Bruselas rechaza las críticas de Estados Unidos sobre el supuesto «exceso de capacidad» exportadora de la UE
El portavoz adjunto de la Comisión Europea, Olof Gill, sugirió este jueves que China, y no la UE, es responsable de las «distorsiones globales» que han inundado los mercados mundiales con productos industriales baratos. «La Unión Europea comparte la preocupación de Estados Unidos por el exceso de capacidad estructural de la economía mundial», afirmó Gill. «Sin embargo, las fuentes de dicho exceso de capacidad están bien identificadas y no se encuentran en Europa», agregó.
Bruselas (Euractiv.com) – La Comisión Europea rechazó este jueves las críticas de Washington de que la Unión Europea (UE) exporta «excesivos» productos industriales a Estados Unidos.
El portavoz adjunto de la Comisión Europea, Olof Gill, sugirió este jueves que China, y no la UE, es responsable de las «distorsiones globales» que han inundado los mercados mundiales con productos industriales baratos.
«La Unión Europea comparte la preocupación de Estados Unidos por el exceso de capacidad estructural de la economía mundial», afirmó Gill. «Sin embargo, las fuentes de dicho exceso de capacidad están bien identificadas y no se encuentran en Europa», agregó.
China representa un tercio de la producción mundial, más que los nueve siguientes mayores productores industriales juntos.
«La UE es una economía impulsada por el mercado, con mercados abiertos y políticas transparentes», afirmó Gill. «Como tal, la UE no considera que esté contribuyendo al exceso de capacidad estructural, sino más bien (es) un socio en la lucha contra las distorsiones globales», subrayó el portavoz de Bruselas.
Los comentarios de Gill se producen después de que el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunciara anoche la apertura de investigaciones de la Sección 301 a varios socios comerciales estadounidenses, incluida la UE, por supuestos «excesos estructurales de capacidad y producción en los sectores manufactureros».
La medida se anuncia mientras Washington intenta volver a aplicar los aranceles que fueron anulados por el Tribunal Supremo el mes pasado.
La investigación abierta por Estados Unidos ha agravado la incertidumbre en torno al comercio transatlántico tras la histórica sentencia del Tribunal Supremo, que anuló los aranceles «recíprocos» del presidente, Donald Trump, entre los que se incluía un gravamen del 15 % a la mayoría de exportaciones de la UE a Estados Unidos acordados en virtud del denominado Acuerdo de Turnberry, Escocia, del pasado mes de julio.
Desde entonces, Trump ha aprobado un impuesto general del 10 % a las importaciones estadounidenses con un pretexto legal diferente, para lo cual debe solicitar la aprobación del Congreso después de 150 días.
Balanza comercial
La UE exportó el año pasado a Estados Unidos productos por valor de 532.300 millones de euros, en su mayoría productos industriales, entre ellos maquinaria, automóviles y fármacos. Pero Estados Unidos es también un importante destino de exportación para la industria agrícola del bloque, lo cual no se mencionó en los anuncios de la investigación 301.
En ese sentido, Gill se preguntó si la investigación de la Sección 301 también se centrará en los productos agrícolas de la UE destinados a Estados Unidos. En ese marco, Gill afirmó que Bruselas «responderá con firmeza y de forma proporcionada a cualquier incumplimiento» del acuerdo de julio pasado.
Por otro lado, el martes próximo el Parlamento Europeo tiene previsto debatir si da luz verde a la aplicación del acuerdo, que también exige a la UE reducir los aranceles a una serie de productos industriales y agrícolas estadounidenses.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, trató de convencer a los eurodiputados para que respaldaran el acuerdo durante la sesión plenaria celebrada esta semana en Estrasburgo, según fuentes comunitarias.
Esperar y ver
El socialdemócrata alemán Bernd Lange (SPD/S&D), que preside la comisión de comercio internacional del Parlamento, sugirió que los eurodiputados no muevan ficha hasta ver qué productos concretos se verán afectados por la investigación de la Sección 301, antes de ratificar el acuerdo.
«Sabíamos que se avecinaban las investigaciones de la Sección 301 de EE. UU.», declaró Lange a Euractiv. «No obstante, la incertidumbre persiste. Todavía no hay un compromiso claro por parte del Gobierno estadounidense de cumplir los compromisos de Turnberry», subrayó.
Por otro lado, Lange pidió a Estados Unidos que elimine los aranceles de hasta el 50 % a los productos «derivados» del acero y el aluminio que fueron impuestos por Washington el pasado mes de agosto, un mes después del polémico acuerdo de Turnberry.
«Veremos a dónde conducen las investigaciones, pero cualquier cosa que se aleje en esencia del acuerdo de Turnberry no será aceptable», añadió el alemán.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller)