¿Se acaba la "luna de miel" entre Orbán y Trump?

Su "idilio" político con Trump podría haber acabado

Euractiv
Orbán quiere recuperar a su amigo Trump
Orbán quiere recuperar a su amigo Trump [Fotografía de Jabin Botsford/The Washington Post via Getty Images]

Puede que este no sea el Donald J. Trump por el que Viktor Orbán apostó en un principio.

Después de que las relaciones entre Washington y Budapest tocaran fondo durante la administración de Joe Biden, el regreso de Trump prometió marcar el amanecer de lo que los húngaros vaticinaron que sería una «nueva edad de oro» para tomar medidas enérgicas contra la inmigración ilegal, defender los valores conservadores de la familia y poner fin rápidamente a la guerra de Ucrania.

Adivina, adivinanza.

Trump, ya sea por oportunismo o por convicción, tiene ahora otros planes, amenazando a Moscú con impuestos, aranceles y más sanciones.

Por ejemplo, el acuerdo de este lunes para anular el régimen de sanciones de la UE contra Rusia. Tras semanas de dilaciones y regateos, y al final Hungría retiró su veto a la prórroga de seis meses de la UE.

¿Qué cambió? La noche anterior a la decisión, el Ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, habló con el recién nombrado Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio. Al día siguiente, Budapest se retiró.

Una declaración no vinculante ni comprometedora, firmada por la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, y la Comisión, en la que se reconocía la preocupación del país por su seguridad energética, bastó para levantar el veto.

El momento fue revelador. ¿Se echó atrás Hungría por la presión de Estados Unidos? ¿Vieron la llamada como un indicio de un posible acuerdo entre Budapest y Washington?

Se citó repetidamente como prueba un post de Facebook, , en el que Szijjártó aseguraba que Rubio se había comprometido a revisar las «medidas revanchistas» que el gobierno de Biden había impuesto a Hungría por socavar la democracia.

Las sanciones rusas no se mencionaban.

Tanto si la marcha atrás de Hungría se debe a la presión de Estados Unidos como a otros motivos, la prometedora fuerte relación entre Hungría y Estados Unidos podría enfrentarse pronto a su primera prueba de fuego tras la aparente luna de miel.

Washington, que quiere que los europeos compren más de su propio «gas de la libertad», no estará muy contento si sus aliados ideológicos de Budapest insisten seriamente en seguir comprando GNL ruso.

En otras palabras, la edad de oro de Orbán con Trump puede haber terminado ya.


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[Editado por MM/MK/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]