Se enturbia la relación entre Alemania y Polonia por el «caso Nordstream2»
La supuesta negativa de Polonia a detener en su territorio a uno de los presuntos autores del atentado de 2022 contra el estratégico gasoducto Nordstream2 ha enfrentado a Berlín y Varsovia, donde el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha tenido duras palabras para con su vecino del oeste.
Varsovia (EuroEFE).- La supuesta negativa de Polonia a detener en su territorio a uno de los presuntos autores del atentado de 2022 contra el estratégico gasoducto Nordstream2 ha enfrentado a Berlín y Varsovia, donde el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha tenido duras palabras para con su vecino del oeste.
La semana pasada, los medios alemanes Süddeutsche Zeitung, Die Zeit y ARD informaron de que el fiscal del país emitió una orden de detención contra un instructor de buceo ucraniano sospechoso de estar implicado en los atentados del gasoducto Nord Stream en 2022.
El sospechoso vivió durante una temporada en Pruszków, una ciudad a 20 kilómetros de Varsovia.
Los fiscales polacos anunciaron que el sospechoso, identificado como Volodymyr Z., ya ha abandonado Polonia, pero el Wall Street Journal revela que no ejecutaron la orden de arresto.
Según el periódico, los fiscales afirmaron en un primer momento que hubo un error en la solicitud alemana, extremo negado por Berlín. Posteriormente aseguraron que el caso sería tratado por la Agencia Polaca de Seguridad Interior (ABW).
La ambigua postura de los investigadores impulsó a Berlín a intervenir en el asunto y entablar contactos oficiales con Varsovia, según fuentes conocedoras del asunto citadas por el WSJ.
El momento propicio se produjo durante la cumbre germano-polaca celebrada en Varsovia a principios de julio.
Durante las conversaciones, los ministros alemanes pidieron a sus homólogos polacos que hicieran el máximo esfuerzo para garantizar que se ejecutaba la orden de detención, pero según la fuente, Varsovia se negó.
“Z” abandonó Polonia en coche rumbo a Ucrania el pasado 6 de julio y, según la fuente, lo más probable es que ahora se encuentre en Ucrania, al igual que el resto de posibles participantes en la operación objeto de investigación en Alemania.
Según las fuentes, la semana pasada los fiscales polacos enviaron una carta a Berlín comunicando que el sospechoso había abandonado el país. Querían saber si los investigadores alemanes seguían interesados en registrar su apartamento de Pruszków. Según una persona familiarizada con el asunto, los alemanes se tomaron la misiva como otro «insulto».
Tusk dice a Alemania que «pida disculpas y se calle»
Mientras tanto, el primer ministro polaco, Donald Tusk (Plataforma Cívica, PPE) atacó a Alemania en X el pasado sábado, tras asegurar que los impulsores del Nordstream «lo único que debería hacer hoy es disculparse y callarse».
To all the initiators and patrons of Nord Stream 1 and 2. The only thing you should do today about it is apologise and keep quiet.
— Donald Tusk (@donaldtusk) August 17, 2024
El súbito enfriamiento de las relaciones entre Varsovia y Berlín es sorprendente, pues Tusk siempre se ha caracterizado por su cercanía con Berlín, hasta el punto de que el partido conservador Ley y Justicia (PiS/ECR), ahora en la oposición, le ha acusado de servir más a los intereses de Berlín que a los de Varsovia.
El periódico estadounidense afirmó recientemente que Ucrania estuvo detrás de la explosión del Nord Stream 2, acusación rechazada por Mykhailo Podolyak, asesor del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
900 days of the Great War… The rules are different, the players are different, leaders are different; some reputations are made—others are reset. Russia, as an entity to be feared, no longer exists…
We must bring everything to a just finale, where there are tribunals, dockets… pic.twitter.com/pIFMKdJpcb
— Михайло Подоляк (@Podolyak_M) August 11, 2024
Por su parte, August Hanning, ex jefe del servicio de inteligencia exterior alemán (BND), comentó en declaraciones recientes al diario germano Die Welt que el ataque a los gasoductos Nord Stream probablemente contó con apoyo de Polonia y con la aprobación de los presidentes de Ucrania y Polonia.
En septiembre de 2022, tres de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 quedaron destruidos tras sendos ataques con explosivos.
Los daños se produjeron a unos 80 metros de profundidad en el mar Báltico.
Durante muchos años, una parte importante del gas natural ruso para Alemania se suministró directamente a través de Nord Stream 1.
Tanto el gasoducto Nord Stream 1 como el 2 se han enfrentado a reiteradas críticas, sobre todo de los países de Europa del Este, que han advertido de las consecuencias geopolíticas de eludir la región en el tránsito de esos recursos.
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Editado por Fernando Heller