Roce diplomático entre Praga y Bratislava

Un presunto malentendido verbal entre Chequia y Eslovaquia  ha provocado un roce diplomático entre ambos países vecinos, quienes en las últimas horas se han cruzado duras acusaciones y reproches.

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Praga / Bratislava (Euractiv / EuroEFE).- Un presunto malentendido entre Chequia y Eslovaquia  ha provocado un roce diplomático entre ambos países vecinos, quienes en las últimas horas se han cruzado duras acusaciones y reproches.

El hecho es que las relaciones diplomáticas entre Chequia y Eslovaquia están en su momento más bajo de los últimos tiempos después de que primer ministro checo, Petr Fiala (ODS, ECR), afirmara este miércoles que la reanudación de las consultas intergubernamentales con Eslovaquia ha dejado de ser, por el momento, un tema prioritario para Praga.

Bratislava lo consideró un gesto de falta de respeto de su vecino.

Según explicó Fiala, por ahora no se dan las condiciones para restablecer las consultas bilaterales, debido también a que el primer ministro saliente, el prorruso Robert Fico (Smer/S&D), aún sigue en fase de recuperación tras el intento de asesinato que sufrió a mediados del pasado mes de mayo.

La tensión entre ambos países centroeuropeos se produce tras una reunión de alto nivel que tuvo lugar este miércoles en Praga entre el presidente checo, Petr Pavel, y su homólogo eslovaco, Peter Pellegrini.

«No consideramos que las declaraciones del Primer Ministro Fiala, en vísperas de la primera visita oficial del recién elegido Presidente eslovaco Peter Pellegrini a la República Checa, sean respetuosas o propicias para nuestras relaciones de buena vecindad«, aseguró una fuente oficial de Bratislava.

Por su parte, la portavoz del gobierno checo, Lucie Ješátková, explicó que la declaración de Fiala no pretendía faltar el respeto al país vecino.

«Fue una expresión de respeto por la situación en la que se encuentra el Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, que se está recuperando y, por tanto, no es posible hablar de consultas intergubernamentales por razones objetivas», comentó  Ješátková en declaraciones a la Agencia Checa de Noticias.

El origen de las tensiones se remonta a marzo de 2024, cuando el gobierno checo suspendió las consultas intergubernamentales por desacuerdos en cuestiones clave de política exterior, especialmente por la invasión rusa de Ucrania.

El gobierno eslovaco de Fico suspendió la ayuda militar a Ucrania, en marcado contraste con la postura checa.

En anteriores ocasiones, Fico ha dejado clara su postura crítica con la UE al afirmar que la estrategia occidental en Ucrania ha fracasado y que no se puede vencer a Rusia por medios “convencionales”.

Bratislava ha mantenido que su postura sobre la guerra en Ucrania «no puede ser un obstáculo para el desarrollo de las relaciones checo-eslovacas».

Los comentarios anti-Fico alimentan la polémica

Mientras tanto, el gobierno eslovaco aumentó la escalada verbal con Praga tras criticar que la policía checa no haya detenido hasta la fecha a quienes han expresado su aprobación al intento de asesinato de Fico.

El diputado del partido prorruso Smer Tibor Gašpar expresó su «decepción» por la falta de acción de Praga tras el ofensivo comentario en internet de un ciudadano checo que mostraba su apoyo al intento de magnicidio con la frase: «Ese cerdo (Fico)  debería haber sido fusilado».

El gobierno eslovaco expresó su preocupación por el hecho de que la policía checa considerase esos ofensivos comentarios un gesto de “libertad de expresión”.

«En Eslovaquia somos testigos de veredictos vinculantes en los que este tipo de personas, que difunden el odio y apoyan el asesinato o desean el asesinato de alguien, son condenadas a penas de prisión incondicional«, señaló Pellegrini en su visita a Praga.

La dirección de la policía checa respondió de manera neutral sobre el asunto.

«Por regla general, no hacemos comentarios sobre declaraciones políticas, y tampoco haremos una excepción en este caso (…) es impensable que nos desviemos (de esa política)», afirmó una fuente de la cúpula directiva del cuerpo policial checo.

El ministro checo del Interior, Vít Rakušan (STAN, PPE), también defendió a la policía y destacó su postura apolítica.

«Cuando investigan y persiguen cualquier delito, miden a todos por el mismo rasero y no se guían por nada que no sean las leyes aplicables. Su trabajo es estrictamente apolítico. Considero inapropiadas las críticas a su labor por parte de algunos políticos eslovacos«, afirmó.

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Editado por Fernando Heller