España aumentará su presencia militar y la cooperación en el Sahel

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (2-d), a su llegada a Nuackchot (Mauritania) junto al presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki (d), el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita (2-i), y el presidente de Chad, Idriss Deby (i), para participar en la cumbre del Sahel. EFE/Fernando Calvo/ Moncloa Pool

Nuakchot (EuroEFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este martes en Nuakchot el aumento de la presencia militar en el Sahel y también de la ayuda financiera para la cooperación en esta región azotada por el terrorismo.

Sánchez hizo este anuncio en su intervención en la reunión del G5 del Sahel en la que participan varios líderes europeos, y en la que advirtió de que lo que está en juego en esta región “es la seguridad de todos”, tanto los que están al norte como al sur del Mediterráneo.

“No están solos, haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudarles a vencer este terror fanático y criminal que se lleva víctimas inocentes, dijo Sánchez en su intervención en el plenario de esta cumbre.

 

Sánchez y el presidente francés, Emmanuel Macron, han sido los únicos líderes europeos que han viajado hasta la capital mauritana para esta reunión del G5 del Sahel (Mauritania, Mali, Níger, Chad y Burkina Faso).

También participan de forma telemática el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

En su intervención abierta en el plenario de este encuentro, Sánchez señaló que España está dispuesta a seguir comprometida con el Sahel, e incluso a “redoblar” los esfuerzos en los ámbitos en los que ya está presente.

Así, anunció que España está dispuesta a elevar su presencia en la misión EUTM Mali, de la que es ya primer contribuyente. Fuentes del Gobierno explicaron que la idea es elevar hasta trescientos el número de efectivos en dicha misión.

También recordó el Proyecto GAR-SI Sahel de la Guardia Civil, por medio del cual agentes de este cuerpo están ayudando a reforzar las capacidades de las Gendarmerías de los países del G5 y Senegal, así como el apoyo a las misiones Barkhane (francesa) y MINUSMA (de la ONU) con aviones en Dakar.

En cuanto a la cooperación, subrayó el compromiso financiero que tiene España con el Sahel y que asciende a más de 100 millones de euros, así como su participación activa en la Alianza Sahel, de cuya Asamblea General España acaba de asumir la presidencia.

Sánchez insistió en que en el Sahel está en juego la seguridad al norte y al sur del Mediterráneo “e incluso más allá, pues el riesgo de extensión de esta amenaza hacia los países del Golfo de Guinea es cada vez más real”.

 

Lamentó que este terror haya sido “indiferente” a la propagación mundial de la pandemia de la COVID-19, un nuevo factor de desestabilización en la región que ha aumentado la vulnerabilidad económica y ha “llevado al límite la resiliencia de las sociedades”.

La crisis de esta zona, recalcó, ya no puede ser considerada como una cuestión estrictamente saheliana y si la comunidad internacional quiere avanzar debe trabajar “codo con codo” con países como Senegal, Costa de Marfil, Ghana o Nigeria, y tener en cuenta el potencial de organizaciones como la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental).

“Cuanto más se extienda la amenaza de los radicales, más fuertes se harán, más complicado será frenarles y más recursos financieros y humanos tendremos que destinar a luchar contra ellos”, añadió.

Consideró por otro lado fundamentales los instrumentos ya puestos en funcionamiento (las citadas misiones militares), y añadió que espera que “desde una coordinación eficaz” estas acciones encuentren los resultados deseados.

Además advirtió de que es “imperativo” que “el Estado vuelva a estar presente en todas aquellas zonas donde ahora es débil” en estos países.

Lo consideró imprescindible para proteger a los ciudadanos pero también para “acabar con el nexo entre terrorismo y el crimen organizado” que se está sosteniendo desde el tráfico transfronterizo de seres humanos.

En este contexto Sánchez agradeció a los países del Sahel todos los esfuerzos que están haciendo como países de tránsito para contribuir a un control y gestión cada vez más eficaz de los flujos migratorios.

“Resulta esencial que trabajemos juntos para que el fenómeno migratorio quede libre de mafias que juegan y trafican con la vida de seres humanos”, dijo.

Antes de la cumbre, Sánchez se reunió con el primer ministro mauritano en el aeropuerto de Nuakchot, Ismael Bedda Cheihk Sidiya, mientras descargaban el material para ayudar en la lucha contra el coronavirus que ha donado España a este país y que viajaba en las bodegas del avión del presidente.

El mismo avión en el que se han trasladado tres médicos y dos enfermeros españoles que durante una semana trabajaran en hospitales mauritanos formando a los sanitarios en técnicas de ventilación mecánica y protocolos de triaje y atención a enfermos de la COVID-19.

Desde el Gobierno subrayan que el Sahel es una zona “geoestratégica” para España en la que hay que invertir en seguridad pero también, más a largo plazo, contribuir a su desarrollo económico.

Editado por Miriam Burgués