Un escándalo de influencias pone en aprietos a Tusk
Varsovia (Euractiv/EuroEFE).- Antes incluso de que asuma el poder, el futuro primer ministro de Polonia, Donald Tusk, tendrá que lidiar con un “incómodo” expediente relacionado con un posible caso de corrupción e influencias.
Tusk, ex presidente del Consejo Europeo y líder del centro-derecha polaco, quien seguramente será a partir de la semana próxima el nuevo jefe de gobierno del país del Este, debe superar su primer obstáculo: el partido conservador, hasta ahora en el poder, Libertad y Justicia (PiS), ha acusado a sus posibles sucesores de ceder ante los “lobbies” energéticos con su nuevo proyecto de ley sobre energía eólica.
Calificado por la prensa como el “turbina-gate”, es el primer presunto escándalo del tercer gobierno de Tusk, y estalla antes de que el ex presidente del Consejo Europeo haya logrado formar gobierno.
Polonia tiene una de las leyes más estrictas sobre construcción de parques eólicos de la Unión Europea, y su relajación de las normas sobre inversión en parques eólicos ha sido un problema que el país debía superar para lograr el desembolso de miles de millones de euros de los fondos de recuperación de la UE.
El proyecto, presentado al Parlamento por la Coalición Cívica de Tusk (KO, PPE/S&D) y la centrista Tercera Vía (Renovación/PPE), se centra en la congelación de los precios de la energía, pero también incluye disposiciones que liberalizaban las leyes polacas para construir parques eólicos.
Entre los puntos conflictivos figura la distancia mínima de los aerogeneradores respecto a los edificios cercanos, que el proyecto limita, y la ley de expropiación de terrenos.
A principios de año, el presidente polaco, Andrzej Duda, firmó una ley que ampliaba a 700 metros la distancia mínima entre los aerogeneradores y los edificios residenciales. Eso fue una solución de compromiso intermedio entre la norma anterior de 10 veces la altura de una turbina y el límite de 500 metros propuesto por PiS.
El límite de 700 es controvertido, ya que la industria eólica terrestre y los expertos en medio ambiente creen que esa distancia es excesiva y afectará al sector. Ello se debe a que, con la norma de los 700 metros, las zonas potencialmente disponibles para construir parques eólicos representan el 50% de las que estarían disponibles con la propuesta de 500 metros.
CEDER ANTE LOS “LOBBIES”
La propuesta de Tusk introduciría una serie de cambios, entre ellos que la empresa estatal de energía Orlen pague las subvenciones a la energía doméstica, además de reducir las restricciones a la construcción de parques eólicos a 300 metros, por debajo de los 700 actuales e incluso menos de los 500 deseados por la industria y los ecologistas. Ello se considera un giro radical respecto a las políticas de derechas del PiS.
Tusk subrayó que reducir la dependencia de los combustibles fósiles «no es algo que tenga que verse como una renuncia a los intereses individuales«, e instó al PiS a adquirir empresas estatales de combustibles fósiles, entre ellas Orlen.
Los miembros del PiS (ECR) subrayaron que el proyecto de ley fue redactado por grupos de presión, a cuyos intereses servía el texto, aunque sin aportar ninguna prueba de sus afirmaciones.
La ministra de Clima y Medio Ambiente, Anna Łukaszewska-Trzeciakowska, calificó la normativa propuesta de «totalmente inaceptable».
«El borrador no descarta la expropiación […] y limita la participación pública (en el proceso de toma de decisiones)», escribió Łukaszewska-Trzeciakowska en X.
El viceministro de Asuntos Exteriores, Paweł Jabłoński, también advirtió el lunes de que el borrador llevaría a la importación de viejos aerogeneradores del extranjero, aunque no pudo sustentar sus afirmaciones con pruebas.
Dziękuje Ministrowi za przyjęcie dodatkowych zadań i obowiązków związanych z nadzorem nad strategiczną infrastrukturą energetyczną. W dobie zagrożeń hybrydowych konieczna jest ciągłość. https://t.co/tVdVzwXOCo
— Anna Trzeciakowska (@AnnaTrzeciakow3) December 4, 2023
«Polonia se verá inundada de turbinas usadas importadas [y] soportará los costes de almacenamiento y eliminación de residuos peligrosos de turbinas explotadas anteriormente por Alemania y otros países. Todo bajo el pretexto de la modernización», escribió en X.
🛡Atak na nasze granice wciąż trwa. Dziś wymierzony jest także w naszych sojuszników z Finlandii. Dzielimy się naszymi doświadczeniami, pokazujemy jak bronić się przed atakiem.
‼️Każdy, kto chce zburzyć zaporę na granicy z Białorusią działa wbrew bezpieczeństwu Polski i Europy. https://t.co/ZC3OAHPHEF
— 🇵🇱 Paweł Jabłoński (@paweljablonski_) December 4, 2023
El primer ministro, Mateusz Morawiecki, afirmó que la propuesta de ley está al servicio de «grupos de presión de intereses extranjeros, que pretenden vaciar los bolsillos de los polacos», pero no especificó de qué intereses hablaba ni cómo se vaciarían los fondos.
«Sin consultas, análisis ni preparación, Coalición Cívica y Polonia 2050 quieren colocar turbinas gigantes junto a los hogares polacos», añadió en X.
Mientras tanto, a medida que la probabilidad de seguir en el poder se desvanece día a día, los miembros del PiS acuñaron la frase «turbinegate», el cual Morawiecki calificó de «uno de los mayores escándalos de los últimos 30 años».
Incluso uno de los socios de Tusk, el partido agrario PSL, se distanció del borrador, pero no formuló acusaciones.
Su líder, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, prometió que el nuevo gobierno evitará las expropiaciones de terrenos y subrayó que la distancia mínima entre aerogeneradores y edificios residenciales debería ser de 500 metros.
My, Naród! pic.twitter.com/irqw1CIS5H
— Donald Tusk (@donaldtusk) November 11, 2023
¿UN NUEVO ESTILO DE GOBERNAR?
No obstante, dejó claro que el proyecto de ley sufriría cambios: «Tenemos que mejorar (…) éste es el cambio que se está produciendo (de cara al nuevo gobierno), en comparación con el PiS, que era infalible y no escuchaba los comentarios».
«Atacan nuestra ley quienes llevan ocho años bloqueando la transformación energética, reduciendo al mismo tiempo la extracción de carbón en Polonia y haciéndonos dependientes de la importación de combustibles fósiles, lo que nos ha llevado a la crisis energética», aseguró Paulina Hennig-Kloska, viceportavoz de Polonia 2050 (Renovar Europa), miembro de la alianza Tercera Vía, en una entrevista con la emisora privada Radio ZET.
La oposición también anunció que el proyecto se sometería a consulta pública y a enmiendas, restando fuerza al PiS.
Morawiecki, a quien el presidente polaco, Andrzej Duda, renovó en el cargo de primer ministro tras las elecciones de octubre pasado, probablemente no logre formar una mayoría parlamentaria, lo cual despejará el camino a una coalición liderada por Tusk, formada por KO, la Tercera Vía y la Izquierda (S&D/Izquierda).
Editado por Fernando Heller