Alemania, en "respiración asistida"

El principal instrumento de los candidatos del SPD y la CDU para intentar recuperar el crecimiento no se basa en estrategias sólidas

Euractiv
Alemania, en «respiración asistida»
Alemania, en "respiración asistida" [(Fotografía de Sean Gallup/Getty Images)]

No es ningún secreto que la economía alemana está en crisis.

Lo que es menos obvio, y mucho más preocupante, es por qué ninguno de los principales partidos alemanes (el socialdemócrata SPD/S&D y la conservadora CDU/CSU/PPE está dispuesto a abordar el problema.

El pasado viernes (24 de enero), el Ministerio de Economía volvió a revisar sus perspectivas económicas. Ahora se reduce al 0,3% el crecimiento en 2025, frente al ya bajo 1,1% previsto hace tres meses, informa Handelsblatt.

El PIB alemán lleva cinco años estancado.

A estas alturas, la caída es estructural. No se trata de los altibajos habituales de los ciclos económicos.

Los elevados precios de la energía, el envejecimiento de la población activa, la falta de innovación y los cambios de la economía mundial ponen en entredicho el otrora poderoso modelo exportador alemán.

¿Y qué tienen que decir al respecto los partidos mayoritarios? Muy poco.

Los socialdemócratas y los Verdes se centran en pedir más gasto público, lo que sin duda es parte de la solución.

Pero sus proyectos favoritos, entre ellos la reducción artificial de los precios de la energía mediante subvenciones, podrían derivar en un riesgo de malgastar el dinero en industrias de alto consumo energético que, de todos modos, no tienen futuro en Alemania.

Las subvenciones son una muleta, no una cura, para la competitividad a largo plazo.

La principal solución que propone la CDU/CSU es reducir el impuesto de sociedades. Aunque no existe un plan de financiación convincente.

Ni siquiera el candidato a canciller -y favorito en las encuestas- de la formación democristiana, Friedrich Merz, está muy seguro. Recientemente comentó en una entrevista que esos recortes fiscales se introducirán progresivamente hasta 2029 y tendrán que «ganarse» mediante buenos resultados económicos.

Pero si los recortes fiscales sólo pueden aplicarse si la economía vuelve a crecer, ¿cómo pueden ser la receta para recuperar el crecimiento?

La respuesta es sombría.

Así pues, el principal instrumento de Merz para recuperar el crecimiento parece ser algo así como aplicar dosis de buena voluntad.

«La política económica es 50% psicología», aseguró, al tiempo que explicó que parte de la agenda económica de la CDU consiste en infundir optimismo y esperar que eso, por sí solo, inyecte confianza en las empresas para invertir.

Pero las empresas que están sopesando si invertir o no en Alemania no buscan realmente buenas vibraciones. Quieren estabilidad, claridad, un plan.

Los conservadores, el SPD y los Verdes parecen igualmente reacios a afrontar los problemas reales por miedo a perder a un electorado clave.

¿Un elefante en la habitación? La inminente jubilación de los baby boomers ahogará las finanzas públicas.

Sin embargo, los políticos alemanes esperan salir elegidos sin responder a las preguntas incómodas.

Les espera un ajuste de cuentas.


(Editado por Martina Monti/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)