Se reabre la "caja de Pandora" de la energía nuclear en Europa

/ EUROEFE EURACTIV
This article is part of our special report "Se reabre la «caja de Pandora» de la energía nuclear en Europa"
Se-reabre-la-caja-de-Pandora-de-la-energia-nuclear-en-Europa
Se-reabre-la-caja-de-Pandora-de-la-energia-nuclear-en-Europa

Berlín/Roma (Euractiv/EuroEFE).- La posición de Alemania como líder del “lobby antinuclear” europeo parece salir reforzada, después de que el canciller, Olaf Scholz, asegurara este fin de semana que la energía nuclear ya no tiene cabida en el “mix” energético del país. Italia, sin embargo, apuesta por seguir el camino contrario y ha anunciado que impulsará el átomo, en un intento de reducir costes, salvar la economía e impulsar la Transición Verde.

La energía nuclear es un asunto más que controvertido en Europa. Mientras algunos socios del bloque apuestan por ella, otros creen que tiene un riesgo potencial y no creen que haya que seguir invirtiendo en ella.

Su inclusión por la Comisión Europea como fuente de energía “verde” en el reciente Reglamento sobre Taxonomía puso aún más de manifiesto las divisiones existentes en Europa, en medio de un acalorado debate sobre si realmente puede  considerarse verde y sostenible.

Pero la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, la apuesta por sustituir el gas ruso por otras alternativas, la necesidad de controlar los crecientes costes de la energía y las grandes ambiciones en cuanto a la eliminación progresiva de los combustibles fósiles han llevado a varios países de la UE a reconsiderar sus posturas o, en algunos casos, a dar un giro de 180 grados.

Alemania no está entre ellos.

El canciller, Olaf Scholz, afirmó este sábado que no revivirán el «caballo muerto» de la energía nuclear tras los llamamientos de los liberales (FDP), en la coalición de gobierno junto con los socialdemócratas del SPD y los Verdes, a reactivarla, tras la reciente desconexión nuclear del país.

Las últimas centrales nucleares alemanas, Isar 2, Emsland y Neckarwestheim 2, se cerraron en abril pasado, a pesar de la subida de los precios de la energía y el temor a un invierno frío y con la electricidad por las nubes.

El gobierno sostiene que el abandono de la energía nuclear, que comenzó en 2000, hará que el país sea más seguro.

En una entrevista concedida el sábado a la emisora de radio Dlf, Scholz subrayó que el uso de la energía nuclear en el mix energético alemán ya no es una opción.

En Alemania, el tema de la energía nuclear es hoy algo acabado, dijo el socialdemócrata.

“Quien quisiera construir nuevas centrales tardaría 15 años y tendría que gastar entre 15.000 y 20.000 millones por reactor”, añadió.

LLAMAMIENTO DEL FDP

Las declaraciones de Scholz se producen después de que representantes del FDP, socio liberal de coalición del canciller, pidieran frenar el desmantelamiento de los reactores aún utilizables para reactivarlos.

«Es la única manera de poder seguir actuando en cualquier situación (de crisis energética)», declaró el jueves Christian Dürr, jefe del grupo parlamentario del FDP, al periódico SZ.

Las diferencias de opinión sobre si se debe seguir usando la energía nuclear provocaron fuertes tensiones en el seno de la coalición -especialmente entre el FDP y los Verdes, antinucleares- a finales del año pasado, hasta que Scholz intervino e impulsó abril de 2023 como fecha de “desconexión”.

«La energía nuclear ha llegado a su fin: Ya no se utiliza en Alemania, la (desconexión/abandono) se ha llevado a cabo siguiendo las normas», subrayó.

ITALIA SIGUE EL CAMINO OPUESTO

Sin embargo, Italia podra seguir el camino opuesto.

El ministro de Transportes y viceprimer ministro, Matteo Salvini, anunció este  domingo en el Foro Ambrosetti de Cernobbio su intención de pisar el acelerador en la producción de energía de origen nuclear, que además cumplirá con las políticas de energía verde impuestas por la UE, según subrayó.

Italia dijo no a la energía nuclear en un referéndum celebrado el 8 de noviembre de 1987, que provocó el cierre de varias centrales nucleares. Sin embargo, el referéndum no introduce ninguna prohibición, ni es necesario repetirlo para construir más centrales nucleares. Basta con una ley ordinaria que esboce un plan energético nacional.

La energía nuclear cuenta con amplio apoyo de todos los partidos de centro-derecha y fue mencionada durante la campaña electoral por la Lega y Forza Italia (PPE) de Antonio Tajani y los Fratelli d’Italia (ECR) de la Primera Ministra Giorgia Meloni.

