Los problemas para que esta sea la legislatura social en la UE

Un grupo de personas hacen hoy cola en la entrada de una oficina de empleo. Un salario mínimo y un sistema de Reaseguro de desempleo son dos propuestas sociales de la presidenta Von der Leyen. [EFE/Victor Lerena]

Madrid (EuroEFE).- “El modelo social europeo es algo de lo que todos nos sentimos orgullosos pero no hay una praxis que lo determine”. Es el lamento de José Domingo Roselló, economista en el Gabinete Técnico de UGT, durante unas jornadas organizadas por la Fundación Alternativas sobre el Pilar Social Europeo, que pusieron de manifiesto el retraso de lo social con respecto a otras políticas de la UE.

Está por ver si, como dijo la comisionada española para la agenda 2030, Cristina Gallach,  está legislatura europea “será social o no será”, lo que, a su juicio, es tremendamente importante para la juventud europea.

Pero la realidad y la historia no acompañan, según coincidieron varios expertos en unas jornadas sobre política social recientemente organizadas por la Fundación Alternativas.

Los años de austeridad económica con la crisis de 2008 –algunos de cuyos efectos se sienten aún-, los temores a que vuelva a producirse un parón en la actividad económica de la UE por culpa de la geopolítica y el “brexit”, la poca ambición presupuestaria de los Estados miembros y la insuficiencia de los tratados han convertido a la política social en una alumna poco aventajada de la construcción comunitaria.

La futura presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su discurso ante el Parlamento Europeo en julio de 2019. [EFE/EPA/PATRICK SEEGER]

En esta legislatura, al menos parece que vuelven las buenas intenciones. En su discurso de investidura ante el Parlamento Europeo, la nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que los ciudadanos no tenían por qué estar al servicio de la economía, sino que es la economía la que “sirve a nuestros ciudadanos: sería necesario reconciliar “el mercado con lo social”.

Lee el discurso de Von der Leyen ante el Parlamento Europeo

Prometió además que reorientaría toda su actuación al cumplimiento de los objetivos de Desarrollo Sostenible.

Von der Leyen: salario mínimo y Sistema Europeo de Reaseguro de Desempleo

En su discurso ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen afirmó que a muchas familias
europeas “que trabajan duro les sigue siendo demasiado difícil llegar a fin de mes” y que
quería asegurarse de que el trabajo estuviese “adecuadamente retribuido”.

Entre las promesas de su mandato, habló de que “en una economía social de mercado, todas las personas que trabajan a tiempo completo deben obtener un salario mínimo que les permita disfrutar de una vida digna”. Se mostró partidaria de desarrollar “un marco común” que respete ,“por supuesto” recalcó, los diferentes mercados laborales.

Von der Leyen dijo que la opción idónea es la negociación colectiva entre las organizaciones de empresarios y los sindicatos, que permita “adaptar el salario mínimo al
sector o a la región de que se trate”.

El secretario general de Comisión Obreras (CCOO), Unai Sordo, cree que en cuanto al salario mínimo “hay muchas divergencias” entre los Estados miembros, pero valoró el hecho de “avanzar en los criterios de referencia” en el nivel europeo.

También es  partidario de “un marco de referencia para las rentas mínimas garantizadas” que eviten políticas de exclusión como las que se vivieron en la pasada crisis.

Otra iniciativa anunciada por Von der Leyen fue la de un Sistema Europeo de Reaseguro de Desempleo que “apoye a nuestras economías y a nuestros ciudadanos en tiempos de
perturbaciones externas”, una especie de protección para quienes pierden su empleo cuando nuestra economía sufre un impacto grave.

El vicepresidente de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido. Foto cedida por la Fundación Alternativas

Quedaría por ver como se articulará este Sistema Europeo de Reaseguro. El vicepresidente de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido, cree que una de las prioridades de la política social europea es crear “un complemento europeo en el subsidio de desempleo”, mientras que para Unai Sordo un “seguro de desempleo europeo, aunque sea complementario, tendría un importante valor político”.

Von der Leyen diseñó ante el Parlamento Europeo un plan de acción “para activar nuestro pilar de derechos sociales”: mejorar la aplicación de la Garantía Juvenil, triplicar el presupuesto de Erasmus + en el próximo marco financiero plurianual y una garantía infantil para garantizar que todos los niños de Europa expuestos al riesgo de pobreza y exclusión social tengan acceso a los derechos más básicos, como asistencia sanitaria y educación.

Aún así, siempre hay nubarrones que se ciernen en el horizonte de lo social…y el primero de ellos es la desaceleración económica.

El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, dijo en el coloquio sobre el Pilar Social Europeo que organizó la Fundación Alternativas que sin haber salido de los efectos de la crisis y de la austeridad, nos encontramos con la amenaza de una ralentización económica y un riesgo de recesión que tiene que ver con factores geopolíticos.

Los últimos datos económicos en la zona euro, las disputas comerciales de Estados Unidos con China y la UE y las previsiones económicas de varios organismos internacionales parecen darle la razón.

Los tres jinetes de la desaceleración: tensiones comerciales, geopolíticas y "brexit"

Washington (EuroEFE).- La nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, aseguró este martes que la guerra comercial entre Estados Unidos y China “está pasando factura” en la actividad económica mundial en general y en el sector manufacturero …

El pasado mes de septiembre, en sus últimas Perspectivas Económicas Provisionales, la OCDE advertía que la economía mundial adolece cada vez de mayor fragilidad e incertidumbre, desciende el crecimiento y aumentan los riesgos de regresión económica.

“La intensificación de los conflictos comerciales merma cada vez más la confianza y la inversión, aumenta la incertidumbre política, agrava los riesgos de los mercados financieros y pone en peligro los ya de por sí deficientes pronósticos de crecimiento a nivel internacional”, dice la OCDE.

Además advierte de la “incertidumbre sobre el momento y la forma en que Reino Unido abandonará la Unión Europea, en especial con respecto a una posible salida sin acuerdo que podría llevar al país a una recesión en el año 2020 y causar alteraciones sectoriales en Europa”.

En su boletín del pasado mes de agosto, el Banco Central Europeo advirtió que, aunque el
crecimiento de la zona del euro se mantuvo moderado en los dos primeros trimestres de 2019, las diferencias entre países se hicieron más notorias en el segundo trimestre del año. El rendimiento moderado se debía en gran medida al debilitamiento de la demanda
externa en un contexto de incertidumbre política global.

Toda Europa está pendiente de qué pasará con la locomotora alemana en el tercer trimestre de 2019: en el segundo trimestre, el producto interno bruto (PIB) real bajó un 0.1% respecto al trimestre anterior. En el primer trimestre de 2019, la economía alemana había crecido un 0,4%. Y la responsable de este crecimiento negativo fue el comercio exterior: las exportaciones cayeron un 1,3 por ciento. El desarrollo del comercio exterior desaceleró el crecimiento económico en el segundo
trimestre de 2019.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo (c), en una reciente manifestación en Asturias. [EFE/ Alberto Morante]

“Si la recesión se confirma en Alemania –dice Unai Sordo– esto acabará afectando a la
economía española por la incertidumbre de la inversión”.

Para Diego López Garrido la fotografía es deterioro del estado de bienestar,
desaceleración económica y falta de instrumentos sociales para abordarla. Con lo que
introduce otra de las mermas:

“No hay compromiso jurídico y legal que le permita a la UE entrar a fondo en la
Europa Social”

En las jornadas sobre el Pilar Social Europeo organizadas por la Fundación Alternativas, su vicepresidente, Diego López Garrido destacó que de todos los grandes objetivos de la UE la política social es la que tiene menos instrumentos jurídicos para llevarla a cabo, pese al valor que se le da a un modelo social “que no se da en ninguna otra parte del mundo”.

Recordó López Garrido que el artículo 3 del Tratado de la UE hay una “expresión
enfática” de los valores de la UE pero no tiene instrumentos jurídicos y se refirió a los
artículos 151 y siguientes, especialmente el 153, que otorga a los estados miembros el
protagonismo, que en ocasiones tienen que decidir por unanimidad.

El artículo 153 precisa que para la consecución de los objetivos del artículo 151, la Unión apoyará y completará la acción de los Estados miembros

En la crisis de 2008 se puso de manifiesto esta laguna pero, en la actualidad, la UE no
está preparada para una crisis como la de 2008. Está más preparada en lo económico  pero igual de mal preparada en lo social. Y con una desaceleración en puertas habrá que
tener, como dijo el vicepresidente de la Fundación Alternativas, “unos instrumentos
fiscales potentes”.

¿No habrá que buscar nuevas fuentes de financiación?

