Roces en el eje París-Berlín por los polémicos visados para Kosovo
Berlín/París/Prístina (Euractiv/EuroEFE).- La reciente ola de violencia en el norte de Kosovo es analizada de cerca por la Unión Europea (UE), al tiempo que el tradicional “eje” París-Berlín corre el riesgo de deteriorarse por el polémico asunto de los visados con Prístina.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, saltó a los titulares la semana pasada cuando sugirió que el régimen de exención de visados para Kosovo, que entrará en vigor el 1 de enero de 2024, podría ser revisado por París y Berlín si Prístina no contribuye a relajar la tensión con Serbia.
Fuentes consultadas por EURACTIV sugieren que Alemania mantendrá el calendario inicial, lo cual pone de manifiesto una fuerte divergencia de posturas en el eje franco-alemán.
Kosovo ha sido objeto de especial atención por la Unión Europea (UE) tras el estallido de la violencia en el norte del país, una región habitada principalmente por serbios étnicos.
En noviembre de 2022, los serbios dimitieron en masa del gobierno y las instituciones locales por la implantación de la obligación de que todos los vehículos de Kosovo llevaran matrículas emitidas por Pristina. Esto afectaría a algunos serbios del norte con matrícula de Belgrado, que viven en Kosovo pero se niegan a reconocer su soberanía.
En abril pasado se celebraron elecciones para sustituir a los políticos que habían dimitido, pero los serbios se negaron a participar o votar, tras los llamamientos al boicot de Belgrado.
La votación se saldó con una participación inferior al 4% y la mayoría de albaneses.
Cuando intentaron entrar en los edificios municipales con el apoyo de la policía kosovar, los serbios respondieron con protestas que degeneraron en violencia, la cual provocó varios heridos entre los efectivos de mantenimiento de la paz de la OTAN.
EURACTIV fue informada de las medidas de la UE antes de que se anunciaran oficialmente, incluida la posible paralización del proceso de liberalización de visados.
Tras un largo proceso que contó con el apoyo crucial del dúo franco-alemán, los ciudadanos de Kosovo podrán viajar por Europa como cualquier otro ciudadano europeo, sin necesidad de visado, a partir de enero de 2024.
¿ULTIMÁTUM DE MACRON A SCHOLZ?
Francia y Alemania han adoptado una posición coordinada sobre las relaciones con Kosovo, con declaraciones conjuntas, y han participado activamente en uno de los últimos planes para normalizar las relaciones entre Kosovo y Serbia, el denominado informalmente «plan franco-alemán».
Los cuerpos diplomáticos de ambos países son también muy respetados a nivel local, y las palabras de Macron y Scholz, y de la ex canciller germana Angela Merkel tienen un peso significativo.
Sin embargo, parece que la inclusión de Alemania por parte de Macron en el posible nuevo planteamiento sobre los visados se desmarcó de la posición de Berlín.
Aunque Macron dejó claro que País espera un «compromiso claro» de ambas partes, que incluya nuevas elecciones municipales, un nuevo compromiso serbio con las instituciones afines y una pacificación general de la situación, el mandatario fue más allá y lanzó una especie de ultimátum.
«Francia y Alemania están comprometidas y también han dado pasos para abrirse, en particular en la política de visados y otras cuestiones económicas, que serán revisadas si no hay una política de responsabilidad por ambas partes”, subrayó.
La sugerencia de que Francia y Alemania revisarían la política de visados causó conmoción en Pristina, ya que la liberalización de visados ha sido una larga batalla librada por el pequeño país, aspirante a entrar a la UE.
Scholz se abstuvo de realizar declaraciones públicas en el mismo sentido.
A la pregunta de si Macron y Scholz habían acordado conjuntamente la posible revisión del sistema de liberalización de visados, una fuente cercana al Ministerio de Asuntos Exteriores alemán explicó a EURACTIV-Berlín que «Alemania está sujeta a los reglamentos adoptados por la UE en abril de 2023. Según éstos, los nacionales kosovares estarán exentos en el futuro de la obligación de visado para estancias cortas en el espacio Schengen (hasta 90 días en un plazo de 180 días). Ello entrará en vigor el 1 de enero de 2024. Eso significa que todos los Estados de los Balcanes Occidentales estarán entonces igualmente exentos de la obligación de visado para estancias de corta duración en el espacio Schengen», aseguró la fuente, que no quiso hacer más comentarios.
Sin embargo, fuentes consultadas por EURACTIV sugieren que Alemania podría mantener la fecha límite del 1 de enero de 2024, y no hay planes para salir de este camino, lo cual se traduce en que la inclusión de Alemania por parte de Macron en su declaración se hizo sin el acuerdo de Berlín.
Mientras tanto, la ponente para Kosovo en el Parlamento Europeo, Viola von Cramon, ha pedido que la liberalización de visados no se relacione con el diálogo Kosovo-Serbia.
ENTERRAR EL DIÁLOGO
«Los ciudadanos de Kosovo merecen la tan esperada liberalización de visados. Queremos ser claros: la exención de visados no está ni debe estar vinculada al diálogo con Serbia. La UE debe cumplir su promesa permitiendo a los ciudadanos de Kosovo viajar libremente a partir del 1 de enero de 2024″, señaló Von Cramon.
#Kosovo 🇽🇰 citizens deserve the long overdue visa liberalisation.
We want to be crystal clear – visa free travel is not and should not be linked to the Dialogue with Serbia.#EU 🇪🇺 has to keep its promise allowing the citizens of Kosovo to travel freely as of 1 January 2024. pic.twitter.com/Y5zv7Jrauw
— Viola von Cramon 🇺🇦🇪🇺 (@ViolavonCramon) September 1, 2023
El presidente de Kosovo, Vjosa Osmani, también respondió al ultimátum de Macron y aseguró que si se da ese paso, el diálogo se acabará.
«Yo diría que esta es la manera de enterrar el diálogo (…). Si alguien quiere detener el diálogo, que tome medidas de este tipo, que son medidas punitivas contra el pueblo de Kosovo. No son contra ningún líder, no son contra una política, son contra el pueblo de Kosovo. Y este castigo sin precedentes, que ha sido una gran injusticia para el pueblo de Kosovo, supondrá la muerte del diálogo», subrayó Osmani.
Osmani añadió que confía en que la UE retire las medidas punitivas contra Kosovo, las cuales calificó de injustas y desproporcionadas.
El primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, y el presidente serbio, Aleksander Vucic, tienen previsto reunirse en Bruselas el próximo 14 de septiembre, tras meses de conversaciones estancadas.
Editado por Fernando Heller