Primera ronda de los comicios lituanos, bajo el signo de la COVID-19 y con baja participación

Riga

Un viajero con su mascarilla protectora en un autobús en Riga el 7 de octubre de 2020. [EFE-EPA]

Riga (Letonia/EuroEFE).- La primera ronda de las elecciones parlamentarias en Lituania se desarrolló el domingo entre medidas especiales por la pandemia del coronavirus y con un nivel algo más bajo de participación que en los comicios de 2016.

Al cierre de los colegios la participación estimada era del 47 %, unos dos puntos por debajo de los anteriores comicios nacionales, según datos de la autoridad electoral. A media jornada se había registrado, en cambio, un nivel más alto que entonces -un 32 %, una subida de dos puntos-, lo que había abierto las expectativas de un cierta movilización.

Alrededor de 2,4 millones de electores estaban convocados a las urnas para elegir el nuevo Parlamento de Vilna, el Seimas, comicios que se celebran en dos rondas, la segunda de las cuales tendrá lugar el 25 de octubre.

Según fuentes oficiales, un 11 % de los electores hicieron uso del llamado voto avanzado -habilitado entre el 5 y el 8 de octubre-, frente al 6,5 % que recurrieron a esta fórmula en las elecciones de 2016.

Los comicios se celebraron bajo estrictas medidas de higiene, era obligatorio el uso de mascarilla en los puntos de votación, así como respetar la norma del distanciamiento físico.

Hasta la segunda vuelta no quedará definida la composición de la cámara, integrada por 141 escaños: 71 corresponden a distritos unipersonales, para los que es decisiva la ronda del 25 de octubre, y los otros 70 a las listas de los partidos, surgen del reparto proporcional del voto.

Los medios lituanos no emiten sondeos a pie de urna o proyecciones, sino que es la autoridad electoral la que difunde los resultados. En este caso se prevé que se demorarán, dado el alto porcentaje de voto avanzado a computar.

¿Pacto entre conservadores y socialdemócratas?

Los pronósticos pre-electorales apuntaban a un pulso entre la Unión de los Agricultores y Verdes (LFGU), la formación que respalda al primer ministro, el independiente Saulius Skvernelis, y la Unión Cristianodemócrata Lituana (HU-LCD).

Al gubernamentales LFGU se le pronostica en los sondeos un 15,1, frente al 14,9 % para la fuerza opositora. A los socialdemócratas se les estimaba un 8 %.  Pero hay un alto porcentaje de indecisos -un 18,1 %-.

La formación del nuevo Gobierno irá precedida con toda probabilidad de una negociación entre las distintas formaciones que accedan al Seimas, para lo que pueden un papel muy relevante las formaciones minoritarias.

Skvernelis destacó tras depositar su voto el papel desempeñado bajo su gestión paliar los efectos económicos de la pandemia.

El LFGU ha hecho valer en su campaña el esfuerzo económico realizado estos meses en medio de la crisis por el coronavirus. El índice de desempleo se ha disparado del 9 % de febrero al 14 % actual.

En medios lituanos se ha apuntado a un eventual pacto entre los conservadores de HU-LCD y los socialdemócratas, a los que se pronostica un 8,5 %, que buscarían el respaldo de partidos minoritarios y excluirían al LFGU.