Diego López Garrido cree que hay un “desafío decisivo”: el presupuesto multianual
2021-2027. Pero en las ideas generales del presupuesto se habla de crecimiento,
innovación, seguridad “pero no se habla de política social”.

El 2 de mayo de 2018 la Comisión Europea propuso las perspectivas financieras para el periodo 2021-2027, un proyecto que calificó de nuevo, pragmático y moderno.

Según la Comisión, para financiar “las nuevas y urgentes prioridades”, deben aumentarse los niveles actuales de financiación. Se refería a la investigación y la innovación, la
juventud, la economía digital, la gestión de las fronteras, la seguridad y la defensa.

La Comisión propuso un presupuesto a largo plazo de 1.135 000 millones de euros en
créditos de compromiso (a precios de 2018)   para el período comprendido entre 2021 y
2027, lo que corresponde al 1,11 % de la renta nacional bruta (RNB) de la EU-27.

Más difícil aún en los momentos de desaceleración, los contribuyentes netos no quieren ni oír hablar de incrementar su aportación al presupuesto de la UE. Entonces, para financiar
nuevas políticas o una política social europea habrá que dotarse de nuevas fuentes de
financiación.

La cesta de nuevos recursos propios propuesta incluye:
– el 20 % de los ingresos procedentes del régimen de comercio de derechos de emisión;
– un tipo de referencia del 3 % aplicado a la nueva base imponible consolidada común del
impuesto sobre sociedades (que se introducirá progresivamente una vez se haya adoptado la legislación necesaria);
– una contribución nacional calculada sobre el volumen de residuos de envases de plástico no reciclados en cada Estado miembro (0,80 euros por kilo).
Estos nuevos recursos propios representarán aproximadamente el 12 % del presupuesto
total de la UE, y podrían aportar hasta 22. 000 millones de euros al año a la financiación de
las nuevas prioridades.

Las negociaciones en el Consejo del nuevo marco financiero plurianual

José Luis Escario, asesor de la Comisión Especial sobre Delitos Financieros, Evasión y Elusión Fiscal del Parlamento Europeo y profesor de Fiscalidad internacional en la UNIR cree que el problema es que la UE se caracteriza por su “fragmentación jurídica en su aspecto fiscal” y que, aunque se pretenda recaudar más, hay que recordar que las decisiones fiscales de la UE se adoptan por unanimidad.

Es un hecho que las distorsiones fiscales caracterizan el mercado único y que,  a juicio
de algunos expertos, es una contradicción hablar de libre circulación de capitales sin una
armonización fiscal.

Además, la globalización y la digitalización han convertido en un mito la creencia de que la recaudación fiscal es una cuestión que solo atañe a un Estado miembro. Más bien, la digitalización ha incentivado la elusión fiscal, como han hecho las grandes tecnológicas pagando impuestos en el país con el tipo de sociedades más bajo y no necesariamente donde se genere la ganancia.

En su discurso de investidura, Von der Leyen, habló de las tasas a las tecnológicas; “está bien que los gigantes de la tecnología obtengan enormes beneficios en Europa, dado que
somos un mercado abierto y defendemos la competencia. Pero, si para ello aprovechan
nuestro sistema educativo, nuestros trabajadores cualificados, nuestras infraestructuras y
nuestra seguridad social, no es aceptable que obtengan esos beneficios sin apenas pagar
impuestos aprovechando los resquicios de nuestro sistema tributario. Si quieren obtener
beneficios, tienen que compartir las cargas.

En las jornadas de la Fundación Alternativas, Olga Cantó, profesora de Economía en la Universidad de Alcalá Cantó, afirmó que la política social necesita de mayores recursos presupuestarios. El problema -dijo- es que en un momento de desaceleración va a ser más difícil aumenar la base imponible y que tal vez la tasa digital sea una idea de futuro.

Pero en “un área económica con una sola moneda es muy difícil que evite la recesión sin una política social”, como se ha demostrado en la crisis de 2008.

Unai Sordo cree que la UE tiene que impulsar con su presupuesto las políticas
contracíclicas y que la política monetaria ya no da más de sí. “Hay que romper con la
lógica según la cual la desaceleración económica tiene que replantear la política
salarial”. Una política monetaria expansiva va a tener pocos efectos s no se acompaña
de políticas fiscales adecuadas.

► El discurso de Von der Leyen ante el Parlamento Europeo

La Fundación Alternativas