La UE sopesa volver a prorrogar los derechos de residencia temporal a los refugiados ucranianos
Aproximadamente 4,35 millones de ucranianos desplazados se benefician actualmente de protección temporal en toda la UE, con algo más de una cuarta parte solo en Alemania, un 22,3 % en Polonia y algo menos de uno de cada diez en la República Checa, según datos oficiales.
Bruselas (Euractiv.com) – La Unión Europea (UE) sopesa prorrogar otra vez los derechos de residencia temporal y de empleo concedidos a los ucranianos que huyen de su país devastado por la guerra, en una posible extensión del programa por un sexto año.
Activada en marzo de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, la Directiva sobre protección temporal (TPD) permitió a millones de ucranianos acceder a Europa sin saturar el sistema de asilo. Aunque en un principio se concibió como una medida de emergencia a corto plazo, se ha prorrogado en repetidas ocasiones.
Está previsto que diplomáticos y funcionarios europeos se reúnan la próxima semana en una sesión de carácter técnico para estudiar la posibilidad de prorrogarla una vez más —y, en caso afirmativo, en qué condiciones, incluido el alcance personal y geográfico exacto—, según una nota del Consejo de fecha 17 de marzo, a la cual ha tenido acceso Euractiv y de la que ha informado Rapporteur.
Las capitales comunitarias adoptaron en 2025 una recomendación sobre cómo eliminar gradualmente el programa mediante una «transición coordinada» hacia un estatuto jurídico más estable para los ucranianos, con permisos de residencia vinculados al trabajo, los estudios o una estancia de larga duración, y ayuda para el retorno voluntario una vez que las condiciones lo permitan.
Aproximadamente 4,35 millones de ucranianos desplazados se benefician actualmente de protección temporal en toda la UE, con algo más de una cuarta parte solo en Alemania, un 22,3 % en Polonia y algo menos de uno de cada diez en la República Checa, según datos oficiales.
Pero los avances en la transición de cara a un estatuto más estable para los refugiados han sido lentos y desiguales.
Según el documento consultado, «en esta fase, el número de transiciones a otros estatutos sigue siendo muy bajo» y «las opciones de otros estatutos jurídicos para los beneficiarios siguen siendo desiguales en toda la UE».
Mientras que algunos países han comenzado a crear vías para salir de la protección temporal, otros se están quedando atrás. «Aunque varios Estados miembros han empezado a desarrollar mecanismos para la transición fuera de la protección temporal, muchos otros aún no han establecido procedimientos o directrices claros para la residencia tras la expiración de la protección temporal», señala el documento.
Esa brecha está alimentando un debate político más amplio sobre si la protección debería prorrogarse y cómo podría ser realmente esa posible extensión.
Una opción que está ganando terreno en algunas capitales europeas sería reducir el alcance del régimen, transformándolo en un «estatus residual» más limitado —en la práctica, una red de seguridad reservada a los más vulnerables o a quienes aún no pueden optar a otro estatus legal—, según se lee en el documento.
Pero ese enfoque plantea espinosas cuestiones jurídicas y políticas.
El documento plantea la cuestión de si el tema se debe abordar a nivel de la UE mediante la prórroga de la Directiva de Protección Temporal, o si se debe permitir a las autoridades nacionales distinguir entre quienes podrían optar a la residencia legal y quienes se encuentran en situaciones vulnerables y no pueden hacerlo.
En ese sentido, la enviada especial de la Comisión Europea para los ucranianos que viven en la UE, Ylva Johansson, declaró a principios de este mes que «cinco años son suficientes para la protección temporal» y que se necesita un nuevo enfoque, incluso si la guerra continúa.
La sueca, ex Comisaria de Asuntos Internos de la UE, fue nombrada para el cargo el año pasado para orientar a los Estados miembros de cara a la adopción de un enfoque coordinado para salir del sistema de protección temporal.
«Tienen claro que, si hubiera alguna prórroga, esta debe limitar el alcance y la duración de una manera diferente a la simple prolongación tal y como está», afirmó.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller)