Demasiados "agujeros" en el plan de Von der Leyen para rearmar a Europa
El objetivo que apuntó Von der Leyen de movilizar 800.000 millones de euros está más basado en esperanzas y conjeturas que en la posibilidad real de reformar a corto plazo el déficit de producción e inversión en defensa que sufre el bloque comunitario
Bruselas (Euractiv.com/.es) – El plan de la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para «Rearmar Europa» no incluye prácticamente casi nada de dinero fresco y deja sobre los hombros de los Estados miembros toda la carga de encontrar el dinero tangible para apuntalar el pilar defensivo del bloque comunitario.
Von der Leyen aseguró el martes en la presentación de esa hoja de ruta para el gasto militar que el apalancamiento de la UE en la emisión de bonos y la flexibilización de su normativa podrían liberar hasta 800.000 millones de euros para la industria de defensa y las compras de los Estados miembros.
We debriefed 🇹🇷🇬🇧🇨🇦🇳🇴🇮🇸 of our landmark European Council yesterday.
With our REARM Europe plan, we are stepping up in defence.
For the defence of our people, territories and assets.
And for the long-term security of our brave neighbour Ukraine. pic.twitter.com/r3y48Pl9yl
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) March 7, 2025
Sin embargo, esa cifra está basada más en esperanzas y conjeturas que en la posibilidad real de reformar de inmediato el déficit de producción e inversión en defensa del bloque.
Pero Von der Leyen ofreció pocos detalles sobre cómo alcanzar la cifra de 800.000 millones de euros mediante las opciones menos controvertidas propuestas.
El plan de Bruselas da prioridad a las opciones menos controvertidas, entre ellas el derecho a aumentar los niveles nacionales de déficit y a mover dinero en el marco de las actuales cuentas de la UE en lugar de aportar dinero fresco.
Bruselas tiene previsto dar a conocer las propuestas -finales- de texto legislativo antes del Consejo Europeo del 21 de marzo.
La hora de la verdad
Ante el temor a que Estados Unidos repliegue su “paraguas protector” sobre Europa, los socios del bloque intentan ahora rascar de donde pueden para incrementar con urgencia el gasto en defensa.
Antes del pasado verano, Bruselas calculó en 500.000 millones de euros la cifra necesaria para que la UE impulse la producción y adquisición de armamento en Europa y Ucrania.
Hasta la fecha, los socios del bloque han mantenido posturas muy divergentes sobre lo que la UE podría ofrecer para apoyar a los Estados miembros en materia de adquisición o producción.
El objetivo de Bruselas era ofrecer una solución fácil para liberar efectivo de cara al próximo presupuesto de la UE, que comienza en 2028.
Las propuestas esbozadas este martes deberían funcionar «muy rápido y ser muy eficaces», según comenta un alto funcionario de la UE, ya que la adopción de los textos sólo requiere el acuerdo mayoritario de los Estados miembros.
Pero dado que la defensa está tan íntimamente ligada a la seguridad como prerrogativa nacional, los países de la UE podrían decidir ir más despacio y buscar un consenso, tal como hacen con el programa de la industria de defensa de la UE (EDIP).
No obstante, a pesar de que los gobiernos del bloque prometen aumentar su gasto en defensa, muchos fabricantes europeos de armas siguen esperando contratos y pedidos para reanudar su producción o ampliarla.
Préstamos conjuntos para adquisiciones conjuntas
Aunque la Comisión Europea califica su principal iniciativa de «instrumento en virtud del artículo 122 del Tratado», su propuesta incluye el muy controvertido endeudamiento conjunto de hasta 150.000 millones de euros para defensa.
Bruselas tomaría prestado ese dinero en los mercados de capitales y luego lo prestaría a los Estados miembros con la condición de que adquieran armas conjuntamente en Europa.
La denominada condición de agrupación podría implicar a un mínimo de tres países de la UE o dos países de la UE más Ucrania.
No obstante, aún no se ha decidido cómo se aprobarían los proyectos de los países para los préstamos ni cómo se incluiría una preferencia por el material fabricado en Europa.
«Aún hay que concretar los detalles», explica otro alto funcionario de la UE.
Von der Leyen ha dado una larga lista de equipos y sistemas muy sofisticados y costosos que se podrían financiar con la nueva iniciativa. Entre ellos figuran «habilitadores estratégicos y protección de infraestructuras críticas, incluso en relación con el espacio; movilidad militar; cibernética, inteligencia artificial y guerra electrónica», según señaló la alemana (CDU/PPE) el martes (4 de marzo).
A corto plazo, las adquisiciones más sencillas afectarían a la defensa antiaérea y antimisiles, los sistemas de artillería, los misiles ofensivos, la munición y los drones y sistemas antidrones.
Argumentos a favor
Es previsible que la propuesta provoque algunas disputas entre los Estados miembros, que tendrán que decidir a qué empresas compran armas.
También habrá que aclarar qué se considera “compra subvencionable con fondos europeos”.
Algunos querrán mantener el enfoque lo más limitado posible para centrarse en mejorar las capacidades de la industria de defensa del bloque. Otros, insistiendo en la urgencia, quieren comprar a empresas extranjeras.
