¿Una "vía checa" para desbloquear el paquete farmacéutico de la UE?

Las negociaciones en el Consejo de la UE siguen estancadas especialmente en el asunto de los incentivos del Paquete Farmacéutico.

Euractiv
Las banderas checa y europea, en una imagen de archivo.
Las banderas checa y europea, en una imagen de archivo.

Bruselas/Praga (Euractiv.com/.es) – Chequia propondrá en breve una alternativa para intentar desbloquear el estancado paquete farmacéutico de la Unión Europea (UE), amenazado por las crecientes tensiones geopolíticas, la espada de Damocles de los aranceles estadounidenses al sector y el actual “impasse” en Consejo, según han adelantado esta semana varias fuentes comunitarias.

Las negociaciones en el Consejo de la UE siguen estancadas especialmente en el asunto de los incentivos del Paquete Farmacéutico.

Para intentar avanzar, Praga quiere proponer en la reunión del Coreper del miércoles próximo (21 de mayo) dividir el asunto de los incentivos en dos partes.

Según el planteamiento checo la primera parte consistiría en incluir incentivos para recompensar a las empresas que produzcan o investiguen en la UE.

Ello daría a los Estados miembros cierto margen para llegar a un acuerdo sobre la segunda parte, que se refiere a la duración del período de protección de datos.

Una minoría de bloqueo –entre ellos Francia- presiona para mantener el periodo de protección de datos en ocho años, por temor a que una reducción repercuta negativamente en su industria farmacéutica.

Por otro lado, la mayoría de países del bloque comunitario apoya acortar el periodo para incentivar a la industria a vender a  mercados más pequeños.

Mientras tanto, la Presidencia polaca del Consejo de la UE apuesta por un periodo de siete años.

¿Seis, siete u ocho años? La propuesta checa, que Praga está ultimando, deja la puerta abierta a la cuestión del marco temporal.

«Lo más importante para nosotros es separar estas dos cosas: los incentivos que recompensan la innovación -que podrían ser largos, incluso de ocho años- y los incentivos que recompensan la producción y la investigación en Europa», explicó esta semana el viceministro checo de Sanidad, Jakub Dvořáček.

«Estamos divididos en dos bandos, con posiciones que se han endurecido y no están cambiando realmente», comentó una fuente diplomática checa.

Un error inicial

Según Dvořáček, la forma en que el Consejo ha abordado hasta ahora la cuestión de los incentivos ha sido errónea.

«Probablemente estamos atascados porque hemos intentado mezclarlo todo», comenta.

«Hemos mezclado incentivos para algo que ya se ha producido -la innovación que llega al mercado- con incentivos para el futuro -lo que debería ocurrir después, como la producción y la investigación en Europa-«, subraya.

Chequia presionó en esa misma dirección el pasado octubre, pero el servicio jurídico del Consejo rechazó la propuesta.

Sin embargo, una fuente del Consejo explicó esta semana a Euractiv que la idea de centrarse en los incentivos a la producción fue bien recibida por los Estados miembros.

La nueva propuesta de Praga también podría beneficiarse del complejo contexto político actual, ya que la UE busca posicionarse como un pilar de estabilidad en contraste con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«Esto podría cambiar las reglas del juego. Y gracias al señor Trump -quizás deberíamos agradecérselo- nos está empujando a encontrar enfoques diferentes. Así que quizá esté haciendo un buen trabajo», comentó otra fuente diplomática.

Sin embargo, costará convencer al sector farmacéutico.

Varias empresas europeas del sector han anunciado que harán inversiones masivas en Estados Unidos. El miércoles de esta semana, la francesa Sanofi anunció planes para invertir 20.000 millones de euros de aquí a 2030 en el país norteamericano.

¿Qué papel puede desempeñar el Parlamento Europeo?

Mientras tanto, una fuente comunitaria explicó a Euractiv esta semana que la iniciativa checa también será analizada por el Parlamento Europeo, para intentar recabar el apoyo de la Eurocámara.

«Esto no estaba sobre la mesa hace dos años, cuando el Parlamento adoptó su posición. Ahora vivimos en un entorno totalmente distinto», explica Dvořáček.

Las negociaciones con el Parlamento Europeo pueden comenzar una vez que el Consejo acuerde una posición común.

«Mantener la misma base y, además, añadir una modulación de los incentivos para estimular la producción en Europa; creo que en ese punto se obtendrá el acuerdo del Parlamento con bastante rapidez», comenta Tomislav Sokol (PPE, Croacia).

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(Editado por AW/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)