Bruselas pide favorecer la “inclusión” de los gitanos y erradicar la “gitanofobia” en la UE

Una mujer rumana lava su ropa en un campamento en Plemetina (Kosovo) el 8 de abril de 2020. EPA-EFE/VALDRIN XHEMAJ/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- Luchar contra la “gitanofobia” y reducir al menos a la mitad la discriminación y la pobreza que sufre buena parte de los seis millones de gitanos que viven en la Unión Europea (UE), es el objetivo de un plan presentado este miércoles por la Comisión Europea con un horizonte de diez años.

Se trata de un nuevo plan para apoyar la “inclusión” y mejorar las condiciones de vida de los romaníes, como se les conoce en Europa, donde se reparten especialmente en países del Este y Sur.

Bulgaria, con un 10 por ciento de la población, es el país con mayor presencia de esta etnia, seguido de Eslovaquia y Rumanía (9%), Hungría (7%) y Grecia, Chipre y España (2%), según datos facilitados a Efe por la Comisión.

SIETE ÁREAS DE ACTUACIÓN

El plan contempla siete áreas clave de atención: igualdad, inclusión, participación, empleo, salud, vivienda y especialmente la educación de los niños y jóvenes para que puedan tener una formación y poder acceder así a un trabajo.

Para cada área, Bruselas ha presentado nuevos objetivos y recomendaciones para los Estados miembros sobre cómo lograrlos, y que servirán como herramientas para supervisar el progreso y asegurar que la UE avance más en la prestación del “apoyo vital” que muchos gitanos que viven en la Unión Europea “todavía necesitan”.

De un total estimado de entre 10 a 12 millones que viven en el continente, unos 6 millones residen en la UE, y la mayoría de ellos tiene la ciudadanía de un país miembro, según las estimaciones de 2012 del Consejo de Europa, un organismo independiente de la UE.

Para la vicepresidenta de Valores y Transparencia, Vera Jourová, la situación actual se resume “en pocas palabras”: “en los últimos diez años no hemos hecho lo suficiente” a favor de la integración de los gitanos y eso es algo que “no podemos aceptar”, dijo.

Por eso, aseguró, el Ejecutivo comunitario trata de corregir esta situación con “objetivos claros y un compromiso renovado para lograr un cambio real en el próximo decenio”.

El objetivo del plan presentado hoy es que “millones de gitanos sean tratados en igualdad de condiciones, estén socialmente incluidos y sean capaces de participar en la vida social y política sin excepción” en la UE, afirmó la comisaria de Igualdad, Helena Dalli, en rueda de prensa.

Dalli denunció la “gitanofobia” (“una forma particular de racismo”, dijo) aceptada de forma general en Europa, donde continua la “demonización y criminalización” de los gitanos, denunció.

Para ejemplificar la frágil situación de esta población, Dalli facilitó varios datos: 1 de cada 4 gitanos ha sufrido discriminación en Europa, 4 de cada 5 están en riesgo de pobreza y la esperanza de vida es diez años menos de media.

REDUCIR LA BRECHA DE POBREZA AL MENOS A LA MITAD

El horizonte que se marca la Comisión de Ursula von der Leyen es reducir al menos a la mitad la brecha de pobreza entre los gitanos y la población general, así como la diferencia de empleo y la diferencia de empleo entre hombres y mujeres.

También quiere dividir como mínimo por dos la diferencia de participación en la educación de la primera infancia y de niños gitanos que asisten a escuelas primarias segregadas en los Estados miembros que cuentan con una población importante de esta etnia.

Otro reto es reducir la diferencia en la esperanza de vida a la mitad por lo menos, y en un tercio como mínimo la brecha en la privación de vivienda, y asegurar que al menos el 95% de los romaníes tengan acceso al agua corriente.

La Comisión recomienda además a los países que se marquen la meta de que de aquí a 2030 haya bajado a la mitad, como mínimo, la proporción de gitanos que se sienten discriminados y que se duplique la proporción de ellos que presentan una denuncia cuando la sufren.

Con estos objetivos cuantificables, la comisaria Dalli espera que se produzca un “verdadero progreso” de aquí a 2030, hasta el punto de que los gitanos sean destacados entonces como parte de “la diversidad de la UE, participen en nuestras sociedades y tengan todas las oportunidades para contribuir plenamente a la vida política, social y económica de la UE y beneficiarse de ella”.

PONER EN MARCHA POLÍTICAS ADECUADAS

Para lograrlo es fundamental que los Estados miembros pongan en marcha las políticas adecuadas, dijeron las comisarias.

Y para orientarles en el buen rumbo, la Comisión ha establecido una lista de medidas que los países deben adoptar para acelerar el progreso hacia la igualdad, la inclusión y la participación de los gitanos, y mejorar el acceso de las mujeres a exámenes médicos de calidad, detección de enfermedades y planificación familiar.

La Comisión pidió ahora a los Estados Miembros a que presenten estrategias nacionales antes de septiembre de 2021 y que informen sobre su aplicación cada dos años.

Además, Bruselas supervisará los progresos realizados en la consecución de los objetivos para 2030, basándose en las aportaciones de las encuestas realizadas por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales y en las aportaciones de la sociedad civil.

También se hará una evaluación a fondo a mitad de período del nuevo plan decenal en su totalidad.

Editado por Miriam Burgués