Presión a ocho Estados miembros para reducir impuestos a la electricidad
Un borrador filtrado del Plan de Acción para una Energía Asequible de la Comisión Europea afirma que los países de la UE "pueden reducir la factura eléctrica ya mismo"
Bruselas (Euractiv.com/.es) – El constante incremento de los precios de la electricidad redobla la presión sobre los ocho países de la Unión Europea (UE) que aún se aferran a sus elevados impuestos sobre la electricidad.
Durante años, la UE se ha esforzado por reformar el marco impositivo mínimo de la energía.
El objetivo inicial estaba relacionado con el clima. Unos tipos impositivos más bajos para la energía pueden impulsar el consumo de electricidad, una palanca clave para descarbonizar la economía europea.
Sin embargo, desde 2022 ha primado la preocupación por los altos precios de la energía.
Para evitar una carrera a la baja en los impuestos sobre la energía, la legislación de la UE establece un tipo impositivo mínimo de 1 euro por MWh para los hogares y de 0,5 euros para la industria.
Sin embargo, para modificar estos gravámenes mínimos es necesario que los 27 países de la UE se pongan de acuerdo por unanimidad, y ha resultado difícil alcanzar un compromiso,
Con la reforma estancada, Bruselas dice que es hora de arreglar las cosas a nivel nacional.
«Todos estamos de acuerdo en que tenemos que bajar los precios de la energía, y tenemos una forma de hacerlo mañana mismo: bajar los impuestos a la energía«, comentó la semana pasada el Comisario de Energía, Dan Jørgensen.
El danés se centró en los ocho países de la UE -incluido el suyo- que aplican impuestos sobre la electricidad superiores al nivel mínimo establecido en la legislación comunitaria.
Reducir los impuestos al mínimo en toda Europa podría ser «rápido si quisiéramos», dijo Jørgensen.
La Comisión Europea presentará mañana, 26 de febrero, su Plan de Acción para una Energía Asequible.
En una versión filtrada se asegura que los países de la UE «pueden rebajar hoy mismo la factura de la electricidad», una advertencia a países como Alemania, Francia y los Países Bajos, que tienen tipos impositivos mucho más altos.
En ese sentido, Jorgensen advirtió de que los ministros de Energía que quieran bajar los precios pueden enfrentarse a la oposición de sus colegas que manejan los hilos del dinero.
Por ejemplo, los impuestos a la electricidad aportarán 6.800 millones de euros al presupuesto del Estado alemán en 2023.
A la pregunta de Euractiv de por qué los Gobiernos nacionales no han reducido ya los impuestos a la electricidad a niveles mínimos, Conall Heussaff, analista de investigación del think tank Bruegel, citó también los ingresos fiscales.
«Existe el riesgo de que se pueda, por ejemplo, exacerbar la pobreza energética», comentó, al tiempo que se refirió a jurisdicciones donde «los impuestos son más altos sobre la electricidad y más bajos sobre el gas u otros combustibles fósiles»
«Muchos consumidores siguen dependiendo mucho de estos combustibles fósiles para la calefacción de sus hogares», explica Heussaff.
Cambiar la fiscalidad «de la noche a la mañana» para fomentar la demanda de electricidad y penalizar el consumo de combustibles fósiles «sería una forma injusta de hacerlo», señaló.
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[Editado por DC/EPD/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]