El Parlamento español comienza la nueva legislatura mientras sigue atascada la formación de Gobierno

Arranca la XIV legislatura en el Congreso

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en la sesión constitutiva del Congreso de la XIV legislatura. EFE/Emilio Naranjo

Madrid (EuroEFE).- El Parlamento español echó a andar este martes tras las elecciones del 10 de noviembre, mientras la formación de un nuevo Gobierno sigue atascada, con la hipótesis de que se retrase al mes de enero.

Las dos Cámaras del Parlamento se constituyeron este martes y eligieron a sus órganos rectores, aunque el interés del país está centrado en la evolución de las conversaciones entre el Partido Socialista (PSOE) del presidente del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, con el partido independentista catalán ERC para forjar una mayoría de Gobierno.

La gran novedad de la constitución del Parlamento fue que el ultraderechista Vox logró entrar en la Mesa del Congreso, el órgano que regula el funcionamiento de la cámara, después de que fracasó el intento de Pedro Sánchez de aplicar un “cordón sanitario” en torno a esa formación.

Vox, la tercera fuerza con más presencia en el Congreso con 52 de los 350 escaños, tendrá una de las cuatro vicepresidencias de la cámara pero no llegó a conseguir ninguna de las cuatro secretarías.

Desde el retorno de la democracia a España tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, la ultraderecha no había alcanzado un puesto tan elevado, pues aunque la vicepresidencia del Congreso no confiere a Vox poder real sí le dará mucha más visibilidad.

No hubo “cordón sanitario” a Vox

El Partido Socialista intentó poner en marcha un “cordón sanitario” en torno a Vox para intentar que ese partido no entrara en el órgano que organiza el trabajo del Congreso, pero el conservador Partido Popular (PP) rechazó sumarse a esa idea.

El complicado sistema de elección y los pactos entre partidos dejaron que el bloque de izquierda tuviera seis puestos en la Mesa del Congreso, frente a tres de la derecha, y al final quedó fuera el partido liberal Ciudadanos.

Las dos Cámaras, Congreso y Senado, estarán presididas por mujeres por segunda vez en la historia política española.

La socialista catalana Meritxell Batet repite como presidenta del Congreso, mientras que Pilar Llop, una independiente elegida bajo las siglas socialistas, presidirá el Senado. Llop es una juez con dos décadas de experiencia y especializada en la lucha contra la violencia de género.

El proceso de juramento de los cargos por parte de diputados y senadores volvió a constituir un pequeño circo por las disputas por los modos de acatamiento de la Constitución española.

Desde el “Por España” de los legisladores de Vox, hasta el “por la república vasca” de los independentistas vascos de Bildu, o las menciones a “la república catalana” de los partidos independentistas catalanes JxCat y ERC, pasando por la mención a “las trece rosas”, un grupo de mujeres jóvenes fusiladas en 1939 al inicio del régimen franquista, de los izquierdistas catalanes de ECP.

Las dos presidentas aceptaron en todos esos casos esas fórmulas, que incluyeron menciones a los derechos sociales entre los legisladores del izquierdista Unidas Podemos.

El Partido Popular ya avanzó que recurrirá legalmente la condición de algunos diputados – a pesar de que el Tribunal Constitucional ya admitió la validez de los acatamientos particulares – y reprochó a la presidencia del Congreso su tolerancia. “Todas las fórmulas son válidas”, señaló por su parte Batet.

Inoportuno esguince 

En el momento de ir a votar a la presidenta del Congreso, la portavoz socialista, Adriana Lastra, sufrió una caída en el salón de plenos, que le causó un esquince de tobillo.

Esa lesión, seguida de la visita de Lastra a un hospital, frustró una reunión de la dirigente socialista con el partido independentista catalán JxCat, pero no le impedirá participar hoy en una reunión muy esperada con ERC, el principal partido catalán, para discutir su apoyo a una hipotética investidura de Sánchez.

Los socialistas manejaban que la investidura de Sánchez pudiera ser en la semana del 16 al 20 de diciembre, pero el propio líder socialista admitió ayer lunes que se pueda demorar hasta enero debido a la lenta marcha de las conversaciones de su partido con ERC.

Una anécdota de la sesión fue cuando el diputado de más edad del Congreso, Agustín Zamarrón – de 73 años y famoso ya por su larga barba blanca que recuerda a literatos de antaño – pidió perdón a los ciudadanos por el fracaso de los partidos a la hora de formar gobierno tras los comicios de abril.

“Pido perdón al pueblo español, soberano único, por el incumplimiento en la XIII legislatura del trascendente mandato constitucional de otorgar gobierno a la nación”, dijo Zamarrón al comenzar el trabajo de la Mesa de Edad que organizó la elección de los nuevos responsables del Congreso.