Bruselas ve avances positivos pero sobre todo problemas en el plan británico del brexit

Juncker y Barnier

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (i), conversa con el negociador jefe de la Unión Europea (UE) para el "brexit", Michel Barnier (d), durante una sesión plenaria en el Parlamento Europeo. [EFE-EPA]

Bruselas (EuroEFE).- El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, consideró este miércoles que la propuesta británica para crear un área regulatoria provisional en la isla de Irlanda tiene “avances positivos”, aunque advirtió de “puntos problemáticos” sobre los que se deberá trabajar en los próximos días.

En un comunicado tras su conversación telefónica con el primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, Juncker reconoció “avances positivos” en el texto presentado por el Gobierno del Reino Unido, pero apuntó a sus dudas sobre aspectos como “el delicado equilibrio” que protege el Acuerdo de paz del Viernes Santo y las normativas aduaneras.

“La Comisión evaluará ahora el texto legal de forma objetiva, bajo nuestros ya conocidos criterios”, dijo Juncker a Johnson.

Según la Comisión Europea, Juncker valoró la “determinación” mostrada por Johnson para que las conversaciones avancen antes de la próxima cumbre europea del 17 y 18 de octubre.

Además, señaló que el nuevo plan británico supone un avance respecto a las posiciones anteriores en asuntos como el “completo alineamiento regulatorio” para todos los tipos de bienes y el control de aquellos que entren en Irlanda del Norte desde el resto del Reino Unido.

No obstante, el principal punto que genera dudas a Bruselas sigue siendo que el nuevo plan no cumpla todos los objetivos de la polémica salvaguarda pactada entre Londres y Bruselas y que ahora rechaza Johnson.

“Debemos tener una solución legalmente operativa que cumpla con todos los objetivos de la salvaguarda: evitar una frontera dura, preservar la cooperación Norte-Sur y la economía de la isla, y proteger el mercado único europeo y el lugar de Irlanda en el mismo”, destacó Juncker en su conversación con Johnson, según un comunicado de la Comisión.

Varadkar, pesimista, hablará con Johnson para analizar su propuesta

Por otro lado, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, informó este miércoles de que hablará esta noche con Johnson, para analizar su propuesta de salida de la UE, aunque se mostró pesimista sobre su validez.

Varadkar indicó que no ha tenido aún la oportunidad de estudiar con detalle el contenido del documento remitido por Londres este miércoles a Bruselas, si bien adelantó que, por lo que ha visto, “no es prometedor”.

El líder democristiano irlandés señaló que valorará toda la propuesta una vez que la haya leído y haya hablado con Jonhson, con la Comisión Europea y “nuestros socios” comunitarios.

“Lo que puedo decir, por las filtraciones, es que no es prometedor y parece que no sienta las bases para lograr un acuerdo, pero seguiremos hablando”, dijo Varadkar en referencia a la oferta de su colega británico, con la que prevé suprimir la controvertida salvaguarda fronteriza.

Hasta la fecha, el Gobierno irlandés se ha mostrado inflexible respecto a la posibilidad de renegociar la salvaguarda, incluida en el acuerdo que la predecesora de Johnson, Theresa May, firmó con Bruselas el pasado diciembre, pero que fue rechazado por Westminster.

Dublín sostiene que esa cláusula (“backstop” en inglés) es una garantía legal para evitar el restablecimiento de una frontera dura entre las dos Irlandas tras el “brexit”, clave para sus economías y el proceso de paz.

El plan de salida de May fue derribado por el ala más euroescética de los conservadores y por el Partido Democrático Unionista (DUP), cuyos diez diputados en Londres permiten al Ejecutivo británico gobernar en minoría.

Los unionistas han dado ahora luz verde a la oferta de Johnson y confían en que se elimine la salvaguarda, un mecanismo que, según ellos, pone en peligro la integridad territorial y económica de la provincia de Irlanda del Norte.

El DUP, mayoritario entre la comunidad protestante norirlandesa, no cuenta con el apoyo de un bloque de partidos de la región que se oponen al “brexit” y defienden el “backstop”, con el nacionalista Sinn Féin a la cabeza, el principal representante de la comunidad católica norirlandesa.

En este sentido, Varadkar instó hoy a Johnson a que “no dé un trato de favor” al DUP y actúe con “imparcialidad” para “escuchar a todas las formaciones de la región, donde, recordó, la mayoría del electorado votó en contra de este divorcio en el referéndum de 2016.

Para saber más:

►  La propuesta de Johnson a Bruselas

► Irlanda, el gran escollo para una solución negociada para el “brexit”