócratas de la UE?»; a pesar de que la Comisión insiste en que la reubicación no es obligatoria con el nuevo sistema.
«PiS vuelve a amenazar a Polonia con refugiados. Si no apunta a las personas LGBTQ+ o a las mujeres, apunta a los solicitantes de asilo», declaró a EURACTIV.pl el eurodiputado de izquierdas Robert Biedroń.
«Las cuestiones migratorias son competencia tanto de los Estados miembros como de la UE, por lo que ningún referéndum será vinculante«, subrayó, al tiempo que añadió que el PiS sólo utilizaría el referéndum para movilizar a los votantes en vísperas de las elecciones.
Las cuatro preguntas restantes se refieren a la privatización de la propiedad pública, el aumento de la edad de jubilación y la eliminación de la barrera en la frontera polaco-bielorrusa, destinada a impedir la inmigración irregular procedente del Este.
También se ha criticado la formulación de las preguntas, que utilizan frases un tanto incendiarias, son capciosas, sugieren las respuestas «correctas» y se dirigen a la oposición. Esto llevó a la oposición a criticar al partido gobernante por «tomar el pelo a los polacos».
Si el PiS gana las elecciones y la mayoría de los polacos se opone al plan de reubicación de la UE en el referéndum, el partido podría adquirir una influyente baza en su oposición a nivel de la UE al plan propuesto por la Comisión, que sin duda no facilitaría la reforma de la migración y el asilo.
LAS TENDENCIA EN EL PPE
En medio de una cascada de propuestas entre dos visiones alternativas de Europa, el PiS ataca no sólo al MD como único partido que podría privarle del poder, sino también a todo el grupo del Partido Popular Europeo (PPE), del cual critica duramente su visión de Europa y acusa a los democristianos de intentar influir en las elecciones de Polonia.
Entrevistado en junio pasado por el Frankfurter Allgemeine Zeitung, el líder del PPE Manfdred Weber, habló de la necesidad de construir un «cortafuegos» contra el PiS y descartó cualquier tipo de cooperación del PPE.
Ello provocó la indignación del partido gobernante polaco, que acusó a Weber de intentar inmiscuirse en las elecciones polacas. En respuesta, el parlamento polaco aprobó una resolución para contrarrestar cualquier intento de otros países y políticos extranjeros de influir en el proceso electoral.
El diputado del PiS Tadeusz Cymański aseguró recientemente que las manifestaciones de Weber, especialmente su uso de la palabra «enemigo», se asemejaba a la «propaganda de Hitler».
La actitud de Weber con Polonia es «una desfachatez» que muestra el embrutecimiento del discurso político, declaró a EURACTIV.pl el eurodiputado del PiS y colíder del grupo ECR, Ryszard Legutko.
El político aseguró que espera que Weber se enfrente a las consecuencias de sus palabras para que muchos votantes polacos se den cuenta de que el PPE intenta utilizar «políticas de fuerza» y métodos agresivos.
Los políticos más pro-UE creen en la necesidad de apaciguar los ánimos, mientras que Weber utiliza una retórica de enfrentamiento, según subrayó Legutko, quien añadió que «la Unión Europea se ha convertido en un lugar donde unos utilizan la agresión contra otros».
Preguntado sobre si PiS podría imaginar alguna forma de cooperación reforzada entre el ECR y el PPE con alguien que no fuera Weber al timón, comentó que es una cuestión que compete a la dirección política.
“Si se mantiene la tendencia a marginar a algunos países y a embrutecer el lenguaje, es difícil imaginar una cooperación entre ambos partidos”, afirmó.
“Lo que estamos viendo actualmente en el PPE es una «oligarquización» de la política europea, lo cual el ECR no comparte”, agregó.
La Coalición Cívica ha salido en defensa de Weber y cree en la capacidad de Polonia de ser un miembro activo de la Europa democrática y liberal.
«Es inaceptable que el partido nacional populista PiS ataque a los políticos elegidos democráticamente y utilice una retórica antieuropea, dirigiéndose en especial al PPE”, según declaró a EURACTIV.pl el eurodiputado del PO Michał Szczerba.
El PPE «defiende firmemente la democracia, el Estado de Derecho y Ucrania», mientras que Weber «es un amigo de Polonia y una persona que está construyendo una poderosa coalición de instituciones de la UE para apoyar a Ucrania«, afirmó.
«El objetivo de la Coalición Cívica es restaurar la posición de Polonia en la escena internacional y forjar una cooperación con los socios democráticos de Europa», declaró Szczerba.
La «Lucha por Polonia» podría resultar clave para el Parlamento Europeo en su conjunto. Dado que el ECR ha aumentado su representación en otros países, especialmente Italia y la República Checa, podría convertirse en un actor clave en las elecciones europeas de 2024 si el PiS vuelve a ganar en Polonia.
Una victoria de la oposición sería crucial para el potencial del PPE como mayor grupo del Parlamento de la UE.
Editado por F.Heller