La zarina europea de Trump

La danesa Margrethe Vestager está disponible y excepcionalmente cualificada para hacer frente a Trump.

Euractiv
La zarina europea de Trump
La zarina europea de Trump [(Fotografía: Thierry Monasse/Getty Images)]

Es hora de otra temporada de la serie de televisión danesa Borgen.

Con Donald Trump ya oficialmente en la Casa Blanca y mientras piensa claramente apretarle las tuercas a Europa en aspectos comerciales y/o de seguridad, el nivel de falta de preparación de la UE es tan chocante como preocupante.

Aunque Trump no mencionó a la UE por su nombre en su discurso de investidura, sí destacó sus planes de crear un «servicio de ingresos externos» para recaudar aranceles sobre los productos extranjeros, una promesa que debería causar escalofríos en la industria europea.

En las últimas semanas ha circulado en Bruselas la noticia de que la Comisión Europea estaba creando una «unidad Trump» para coordinar la estrategia del bloque ante el 47º presidente estadounidense. Al igual que la mayoría de rumores que circulan en la capital belga y comunitaria, fue más una expresión de esperanza que una realidad.

Un grupo de destacados empresarios y grupos de presión europeos que se reunieron en Bruselas a principios de este mes y se entrevistaron con funcionarios de la Comisión volvieron a casa abatidos tras descubrir, en palabras de uno de los participantes, que «nadie estaba al mando»

Hay una solución fácil. La Comisión tiene que nombrar a un zar de Trump. Mejor aún: una zarina.

Resulta que la comisaria europea más competente de los últimos tiempos, la danesa Margrethe Vestager, está disponible y excepcionalmente cualificada para el puesto. Durante su mandato, Vestager demostró una y otra vez que no se dejaría amedrentar ni por Washington ni por la plutocracia estadounidense de las grandes tecnológicas.

Si Europa va a plantar cara a Trump, necesitará a alguien con la estatura y el intelecto necesarios para enfrentarse a él. Con la multitud de MAGA (Make America Great Again) tratando de dividir y conquistar Europa, es muchísimo lo que está en juego en la UE.

Sería una parodia que la presidenta de la Comisión dejara que sus instintos de dominar toda la agenda del ejecutivo se interpusieran en el camino ante lo que es mejor para Europa.

Europa debe plantar cara a Trump. Que vuelva Borgen.