Embargo de armas…lo que diga cada uno de los Estados miembros de la UE

Un soldado turco patrulla cerca de la frontera con Irak. [EPA/SEDAT SUNA]

Madrid (EuroEFE).- En la Unión Europea (UE), el embargo de armas es un asunto de cada  Estado miembro. El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ya recordó en el último consejo de la UE que restringir la venta de armas “es una medida nacional”, no de la UE.

Lo que tiene la UE es un marco jurídico que permite mejorar el control de las exportaciones de armamento, en particular a las regiones en crisis y a países con un historial cuestionable en materia de derechos humanos: se trata de la llamada “posición conjunta de 2008”.

Varios Estados miembros de la UE – Alemania, Francia, España, Holanda o Suecia- están dispuestos a detener sus licencias de exportación de armas a Turquía por su operación en Siria, que, tal y como plasmó el Consejo en sus conclusiones, “socava gravemente la estabilidad y la seguridad del conjunto de la región”.

El Reino Unido ha sido el último en anunciar que por ahora no expedirá nuevas licencias para exportar armas a Turquía que puedan ser utilizadas en la campaña militar contra las milicias kurdas en Siria, si bien los fabricantes británicos podrán continuar vendiéndolas bajo los permisos ya existentes

Según los últimos datos, correspondientes al primer semestre de 2018, el valor de las exportaciones españolas de armas a Turquía ascendió a 162,5 millones de euros, el quinto país por volumen global y el segundo -detrás de Arabia Saudí- de fuera de la UE.

España se sumará a Francia y Alemania en el embargo de armas a Turquía

Luxemburgo (EuroEFE).- El ministro español de Exteriores en funciones, Josep Borrell, anunció este lunes que España se sumará a la decisión de países como Francia o Alemania, entre otros, de vetar la venta de armas a Turquía por su ataque …

Los Estados miembros se comprometieron a mantener “fuertes posiciones nacionales” en su política de exportación de armas a Turquía sobre la base de las provisiones de la posición conjunta de 2008 que define las normas comunes que rigen el control de las exportaciones de tecnología y equipos militares.

Y acordaron la “estricta aplicación” de un apartado de ese documento que dice que los Estados miembros “están resueltos a evitar la exportación de tecnología y equipos militares que pudieran utilizarse para la represión interna o la agresión internacional o contribuir a la inestabilidad regional”.

Según el informe “Tendencias en las transferencias internacionales de armas, 2017) (SIPRI Fact Sheet, marzo de 2018), las  exportaciones de armas desde la Europa de los Veintiocho representaron más del 27 % del total mundial en el período 2013-2017.

Esto convertiría a la Unión en su conjunto en el segundo mayor proveedor de armas del mundo, por detrás de los Estados Unidos (34 %) y seguido de Rusia (22 %).

Un informe del Parlamento Europeo de noviembre de 2018 sobre la aplicación de la posición común y el 19 informe anual -el último publicado- pone de manifiesto que el 40,5 % de las licencias de exportación de armas concedidas, por un valor de 77.500 millones de euros, tuvieron como destinatarios a países de la región de Oriente Próximo y África del Norte, principalmente Arabia Saudí, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), cuyas importaciones se elevaron a 57.900 millones de euros.

La posición conjunta de 2008

La Unión es la única asociación de Estados que se ha dotado de un marco jurídicamente vinculante que permite mejorar el control de las exportaciones de armamento, en particular a las regiones en crisis y a países con un historial cuestionable en materia de derechos humano

Las normas comunes sobre la exportación de armas desde los Estados miembros de la UE se define en la posición conjunta de 2008. Queda claro en ella que son los Estados miembros los que “tienen el propósito”, los que “reconocen” y los que “están resueltos a”.

En uno de sus considerandos de la posición común, los Estados miembros dicen que “están resueltos” a establecer unas normas comunes rigurosas mínimas para la gestión y reducción de las transferencias de tecnología y equipos militares.

