El Reino Unido y la UE mantienen la brecha en competencia y pesca, pero seguirán buscando el consenso

El negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier. EFE/EPA/PATRICK SEEGER/ARCHIVO

Londres (EuroEFE).- Los negociadores jefe del Reino Unido, David Frost, y la Unión Europea (UE), Michel Barnier, admitieron este jueves que no ha habido “avances” en los temas clave de competencia y pesca, pero se comprometieron a seguir trabajando para consensuar en otoño un acuerdo comercial posBrexit.

En una rueda de prensa al término de la sexta ronda de negociación en Londres, Barnier mostró su disposición a esforzarse hasta el final por sellar un pacto, mientras que Frost dijo en un comunicado que, “en base a la labor hecha en julio”, cree que “aún es posible llegar a un acuerdo en septiembre”.

Ambas partes continuarán reuniones informales en la capital británica la próxima semana y mantendrán otra ronda oficial a partir del 17 de agosto en Bruselas, si bien, según la prensa británica, no se prevé un resultado claro hasta después del verano.

Para llegar a un consenso, el Gobierno británico y los Veintisiete deben acercar posturas en asuntos donde hoy “persisten las diferencias”, como una equivalencia regulatoria que propicie la competencia justa entre los dos mercados, el acceso a la pesca y la supervisión jurídica del futuro tratado, aspectos en los que el Reino Unido no quiere ceder soberanía.

En su comparecencia de hoy, Barnier lamentó que no haya habido “progresos” en esas cuestiones y dijo que, aunque las conversaciones en Londres han sido constructivas, las partes están “lejos” de hacer avances significativos en las principales áreas del marco para la futura relación, que entraría en vigor al fin del periodo de transición, el 31 de diciembre.

 

Por su parte, Frost reconoció en su nota que “desafortunadamente, está claro” que no se logrará este julio un entendimiento sobre los principios del acuerdo, en referencia a los objetivos fijados el 15 de junio por el primer ministro británico, el conservador Boris Johnson.

El negociador del Reino Unido subrayó que, “hasta el momento”, la respuesta de Bruselas se queda corta y, “por lo tanto, persisten importantes áreas de desacuerdo”.

También se preguntó por qué es “tan difícil” que la UE acceda a conceder “un pacto de libre comercio similar al que ya tiene con Canadá”, a lo que el bloque se opone porque considera que sería inadecuado para preservar el mercado único.

Barnier mantuvo que el gran obstáculo es que el Reino Unido “rechaza comprometerse” a mantener unos “estándares” regulatorios, especialmente respecto a las subvenciones estatales, que permitan garantizan una competencia leal entre ambos mercados, algo que resulta “inaceptable” para los Veintisiete.

También considera que “no hubo voluntad” por parte de Londres de superar las diferencias en la sensible cuestión de la pesca, pues el Reino Unido desea la práctica “exclusión” de sus aguas, mientras que la UE quiere una “solución equilibrada a largo plazo”.

“La Unión Europea no aceptará pagar la factura por las decisiones políticas del Reino Unido”, declaró el negociador comunitario, que advirtió de que un pacto comercial menos ambicioso aún exigiría mantener estas líneas rojas.

Johnson, que ganó por mayoría absoluta las elecciones del 12 de diciembre con la promesa de romper con Bruselas, ha descartado pedir una prórroga del plazo negociador y está dispuesto a dejar el bloque sin acuerdo, lo que implicaría operar bajo la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Aunque continuamos buscando con energía un pacto con la UE, debemos afrontar la posibilidad de que no seamos capaces de alcanzar un acuerdo y, en consecuencia, seguiremos preparándonos para todos los escenarios posibles al final del periodo de transición”, advirtió hoy Frost.

Si bien persiste la brecha en temas fundamentales, Barnier apuntó que hubo “conversaciones útiles” en transporte y energía y “algunos avances” en acceso a “los programas de la UE” y “coordinación en seguridad social”.

En ese lado positivo, Frost celebró que Bruselas haya actuado “con más pragmatismo” y “escuchado” las preocupaciones que tiene el Reino Unido sobre aspectos “importantes” como, por ejemplo, “el papel de la Corte de Justicia” comunitaria.

Barnier agradeció el enfoque “profesional” y el ambiente “positivo” de las negociaciones mantenidas en Londres y dijo que ambas partes han acordado “intensificar” las conversaciones, que continuarán en las próximas semanas en las capitales británica y belga.

España pide acelerar un acuerdo sobre Gibraltar

Por otro lado, el Gobierno español instó este jueves al Reino Unido a acelerar las negociaciones con la UE respecto a las relaciones mutuas, así como con España sobre la colonia británica de Gibraltar, antes del final de 2020, cuando termina el periodo de transición del Brexit.

“El reloj sigue corriendo y se parará el 31 de diciembre de este año” y por ello es necesario que el Reino Unido “impulse la negociación” con la UE para la “construcción de la nueva relación”, dijo la ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, en la localidad de Algeciras (sur), donde concluyó dos días de visita a la comarca española del Campo de Gibraltar, limítrofe con la colonia británica.

Igualmente, apremió al Gobierno británico a que “impulse también la negociación con España en torno a Gibraltar”, algo que ve “necesario” acelerar para “estar listos y tener un pacto negociado para esa fecha”.

 

España y el Reino Unido comenzaron el 9 de junio pasado las conversaciones para determinar la relación tras el Brexit sobre Gibraltar.

El Ejecutivo español, insistió la ministra, defenderá “los intereses del Campo de Gibraltar, de sus ciudadanos y empresas, con la intención de construir una zona de prosperidad compartida con Gibraltar”, y esto no se hará “contra Gibraltar ni contra el Reino Unido”, precisó.

González Laya incidió en el “claro compromiso” de “impulsar un gran apoyo económico” para la comarca española, muy afectada por altos niveles de desempleo.

Editado por Miriam Burgués