Cameron se suma a las críticas contra el proyecto de ley sobre el Brexit

El ex primer ministro británico David Cameron. EFE/EPA/FACUNDO ARRIZABALAGA/ARCHIVO

Londres/Bruselas (EuroEFE).- David Cameron es el último ex primer ministro británico en sumarse a las críticas contra un proyecto de ley del Gobierno de Boris Johnson que busca modificar algunos compromisos adquiridos en el acuerdo del Brexit. Mientras, la industria europea de la automoción advierte de pérdidas millonarias en el próximo lustro si no hay pacto entre la UE y el Reino Unido.

La Cámara de los Comunes debate esta tarde – a partir de las 14.30 GMT – el llamado proyecto de ley del Mercado Interno, ideado para regular el comercio del Reino Unido a partir de 2021, cuando habrá terminado el actual periodo de transición con la Unión Europea (UE).

Este proyecto ha sido presentado mientras Londres y Bruselas negocian un acuerdo comercial que debería regir la futura relación bilateral una vez que termine el periodo de transición.

“Aprobar una ley del Parlamento y después romper una obligación contractual internacional es lo muy último que debería contemplarse”, afirmó el ex “premier” conservador a los medios mientras continúan las críticas contra el texto legislativo.

“Esto debería ser absolutamente el último recurso. Así que yo tengo reticencias sobre lo que se está proponiendo”, añadió.

El antiguo líder conservador subrayó que hay que tener en cuenta que el Reino Unido “está en una negociación vital con la UE para obtener un acuerdo y tenemos que tener en mente ese contexto”.

El domingo, los ex primeros ministros Tony Blair y John Major pidieron a los diputados que no apoyen el proyecto, que calificaron de “vergonzoso”, y consideraron que la actitud de Johnson es “irresponsable”, “equivocada” y “peligrosa”.

Blair y Major aseguran que el proyecto de ley de Johnson sobre el brexit es "vergonzoso"

Londres (EuroEFE).- Los exprimeros ministros británicos Tony Blair y John Major han pedido a los diputados que rechacen lo que califican de “vergonzoso” proyecto de ley que busca modificar el acuerdo del Brexit, y consideran que la actitud de Boris …

 

De ser aprobado el documento legislativo, el Reino Unido podría modificar partes del acuerdo de retirada alcanzado con la UE y que dio paso al Brexit el pasado 31 de enero.

El texto ha inquietado a políticos británicos y a la UE, sobre todo porque busca modificar el mecanismo diseñado para evitar levantar una frontera física entre las dos Irlandas, con el objetivo de preservar la paz en Irlanda del Norte, en caso de que ambas partes no lleguen a un acuerdo comercial.

Desde las páginas del dominical “Sunday Times”, Blair (laborista) y Major (conservador) criticaron con dureza la actitud del Gobierno “tory” al considerar que el Ejecutivo puede poner en peligro el acuerdo de paz en Irlanda del Norte, perjudicar la credibilidad del Reino Unido en futuros acuerdos comerciales y llevar a medidas de represalia perjudiciales por parte de la UE.

En concreto, el texto otorga al Gobierno poder para modificar o dejar de aplicar algunas reglas relativas a la circulación de bienes contenidas en el protocolo relativo a Irlanda del Norte.

Ese protocolo para Irlanda del Norte se aplicaría solo si no hay un acuerdo al final del actual periodo de transición.

Contempla que la provincia británica quede dentro del mercado único europeo para bienes junto con la República de Irlanda (en la UE), lo que implica crear un sistema de controles con el resto del Reino Unido.

Advertencia de la industria europea de automoción

Por otro lado, la industria europea de la automoción advirtió este lunes de posibles pérdidas de hasta 110.000 millones de euros en el próximo lustro en comercio entre la UE y el Reino Unido si ambas partes no logran cerrar un acuerdo para su relación futura antes de que expire el periodo de transición.

Las principales organizaciones que representan a los fabricantes de vehículos y piezas europeos y británicos y 21 asociaciones nacionales del sector, incluyendo la española Sernauto, instan así a los negociadores de ambas partes a que aseguren un acuerdo de libre comercio para evitar poner en peligro “uno de cada 15 puestos de trabajo en la UE y el Reino Unido”.

Sus nuevos cálculos cifran en 110.000 millones de euros las pérdidas comerciales combinadas para el sector en ambos bloques en los próximos cinco años, que se sumarían a un 2020 en el que, hasta el momento, se han perdido en torno a 100.000 millones en valor de producción por la crisis del coronavirus.

Los 110.000 millones en pérdidas se repartirían entre 52.800 millones de euros para las plantas del Reino Unido y 57.700 millones de euros para las de la UE.

“Para evitar un segundo impacto económico en un sector que emplea a 14,6 millones de personas, la industria pide a los negociadores que aseguren un acuerdo urgente que ofrezca tarifas cero, reglas de origen modernas y evite diferentes regulaciones en cada país”, señalan en un comunicado.

Los fabricantes de automóviles y piezas recalcan que, sin un acuerdo antes del 31 de diciembre -cuando acaba el periodo de transición y el Reino Unido se desvinculará por completo de las estructuras europeas-, Londres y Bruselas empezarían a comerciar bajo normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) “que incluyen un arancel del 10 % para automóviles y hasta un 22 % para camionetas y camiones”.

“Estos aranceles, mucho más altos que los pequeños márgenes de la mayoría de los fabricantes, casi con certeza tendrían que transferirse a los consumidores, lo que encarece los vehículos, reduce las opciones y afecta la demanda”, alertan.

Las asociaciones señalan que la producción de vehículos ya se ha visto damnificada por la crisis del coronavirus y ha caído en 3,6 millones de unidades anuales en la UE y Reino Unido (desde los 18,5 millones anuales antes de la pandemia), y advierten de que un “no acuerdo” podría hacer retroceder la producción en tres millones de unidades adicionales en el próximo lustro.

“Lograr un ambicioso acuerdo de libre comercio entre la UE y el Reino Unido con disposiciones específicas para la automoción es fundamental para el éxito futuro de la industria automovilística europea”, afirmaron.

Uno de los capítulos clave que reclama la automoción europea para ese futuro acuerdo es un “marco para evitar divergencias regulatorias”, uno de los puntos más candentes en las negociaciones hasta ahora por las reticencias británicas.

Editado por Miriam Burgués