La posición común define las normas comunes que rigen el control de las exportaciones de tecnología y equipos militares,  adopta las medidas para evitar el tráfico ilícito de armas y las que eviten la exportación de tecnología y equipos militares que pudieran utilizarse para la represión interna o la agresión internacional o contribuir a la inestabilidad regional.

Los criterios para la exportación de armas

La posición común de 2008 establece en total siete criterios que condicionan la exportación de armas de los estados miembros:

Criterio 1: Respeto de los compromisos y obligaciones internacionales de los Estados miembros, en particular las sanciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o la Unión Europea y los acuerdos de no proliferación.

Criterio 2: Respeto de los derechos humanos y respeto del Derecho internacional humanitario por parte del país receptor.

Criterio 3:  Situación interna del país de destino final, en relación con la existencia de tensiones o conflictos armados.

Criterio 4: Mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad regionales.

Este es el criterio que se ha evocado a la hora de hablar del embargo de armas contra Turquía.

Uno de sus apartados dice que “los Estados miembros denegarán la licencia de exportación cuando exista un riesgo manifiesto de que el receptor previsto pueda utilizar la tecnología o los equipos militares cuya exportación se propone para agredir a otro país o para imponer por la fuerza una reivindicación territorial”. En otro apartado del mismo criterio se incide en la necesidad de “no perjudicar de forma importante la estabilidad regional”.

Combatientes sirios respaldados por Turquía se desplazan hacia el norte de Siria.
EFE/EPA/ERDEM SAHIN [EFE/EPA/ERDEM SAHIN]

Criterio 5: Seguridad nacional de los Estados miembros y de los territorios cuyas relaciones exteriores son responsabilidad de un Estado miembro, así como de los países amigos y aliados.

Criterio 6: : Comportamiento del país comprador frente a la comunidad internacional, en especial por lo que se refiere a su actitud frente al terrorismo, la naturaleza de sus alianzas y el respeto del Derecho internacional.

Criterio 7: Existencia del riesgo de que la tecnología o el equipo militar se desvíen dentro del país comprador o se reexporten en condiciones no deseadas.

Criterio 8: Compatibilidad de las exportaciones de tecnología o equipos militares con la capacidad económica y técnica del país receptor, teniendo en cuenta la conveniencia de que los Estados satisfagan sus necesidades legítimas de seguridad y defensa con el mínimo desvío de recursos humanos y económicos para armamentos.

Estos criterios no afectan al derecho de los Estados miembros de adoptar medidas más estrictas en materia de control de armas. Además son los que tienen la decisión exclusiva relativa a la concesión o denegación de licencias de exportación de armas es competencia exclusiva de los Estados miembros.

Algunos problemas con los criterios y con el informe

En un informe sobre la posición común de noviembre de 2018, el Parlamento Europeo criticó que, a su juicio, no se aplicaran “sistemáticamente” estos ocho criterios y que la tecnología militar estuviera llegando a “destinos y destinatarios finales” que no los cumplen.

En el centro de las críticas estaba Arabia Saudí, país al que, según el Parlamento, se habían concedido “casi todas las licencias de exportación solicitadas” pese a que vulneraba la mayor parte de los criterios. Citaba en concreto a buques de guerra -que servían para imponer el bloqueo naval a Yemen-, aeronaves y bombas “fundamentales para la campaña aérea”.

Foto de archivo de una manifestación en Londres contra la venta de armas a Arabia Saudí. [EFE/ Andy Rain]

Pero hay diferencias de criterio a la hora de aplicar los criterios: en el 19 informe anual se dice que a la hora de denegar una licencia de exportación el criterio 1 se ha aducido 82 veces, el segundo, 119 veces, el tercero 103 veces, el cuarto 85 veces, el quinto 8 veces, el sexto 12 veces, el séptimo 139 veces y el octavo una sola vez.

Además, el número de licencias denegadas disminuyó en términos tanto absolutos como relativos (solo un 0,76 % de las solicitudes de licencia fueron denegadas en 2016, mientras que en 2015 este porcentaje había sido de casi el 1 %).

