Serbia asegura que no se dejará presionar por la UE en su posible adhesión al bloque
Belgrado (Euractiv) / (EuroEFE).- El presidente serbio, Aleksander Vucic, aseguró este lunes por la noche que su país no podrá avanzar en su camino de adhesión a la Unión Europea (UE) si no se acuerda, según sus palabras, un plan «franco-alemán» para las relaciones con Kosovo. Al mismo tiempo, reiteró que un compromiso puede ser la única opción o de lo contrario se frenarán las inversiones europeas en el país.
Sin embargo, sus comentarios tienen poco peso, ya que según las últimas encuestas, una mayoría de serbios prefiere permanecer fuera del bloque comunitario.
La propuesta de la UE para la normalización de las relaciones entre Serbia y la antigua provincia de Kosovo, que apoyan Alemania, Francia y Estados Unidos, fue presentada a Belgrado y Pristina en septiembre y diciembre de 2022, respectivamente.
Aunque no se han confirmado los detalles del borrador actual, fuentes conocedoras del texto creen que se exige a Serbia que acepte la independencia de Kosovo sin reconocerla, y que permita a Kosovo adherirse a instituciones internacionales como la ONU y la UE, entre otros puntos.
En ese sentido, Vucic aseguró que el texto se ha convertido en un plan y un marco de negociación de facto, pero que no es fácil encontrar en él algo que entusiasme a Serbia.
«Para que la gente lo entienda: no hay avance para nosotros en Europa (de cara a una posible adhesión) si no cooperamos en ese asunto», añadió.
BAJO APOYO A LA ADHESIÓN
Sin embargo, el apoyo a la adhesión a la UE es escaso en Serbia: el 44% está en contra. Según una reciente encuesta de Ipsos, sólo el 35% está a favor, mientras que el resto no está seguro de si al país le conviene la adhesión. Otro sondeo, de una de las principales encuestadoras del país, reveló en agosto de 2022 que sólo el 20% de los encuestados veía positivamente a la UE.
En su intervención, Vucic también subrayó que diplomáticos de la UE y Estados Unidos le habían advertido de que, si no aceptaba la propuesta, se frenarían las negociaciones con la UE y las inversiones de Occidente.
En cuanto a si Serbia cederá a las exigencias, Vucic fue claro: antes debe iniciarse un debate en la sociedad y hay que escuchar la voz del Parlamento y del pueblo serbio.
Con el apoyo a la UE bajo mínimos y la delicada cuestión de Kosovo, clave para los serbios, es poco probable que Belgrado ceda a las presiones.
No obstante, Vucic anunció la celebración de consultas parlamentarias y de un posible debate.
«Si la opción es el aislamiento y las sanciones (…), no hay peores sanciones que la retirada de inversiones, (de las cuales me han advertido hasta) tres veces (…) estoy a favor una vía de compromiso, en la medida de lo posible (…)”, subrayó.
Por el contrario, el compromiso no es posible con el «régimen de Kurti».
DELICADO DIÁLOGO CON KOSOVO
El ministro serbio de Asuntos Exteriores, Ivica Dacic, afirmó que Belgrado está decidido a seguir el diálogo como única vía para resolver todas las cuestiones abiertas, incluida la de Kosovo.
«Quiero subrayar una vez más que Serbia está decidida a continuar el diálogo como única vía para resolver todas las cuestiones abiertas, incluido el asunto de Kosovo. Por supuesto, en todo esto hay que tener en cuenta nuestros intereses nacionales y estatales, pero también el futuro de nuestro país, y cómo llegar a una solución de compromiso con el mayor número posible de beneficios y con el menor daño posible», aseguró recientemente Dacic en rueda de prensa.
SERBIA SE DESMARCA DE LA UE EN UCRANIA
Serbia es el único país de los Balcanes Occidentales que no ha alineado su política exterior con la de la UE en la guerra de Ucrania. Se ha negado a aplicar sanciones y, en cambio, ha estrechado lazos en varios ámbitos.
Aunque ha condenado la invasión rusa y ha dicho que no reconoce la anexión de Crimea por Moscú, Vucic ha afirmado que no cederá a las presiones occidentales.
Tras una reciente resolución del Parlamento Europeo que instaba a Belgrado a alinearse con la UE en política exterior, Vucic la calificó de hipócrita y subrayó que la presión sobre los serbios no tendrá efecto.
«Apoyan todas las acciones insensatas de [el Primer Ministro de Kosovo, Albin] Kurti. Se alegran de la desgracia de su país, no pueden hacer nada contra mí. Pueden destituirme por la fuerza, pero no pueden hacer nada más. No pueden chantajearme, imponerme sanciones por algo, porque no tengo nada en ninguna parte», subrayó.
Editado por F.Heller