«Este será un gobierno (de acción) legislativa y  hemos trabajado bien; espero que también los próximos cinco años. Dentro de ese lapso de tiempo, cuento con que este gobierno, con la conformación actual, podrá inaugurar la primera producción (de energía) derivada de la nuclear«, dijo Salvini.

«Creo que Italia debe, dentro de este año, reiniciar su investigación y participación en la energía nuclear. Italia no puede autoexcluirse. Cuento con que (…) este gobierno tendrá la fuerza de explicar a los italianos por qué, en nombre de la neutralidad tecnológica, no podemos decir no a ninguna fuente de energía«, explicó Salvini, que tampoco ahorró duras críticas a la UE por las fuertes restricciones presupuestarias.

«Si Europa nos pide ambiciosos objetivos verdes en vivienda y automóvil con sacrificios para la agricultura y la pesca, no puede poner limitaciones presupuestarias que permitan a otros entrar en nuestra casa», subrayó el líder de la Liga.

Por su parte, el ministro de Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, anunció que el próximo 21 de septiembre instituciones y empresas se darán cita en el Ministerio para la primera reunión de la Plataforma Nacional de Energía Nuclear Sustentable, que será el ente de vinculación y coordinación entre todos los distintos actores nacionales que se ocupan de la energía nuclear, la seguridad y protección radiológica y los residuos radiactivos.

«Estamos comprometidos con la fusión en experimentación con varios acuerdos a nivel internacional, y ponemos la máxima atención en la fisión de cuarta generación, que significa también la evaluación de pequeños reactores que dentro de diez años pueden ser una oportunidad para el país», subrayó Fratin.

EL NUGO GORDIANO ENERGÉTICO DE LA UE

Mientras Alemania, la primera potencia económica de la UE, lidera el movimiento contra la energía nuclear, Austria también se le ha unido. En noviembre de 2022, Viena demandó a la Comisión Europea por conceder la etiqueta verde a la energía nuclear a través de la “taxonomía verde” de la UE.

En ese  momento, la ministra austríaca de Medio Ambiente, Leonore Gewessler, afirmó que Austria mantendría su postura antinuclear frente a sus vecinos. Mientras tanto, Austria sigue dependiendo del gas ruso, e importa casi tanto hidrocarburo como antes de la guerra de Ucrania.

La semana pasada, el presidente francés Emmanuel Macron atacó a Alemania por su postura antinuclear, y acusó a Berlín de intentar frenar la creciente aceptación de ese tipo de energía, en la cual Francia es líder, en Europa.

«Sería un error histórico […] frenar la inversión en energía nuclear […] en Europa», especialmente si esto acaba favoreciendo «más carbón», afirmó Macron, desencadenando probablemente el claro mensaje de Scholz este fin de semana.

Francia también es un actor clave en la Alianza Nuclear y ha dejado claro que «la energía nuclear francesa no es negociable y nunca lo será.»

Bélgica frenó recientemente la eliminación progresiva de sus centrales prevista para 2025 debido a problemas legales y a la invasión rusa de Ucrania. Bruselas optó por aplazar 10 años el cierre de dos reactores, y aún está por ver si estos cierres seguirán adelante.

En otras partes de Europa, la energía nuclear es parte crucial del “mix” energético, y los gobiernos no muestran signos de querer abandonarla. Por ejemplo, Bulgaria, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia y Croacia tienen reactores nucleares activos que generan una parte importante de la energía nacional. Los gobiernos de estos países están poco motivados para abandonar ese tipo de energía y se plantean sobre todo ampliar sus capacidades.

Entre los países no miembros de la UE, Albania, tras una reunión entre el Primer Ministro Edi Rama y Meloni, está estudiando la posibilidad de colaborar en el ámbito de la energía nuclear. El tema se ha planteado varias veces en el país tras su transición a la democracia en 1991, pero no se han hecho planes en firme.

Serbia y Kosovo no tienen actualmente ninguna central nuclear, y no hay planes para construir ninguna en un futuro próximo. Sin embargo, en 2022, la Viceprimera Ministra serbia, Zorana Mihajlovic, declaró que Serbia necesita centrales para cumplir sus objetivos en materia de energías renovables.

En el otro extremo del espectro, España y Portugal, ambos con gobiernos socialistas, siguen firmemente en contra de la energía nuclear. Sin embargo, un cambio de gobierno en Madrid podría prolongar la vida de las centrales nucleares del país.

Mientras Portugal recurre a la energía hidroeléctrica, España sigue importando gas ruso, cuyo volumen se duplicó en mayo de este año.

Con la última declaración de Scholz  y la aceleración de los planes de reactivación de Italia, Europa podría verse pronto en la disyuntiva de elegir entre la energía nuclear y la dependencia de los combustibles fósiles, en especial del gas ruso.

Editado por Fernando Heller