El Diario Oficial de la Unión Europea publicará un informe anual basado en las contribuciones de los Estados miembros y, además, cada Estado hará lo propio en un informe nacional que, no obstante, se ajustará a la “legislación nacional aplicable”.

Pero hay otros problemas identificados por el Parlamento Europeo con respecto a los informes anuales:

  • falta de diligencia de los Estados miembros en la transmisión de datos. Los informes de evaluación se retrasan (el último se publicó en febrero de 2018 con datos de 2016). Quiere una mayor “normalización y diligencia” en el procedimiento de transmisión de datos e incluso un plazo estricto (1 de enero para tener el informe preparado en marzo del año siguiente al que han tenido lugar las exportaciones).
  • información incompleta: el informe no refleja integramente las actividades de exportación de los estados miembros
  • divergencias en la aplicación de los criterios aducidos para justificar las denegaciones

Las exportaciones españolas de armamento en 2018

En España, el control de la venta de armas está regulada por la ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso.

Como reza el preámbulo, se trata de “impedir el tráfico ilícito y la proliferación de armamentos y tecnologías sensibles a favor de Estados o actores no estatales susceptibles de actuar contra la paz y la seguridad o de involucrarse en actividades terroristas”.

Las solicitudes de autorización deberán ir acompañadas de los documentos de control, con la necesaria inclusión de cláusulas de no reexportación, para quede suficientemente garantizado que el destino y el uso final de los materiales, productos y tecnologías se atienen a la autorización.

Según el último informe del Ministerio Español de Industria, el valor de las exportaciones realizadas en el primer semestre de 2018 fue de 1.705,2 millones de euros, con una disminución del 16,5 por ciento frente a lo obtenido en el primer semestre del año 2017 (2.041,6 millones de euros).

Foto de archivo que muestran a activistas de Greenpeace protestan en el Puerto de Bilbao por el embarque de armas con destino a Arabia Saudí. [EFE/ Miguel Toña]

Las exportaciones realizadas representaron un 39,7 por ciento de lo autorizado (4.296,7 millones de euros) en el primer semestre de 2018.

En lo referente al desglose por países de los productos exportados, las exportaciones realizadas a los países de la UE supusieron el 65,2 por ciento del total (1.112,8 millones de euros).

La mayor parte del comercio tuvo lugar con aquellos países de la Unión Europea -Alemania, Reino Unido, Francia e Italia- con los que España mantiene proyectos industriales militares en común.  Es preciso resaltar que las exportaciones realizadas en conjunto a estos cuatro países ascendieron a 1.074,0 millones de euros (62,9 por ciento del total).

El 76,9 por ciento de las exportaciones españolas tuvo como destino a países OTAN
(1.311,4 millones de euros). Si se suman las exportaciones a países de la UE y la
OTAN, el valor de lo exportado fue de 1.316,9 millones de euros y un 77,2 por
ciento.

El valor de las exportaciones a Turquía fue de 162,5 millones de euros, por debajo de las exportaciones realizadas a Alemania, Reino Unido, Francia y Arabia Saudí (183,4 millones de euros).

Arabia Saudí con 183,4 millones de euros (fundamentalmente en dos aviones de transporte, 95,1 millones de euros, y munición ligera) y Singapur con 46,8 millones de euros. Asimismo, es preciso destacar lo realizado a Turquía con 162,5 millones de euros (con un avión de transporte como operación principal, 124,2 millones de euros).

Del análisis de lo exportado por categorías de productos, la de “Aeronaves” (1.344,1
millones de euros, 78,8 por ciento) fue de nuevo la más importante.

UE y OTAN

En el último Consejo de Exteriores de la UE (14 octubre de 2019), se constataron las dificultades de imponer un embargo de armas comunitario a Turquía, al tratarse de un miembro de la OTAN, al igual que 22 países de la UE.

Mogherini consideró que el texto respaldado por los Veintiocho evitaba poner a los países de la UE que también están en la OTAN en una “posición delicada” y que la decisión tenía  “el mismo efecto que un embargo de armas”.