El objetivo es «apoyar la consecución de un aumento rápido y significativo de la inversión en las capacidades de defensa de Europa ahora y a lo largo de esta década», explica a Euractiv el primer alto funcionario de la UE citado. El dinero ayudaría a «reducir costes», agrega.
El endeudamiento conjunto para gastos de defensa sólo necesita el apoyo de una mayoría cualificada de países de la UE, lo cual significa que podría ser fácil de establecer aunque la mutualización de la deuda haya sido duramente criticada en anteriores ocasiones.
Los socios más frugales del bloque, sobre todo Países Bajos, podrían dar su visto bueno ya que el endeudamiento y los reembolsos sólo recaen sobre los países que participan en las plataformas de adquisición conjunta.
Pero Alemania, la mayor economía del continente, sigue sin ver clara la idea del endeudamiento común, mientras que Francia ha apoyado esa medida.
Una vez establecido el sistema, el dinero puede fluir en un par de semanas, según explica la fuente de la UE. Sin embargo, los recursos podrían tardar en llegar a los países, ya que primero deben proponer planes de adquisición a Bruselas, que a su vez debe aprobarlos antes de desembolsar el dinero. En los programas industriales de defensa ordinarios, el proceso dura un año completo.
En ese sentido, Bruselas no propuso el martes redirigir el dinero sobrante del fondo de recuperación tras la pandemia, en el que quedan disponibles unos 93.000 millones de euros en préstamos.
«Es más fácil crear otro instrumento que proporcione los préstamos para los gastos relacionados con la defensa», explica el funcionario de la UE.
Los fondos de cohesión ante un reto de cambio permanente
Una de las ideas que propuso el Ejecutivo comunitario es reorientar los limitados fondos de cohesión a gastos de defensa.
Los cambios en el texto para permitir que las grandes industrias de defensa se beneficien de los fondos serían permanentes una vez aprobados por los Estados miembros y el Parlamento, lo que podría llevar algún tiempo. El impacto será muy diferente en cada país porque los fondos se asignan para que las regiones más pobres de Europa reciban la mayor parte.
Por ello, el ejecutivo de la UE se niega a dar una cifra de cuánto se podría utilizar, según explica la misma fuente.
La Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa, o fondo STEP, también podría sufrir algunos cambios ampliando el alcance de la tecnología financiada por el plan.
Estabilidad de las normas fiscales
Como primer paso, la Comisión Europea ha propuesto permitir una mayor flexibilidad en las normas presupuestarias del bloque para los países que quieran invertir en defensa, a través de una cláusula nacional de escape de las limitaciones de deuda.
Esta idea, la menos controvertida, se complica al analizar los detalles. La cuestión: un mayor déficit no equivale a un mayor gasto en defensa. Aunque, según la Comisión, si todos los países «aumentaran el gasto», se generarían 650.000 millones de euros.
Por ahora no está claro si la idea se aplicará a todos los países, o sólo a los que gasten más del 2% del PIB que pide la OTAN para defensa.
Además, lo que ayuda a corto plazo no lo hace a largo plazo. En algún momento, los gobiernos tendrán que reducir su déficit de alguna manera.
«La activación controlada de la cláusula da flexibilidad para aumentar hasta un nivel estructuralmente alto (implica que) el gasto a lo largo del tiempo tendrá que acomodarse subiendo los impuestos o reduciendo el gasto», asegura un tercer alto funcionario de Bruselas.
Apoyarse en los bancos
Teniendo en cuenta que los préstamos de la UE y la liquidez reasignada no se traducirán necesariamente en suficientes contratos y pedidos que justifiquen que las empresas de defensa pongan en marcha líneas de producción, las empresas tendrán que contar con préstamos bancarios para financiarse.
En una carta dirigida a los países de la UE, que son sus accionistas, el BEI propuso esta semana permitir inversiones en productos de defensa no letales, conceder préstamos ilimitados a las empresas de defensa si los países de la UE lo desean, y motivar a los bancos comerciales para que se sumen a prestar efectivo a la industria de defensa.
Una Unión de Mercados de Capitales liberaría más fondos al poner a trabajar el dinero de los ciudadanos que ahora está refugiado en el ahorro. Pero aunque Bruselas quiera «acelerar» los esfuerzos para alcanzar ese objetivo, es probable que los resultados tarden meses.
Las opciones descartadas
La propuesta tampoco menciona la confiscación de los activos congelados de Rusia.
La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, junto a Polonia y los países bálticos quieren utilizar también los activos del Banco Central ruso congelados en el bloque para financiar la ayuda a Ucrania y sus necesidades de defensa. Francia lo rechaza.
La reestructuración de los criterios y orientaciones de la UE en materia medioambiental, social y de gobernanza (ESG) para los préstamos bancarios (taxonomía) para permitir a las industrias de defensa tampoco forma parte de la lista. La industria tendrá que contar con que los bancos comerciales se interesen por los nuevos planes del BEI.
Tampoco se mencionan otras ideas, entre ellas conceder exenciones del IVA en las adquisiciones de defensa para abaratar los precios, o utilizar el Mecanismo Europeo de Estabilidad o el flamante Banco de Defensa, Seguridad y Resiliencia.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)