España, Francia y la UE expresan su apoyo a la alianza G5-Sahel

EFE/Maarouf Ould Oudaa

Nuakchot (EuroEFE).- Los presidentes de los países del G5 Sahel, alianza formada por Mauritania, Malí, Níger, Burkina Faso y Chad, recibieron este martes en Nuakchot el respaldo explícito de España, Francia y la Unión Europea en una cumbre celebrada en un momento en que el yihadismo se ha convertido en una amenaza real en la región.

A la cita de Nuakchot asistieron los ministros de Exteriores de España, Arancha González Laya, y de Francia, Jean-Yves Le Drian, además de la comisaria europea de Asociaciones Internacionales, Jutta Urpilainen.

No hubo grandes anuncios en la apertura de la cumbre -que irá seguida de dos días de trabajo de las delegaciones-, más allá del traspaso de poderes de la presidencia rotatoria del jefe de Estado burkinés, Roch Marc Christian Kaboré, al anfitrión mauritano, el flamante presidente Mohamed uld Ghazouani.

“La seguridad del Sahel es la seguridad de España, es la seguridad de Europa. Por eso reforzaremos nuestro compromiso con el Sahel”, declaró en su intervención González Laya, quien insistió en que la estabilidad del Sahel es prioritaria no solo en el plano de la seguridad, sino incluso del medio ambiente.

Blanco constante del terrorismo yihadista

Con excepción de Mauritania, los otros cuatro países del G5 son blanco constante del terrorismo yihadista, ya sea protagonizado por el Estado Islámico o por la filial local de Al Qaeda, dos grupos terroristas que están demostrando una gran habilidad para traspasar las fronteras entre estos países.

Las fuerzas armadas nacionales, la misión de la ONU en Malí, los soldados extranjeros (mayoritariamente franceses) y aun los civiles acusados de connivencia con los gobiernos son blanco constante de estos ataques yihadistas, que se encuentran con la impotencia de ejércitos y policías para hacer frente a sus tácticas de guerra de guerrillas.

A este respecto, la ministra española recordó que España tiene destacados en Malí a 400 militares que participan en el adiestramiento de las Fuerzas Armadas Malienses (FAMA), además de prestar apoyo aéreo a las operaciones de los ejércitos del G5 y a las del ejército francés, desplegado en todo el Sahel dentro de la “operación Barkhane”.

Además, la Guardia Civil española tiene desplegados en el Sahel a agentes encargados de dar formación a las Gendarmerías locales en tareas de “protección de cercanía”.

La ministra González Laya recordó que España ya anunció en 2018 un apoyo de 100 millones de euros para el periodo 2019-2021 para los países sahelianos, tras identificar una serie de proyectos prioritarios en asociación con el Banco Mundial y la Unión Europea.

Por su parte, la comisaria europea dijo que la UE está “más determinada que nunca a apoyar al Sahel en la vía de la estabilización y los ajustes”, en una región que pasa además por ser una de las más pobres del mundo.

Urpilainen añadió que la cumbre de hoy tendrá seguimiento en una reunión de alto nivel que se celebrará en Bruselas el próximo 26 de marzo.

La “Alianza Sahel”

En 2017, una serie de países crearon la “Alianza Sahel”, que hoy en día está compuesta por Francia, Alemania, Italia, España, el Reino Unido, Luxemburgo, Dinamarca y Holanda, además de la UE, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).

La Alianza tiene como objetivo superar en paralelo los desafíos de seguridad y los del desarrollo, y se ha marcado como ámbitos prioritarios de intervención la educación, el empleo juvenil, la agricultura, el desarrollo rural, la seguridad alimentaria, la energía, el clima, la descentralización y los servicios básicos.

Estos ámbitos se han traducido en 700 proyectos concretos ya iniciados o por inaugurarse, que totalizan un gasto de unos 11.000 millones de euros.

Uno de los objetivos a medio plazo de todos estos proyectos es contribuir a mitigar o acabar con la emigración clandestina y el tráfico de seres humanos, siendo el Sahel un lugar de paso necesario entre África y Europa.

Según González Laya, la lucha contra la emigración clandestina fue evocada durante sus reuniones de hoy -bilaterales y multilaterales-, y encontró “un eco muy positivo” en las autoridades regionales.

Editado por Miriam Burgués