¿Hola, Nuuk York? los yanquis "inundarán" Groenlandia
Nuuk, con apenas 19.000 habitantes y con servicios de hostelería casi a pleno rendimiento, no está preparada para el aluvión de turistas que se avecina
Nuuk/Groenlandia (Euractiv.com.es) – La capital de Groenlandia se prepara para una inminente «invasión» de turistas estadounidenses tras la promesa del presidente Donald Trump de hacerse con el control de la isla ártica.
Groenlandia, territorio danés desde mucho antes de la fundación de Estados Unidos, ha saltado a las portadas de todo el mundo tras los últimos intentos del presidente estadounidense (expresados por primera vez durante su primer mandato) de «comprar» o adquirir por otros medios la mayor isla del mundo.
Tanto los políticos groenlandeses como los daneses han rechazado sistemáticamente la idea idea (y no es que a Trump le importe demasiado).
La veracidad de las amenazas del líder Republicano para intentar controlar la isla del Atlántico Norte, rica en recursos, quedó patente a principios de este mes, cuando su hijo Don Jr. aterrizó en la pista de Nuuk en el «Trump Force One» (el Boeing-757 privado del presidente) para«verlo todo».
Por lo que parece, no será ni mucho menos el último estadounidense que vuele directamente de Estados Unidos a Groenlandia en los próximos meses.
A partir de junio, United Airlines comenzará a operar la primera ruta directa desde el aeropuerto JFK de Nueva York a Nuuk dos veces por semana, una medida que promete impulsar el turismo estadounidense en la isla. En 2023, los estadounidenses sólo representaban el 4% del total de visitantes de Groenlandia.
“Donald Trump’s threat against Greenland, an autonomous territory of NATO ally Denmark, is irresponsible and dangerous,” the new co-chairs of the European Green Party, @TsetsiVula and @CiaranCuffe, said.
Full press release here: https://t.co/ew3grBrmCN pic.twitter.com/xOFJn50X63
— European Greens (@europeangreens) January 8, 2025
Casa llena
Aunque la invasión estadounidense promete impulsar la economía local, la gran pregunta que se hacen muchos lugareños es si la ciudad, de 19.000 habitantes, podrá hacer frente al fuerte aumento de reservas.
En ese senrido, un portavoz de United Airlines comentó a Euractiv que la venta de billetes va «acorde con las expectativas»
El Hotel Hans Egede, el más prestigioso del país, situado en el corazón de la capital (y que lleva el nombre del misionero dano-noruego que se estableció en Nuuk), informa de que ya está casi completo con cinco meses de antelación.
Nuuk Water Taxi, una empresa local que ofrece viajes en barco, cuenta una historia similar, según el periódico local Sermitisiaq.
Como todas las demás ciudades groenlandesas, Nuuk es un circuito cerrado. Un coche no le llevará más allá de los 30 km de carretera asfaltada que ofrece la ciudad. Para ir a la población más cercana hay que tomar un barco o un avión.
Algunos turistas estadounidenses ya han reservado hasta seis viajes «de safari ártico» en busca de ballenas o para explorar el fiordo de hielo cercano, según informa Nuuk Water Taxi.
¿Un turismo mejor?
El país ha experimentado un aumento constante del turismo en la última década, pero está previsto que esta temporada marque el comienzo de una nueva era con más viajes en avión.
Para ello, en noviembre pasado Nuuk abrió su nuevo aeropuerto a los vuelos internacionales.
Antes, un viaje a la capital de la isla incluía una escala en Kangerlussuaq, una antigua base aérea estadounidense convertida en aeropuerto comercial situada 300 km al norte de la capital, antes de cambiar a un avión Dash-8 más pequeño, el único tipo que cabía en la antigua pista de Nuuk.
El nuevo aeropuerto es un hito en los esfuerzos de Groenlandia por abrirse al mundo.
Hasta hace poco, casi todos los visitantes de Groenlandia tenían que pasar por Copenhague, ciudad situada a 3.500 km de Nuuk.
Control de crucero
En 2023, más de la mitad de los turistas del país llegarán en crucero.
Los cruceros de mayor tamaño fueron cosa corriente en la década de 2010. La repentina afluencia masiva obligó a una cafetería de la bahía a cerrar sus puertas cada vez que anclaba un nuevo barco porque el número de visitantes era demasiado abrumador.
«Cuando llegan los grandes cruceros, las calles se llenan de miles de chaquetas rojas un día y de un montón de chaquetas amarillas al siguiente», comenta un lugareño a Euractiv en Nuuk, refiriéndose a la ropa de abrigo de colores que se pide a los huéspedes que se pongan para que nadie se quede atrás.
El verdadero problema de Groenlandia con los turistas de cruceros es que son «low cost».
Un análisis de 2024 elaborado para el programa gubernamental Visit Greenland muestra que una familia media que visita el país en avión gasta unos 7.700 euros. Es más del doble del gasto de una familia que visita el país ártico en un gran crucero, que gasta unos 3.600 euros.
Así que los cruceros no sólo son una molestia para la población local: en comparación, los turistas que viajan en avión también contribuyen más a la economía local.
Greenland belongs to the Greenlanders, and Donald Trump's expansionist delusion won't change that. We stand in full solidarity with the people of Greenland and the Danish government against Trump's inflammatory threats. We don't give in to bullies like him. pic.twitter.com/VpUfYfsJo1
— S&D Group (@TheProgressives) January 9, 2025
¿Todo por los billetes?
Por eso algunos dan la bienvenida a la invasión yanqui.
Pero en una ciudad de cerca de 19.000 habitantes, la capacidad de acogida para los turistas es baja. En los últimos años, Nuuk ha estado a punto de alcanzar su capacidad máxima y pronto necesitará nuevas plazas hoteleras para dar cabida a la creciente demanda.
Es más, los encuentros con una oleada de devotos de MAGA (Make America Great Again, el lema de Trump: hacer a Estados Unidos grande otra vez) en las últimas semanas han hecho recapacitar a algunos groenlandeses, el 90% de los cuales son de origen inuit.
El espectáculo de los devotos del MAGA repartiendo dinero y deseando la bienvenida al «51 estado» de Estados Unidos ha dejado huella en la población local.
Pero al tiempo que los trumpistas recogían firmas para apoyar la integración de Groenlandia en Estados Unidos, sus esfuerzos podrían ser contraproducentes.
Los medios de comunicación locales informaron de padres enfadados que confiscaron billetes de 100 dólares a sus hijos.
«No sé en qué estaban pensando: ¿dar dinero a los niños para que aparezcan en sus vídeos?», comentó a Euractiv otro residente de Nuuk al día siguiente de la celebración del colectivo de influencers Nelk Boys en el centro de la capital.
Al tiempo que Groenlandia acoge el aumento del turismo como un paso hacia la independencia financiera de Dinamarca, los ciudadanos de Nuuk esperan que los visitantes vengan a conocer su país y su cultura, no a verlo como una colonia.
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(Editado por AB/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)