El informe que amenaza el "cortafuegos" en la Eurocámara
La diputada francesa de extrema derecha Sarah Knafo es responsable de un informe sobre la dependencia de la UE de la tecnología extranjera
Bruselas (Euractiv.com/.es) – El nombramiento de una eurodiputada francesa de extrema derecha para coordinar un informe del Parlamento Europeo sobre la soberanía tecnológica de la Unión Europea (UE) podría agregar más presión sobre el «cordón sanitario» a las fuerzas «ultra» .
Los eurodiputados tienen previsto elaborar en breve un informe bajo el título de «Soberanía tecnológica europea e infraestructura digital», que esperan influya en una eventual propuesta legislativa dura de la Comisión Europea.
Apoyándose en los informes de referencia elaborados por Enrico Letta y Mario Draghi, el objetivo es identificar lagunas y oportunidades para que Europa dependa menos de la tecnología extranjera.
Se prevé que el informe aborde asuntos clave sobre conectividad, inteligencia artificial y la computación cuántica, y formule recomendaciones tanto para iniciativas de regulación como de inversión.
No llama la atención que la comisión de Industria del Parlamento Europeo (ITRE) haya tomado la iniciativa de elaborar el informe. Pero que la coordinación del documento sea responsabilidad de Sarah Knafo, eurodiputada francesa del partido de extrema derecha Reconquista, miembro del grupo Europa de las Naciones Soberanas, sí que sorprendió a muchos.
Aunque los grupos centristas de la Eurocámara tenían la posibilidad de hacerse con la ponencia -que suelen asignarse en negociaciones entre bastidores-, optaron por permitir que Knafo se colara en el influyente papel con relativa facilidad.
¿Qué ocurrió?
En la Comisión de Industria del Parlamento Europeo las ponencias se asignan mediante un sistema similar al de las pujas en el que los grupos políticos intercambian puntos por expedientes. Cada partido recibe puntos en proporción al número de escaños que tiene en el Parlamento Europeo.
El grupo más numeroso, el Partido Popular Europeo (PPE), en el cual está el Partido Popular (PP), obtuvo 72 puntos para el periodo comprendido entre julio de 2024 y diciembre de 2026, mientras que el más pequeño, el de Knafo, sólo obtuvo nueve.
Una vez utilizados los puntos para reclamar un expediente, quedan fijados para los dos años y medio siguientes.
Knafo pujó inicialmente un punto por el informe sobre soberanía tecnológica, antes de que la eurodiputada alemana de Los Verdes Alexandra Geese -que presentó la iniciativa por primera vez en septiembre- la superara con dos. Knafo subió entonces su oferta a tres, tras lo cual Geese cedió.
Knafo utilizó un tercio de los puntos totales de su grupo para garantizarse poder influir sobre un informe no vinculante que tiene el valor de una opinión consultiva.
Si finalmente los eurodiputados aprueban el informe de Knafo, la Comisión sólo está obligada a comunicar a los diputados si presentará una propuesta legislativa relacionada con las recomendaciones del informe.
A menudo, no presenta ninguna propuesta, aunque, por ejemplo, sí incluyó algunos puntos planteados por el Parlamento en sus propuestas sobre la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial, dos normativas europeas de referencia.
Los Verdes, por su parte, se guardaron las espaldas.
«Tiene más sentido guardar los puntos para conseguir un papel de ponente en una pieza de legislación vinculante», comentó Geese a Euractiv.
El dilema del PE ante el cordón sanitario
Para el resto de grupos pro europeos la cuestión ahora es si apoyar o no el informe de Knafo, un dilema especialmente espinoso para el PPE.
Las últimas votaciones en la UE y en varios socios del bloque, entre ellos Alemania, muestran que los miembros del PPE son cada vez más propensos a cooperar con la extrema derecha en temas concretos.
Eso está considerado formalmente como una violación del cordón sanitario, un acuerdo implícito de no cooperar con los partidos de ultraderecha.
Una vez más, es probable que las matemáticas hagan que la postura del PPE sobre el informe de Knafo sea la que decante la balanza. Pero su posición aún no está clara.
El eurodiputado alemán del PPE Axel Voss, una de las voces más destacadas del grupo conservador en cuestiones de política tecnológica, trasladó a Euractiv su confianza en que el grupo finalmente decida no apoyar a Knafo.
Pero el portavoz del grupo para ese informe concreto, Jörgen Warborn, no respondió a las preguntas de Euractiv sobre si ha recibido instrucciones de su grupo para colaborar con la eurodiputada francesa.
En caso de negarse a colaborar con ella y con las fuerzas de extrema derecha del Parlamento Europeo para formar una mayoría, el PPE podría redactar en su lugar un informe «minoritario» -junto con los socialistas y demócratas (S&D), liberales (Renovar Europa) y Verdes- para someterlo a votación.
Knafo está convencida de que eso no pasará..
Desde que fue elegida eurodiputada en julio de 2024, nunca ha tenido «motivos para quejarse del cordón sanitario«, según explicó a Euractiv.
Un asunto de relaciones públicas
Pero la implicación de Knafo parece beneficiar, en primer lugar, a ella misma.
Una «soberanista» que trabaja en la «soberanía tecnológica de la UE» es un claro gancho de relaciones públicas para Knafo, tal como sugiere su publicación de diciembre en LinkedIn.
Sus lazos con la Administración Trump, «amigo» de los grandes gigantes tecnológicos estadounidenses, también podrían permitirle aprovechar ese papel para conseguir un mayor perfil transatlántico.
Mientras tanto, Reconquista intenta recomponerse tras una escisión en la que perdió cuatro eurodiputados pocos días después de su elección.
Al ser la única diputada electa que queda en su partido, aumentar su perfil podría contribuir a impulsar esos esfuerzos.
Pero la orientación que tendrá su informe sigue siendo incierta. Knafo aboga por reducir la burocracia y simplificar la normativa, al igual que propuso la semana pasada la Comisión Europea en su «Brújula de la Competitividad».
Pero Geese teme que el informe carezca de una perspectiva europea y esté demasiado orientado hacia Francia.
No obstante, Knafo considera que la elaboración de un informe sobre cómo reducir la dependencia europea de la tecnología estadounidense no pondría en peligro sus estrechos lazos con Washington. Incluso ha sugerido que la Administración Trump podría apreciar el contenido de su informe.
«Para entender a un soberanista, no hay nadie mejor que un soberanista», comentó la eurodiputada en declaraciones a Euractiv.
Knafo tiene previsto someter su informe a votación el próximo 25 de junio.
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(Editado por CP/OM/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)