Francia intenta “recuperar el control” de su política migratoria

El primer ministro francés, Edouard Philippe, durante la rueda de prensa en la que presentó las iniciativas sobre inmigración del Gobierno francés. [EFE/EPA/CHARLES PLATIAU / POOL MAXPPP OUT]

París (EuroEFE).- El Gobierno francés va a restringir y endurecer los controles en algunas de las prestaciones sanitarias para los inmigrantes en situación irregular y los demandantes de asilo.

El anuncio se hizo este miércoles al término de un comité interministerial sobre la inmigración, en el que también se confirmó que a partir de 2020 Francia fijará cada año cuotas para dar permisos de trabajo a los no europeos en función de las necesidades no cubiertas de mano de obra.

El objetivo de estas y otras medidas (una veintena en total) es “recuperar el control de nuestra política migratoria”, destacó en una comparecencia ante la prensa el primer ministro francés, Édouard Philippe.

Límites a las prestaciones sanitarias

Una de las iniciativas que más reacciones en contra ha suscitado entre la izquierda e incluso entre algunos parlamentarios del partido del presidente, Emmanuel Macron, que han amenazado con votar en contra, es limitar las prestaciones sanitarias de los que presenten una demanda de asilo durante los primeros tres meses.

En ese período solo recibirán atención de carácter urgente para desincentivar a quienes hacen la solicitud por razones médicas.

Se endurecerán las verificaciones de los beneficiarios de la llamada Ayuda Médica Estatal (AME) para los inmigrantes sin papeles, que deberán obtener una autorización médica específica para recibir ciertos tratamientos, como operaciones de cataratas y de rodilla o sesiones de fisioterapeuta.

Para las personas que entran en Francia con un visado turístico y se quedan en el país como irregulares, no podrán beneficiarse del AME hasta tres meses después de que haya expirado su visado.

Otro de los elementos más cuestionados del dispositivo es la fijación cada año de “cifras cuantitativas o cuotas para la inmigración profesional”.

Sabedor de las críticas, Philippe hizo hincapié en que esas cuotas no serán por nacionalidades, sino en función de los oficios para los que las empresas no encuentran candidatos en Francia.

La inmigración profesional representa una parte mínima de las entradas regulares de inmigrantes en Francia: el 13 % de los 255.550 permisos de residencia otorgados en 2018

Francia endurece así su política migratoria. Establecerá cada año cuotas de entrada de inmigrantes por motivos de trabajo en función de las necesidades de su mercado laboral, para intentar cubrir los oficios para los que no hay una mano de obra local cualificada.

Este dispositivo con “objetivos cifrados o cuotas” se aplicará una vez que en el próximo verano se haya elaborado la lista de oficios en tensión, es decir, en los que menos mano de obra se encuentra, explicó el martes la ministra francesa de Trabajo, Muriel Pénicaud.

Pénicaud insistió en que el número de esos inmigrantes profesionales “por oficio y por territorio” estará “en función de las necesidades” del mercado de trabajo francés.

La prioriodad, formar a los jóvenes y parados en Francia

También en que la prioridad seguirá siendo la formación de los jóvenes y los parados que hay en Francia para que puedan ocupar esos puestos de trabajo.

Preguntada sobre si las cuotas se fijarán por nacionalidad, su respuesta fue tajante: “no, eso no tendría ningún sentido”.

Para la ministra, la cifra final “no será muy importante” sino más bien “modesta”. Recordó que los permisos de residencia a inmigrantes para que trabajen en Francia que se entregaron el pasado año ascendieron a 33.000.

En la actualidad en Francia hay unos 150.000 puestos de trabajo que no están cubiertos por falta de profesionales cualificados en los oficios en tensión, según los servicios del desempleo.

Para elaborar las cuotas, el Gobierno empezará a discutir en una semanas con los interlocutores sociales y con las regiones y también habrá consultas parlamentarias.

Para atraer a los inmigrantes capacitados, se movilizará a la agencia de desarrollo internacional Business France, los consulados y las prefecturas (delegaciones del Gobierno). Se trata de facilitar los trámites para las empresas.