Johnson da un nuevo paso hacia la ruptura con la UE sin acuerdo; Bruselas responde que sigue dispuesta a pactar

El primer ministro británico, Boris Johnson. EFE/EPA/JESSICA TAYLOR/UK PARLIAMENT HANDOUT MANDATORY CREDIT

Londres/Bruselas (EuroEFE).- El primer ministro británico, Boris Johnson, se mostró este viernes dispuesto a dar carpetazo a las negociaciones sobre el Brexit al advertir a la Unión Europea (UE) de que, a menos que haya un cambio “fundamental” en su posición, el Reino Unido romperá con el bloque comunitario sin acuerdo. Bruselas, por su parte, reiteró su intención de pactar.

En un tira y afloja con el club comunitario, el jefe del Gobierno conservador elevó el tono de la amenaza al afirmar en una declaración televisada que su país puede optar por una “solución australiana” con la UE, lo que implicaría terminar las negociaciones sin pacto y pasar a regirse con sus vecinos europeos en virtud de las normas generales de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Johnson se había fijado el 15 de octubre -fecha del comienzo de la cumbre europea de Bruselas- como plazo para cerrar un acuerdo con la UE, pero varios puntos enquistados, como el acceso de la flota pesquera comunitaria a las aguas británicas, han impedido desbloquear el aparente punto muerto en que están los contactos.

MESES DE NEGOCIACIONES

Después de que el Reino Unido saliera oficialmente de la UE el pasado 31 de enero, los negociadores británico y de la UE sobre el Brexit, David Frost y Michel Barnier, respectivamente, han celebrado hasta nueve rondas de negociaciones, pero la pesca y los subsidios gubernamentales a las empresas frenaron cualquier perspectiva de sellar un documento sobre la futura relación comercial.

Al endurecer su posición en el tramo final del actual periodo de transición, que terminará este 31 de diciembre, Johnson lamentó que la UE no pudiera ofrecer a su país un amplio acuerdo comercial como el que tiene con Canadá y pidió a las empresas y compañías transbordadoras que se preparen para la ruptura.

Los 27, dijo Johnson, quieren “controlar nuestra libertad legislativa de forma continua, nuestra pesca de una manera que es completamente inaceptable para un país independiente”.

Dado que faltan “apenas diez semanas” para que termine el acuerdo de transición, “tenemos que prepararnos” para la desconexión, dijo.

El “premier” acusó, además, a la UE de no haber negociado con “seriedad” durante buena parte de los últimos meses y, dado que la cumbre parece haber descartado un acuerdo como el que hay con Canadá, se concluye que “debemos prepararnos para el 1 de enero bajo arreglos que se parecen al australiano”.

El Reino Unido, enfatizó, está dispuesto a evaluar con sus vecinos europeos asuntos prácticos como la seguridad en la aviación o la cooperación en materia de seguridad si no hay acuerdo.

También defendió que el Reino Unido puede prosperar como país que comercie de forma independiente, controle sus leyes, su pesca y pueda fijar sus propias legislaciones.

UNA PUERTA ENTREABIERTA

Pese a todo, Johnson no dio por cerrada completamente la posibilidad de un documento a última hora, pero siempre y cuando la UE tenga “algún cambio fundamental de enfoque”.

Del otro lado del Canal de la Mancha, la presidenta de la Comisión Europea (UE), Ursula von der Leyen, dijo en su cuenta de Twitter que los negociadores comunitarios tratarán de “intensificar” las conversaciones en los próximos días, si bien aclaró que el bloque no alcanzará un pacto “a cualquier precio”.

 

El presidente del Consejo Europeo, por su parte, recordó que el jueves los mandatarios de los Veintisiete ya aprobaron unas conclusiones por escrito y subrayó que el mensaje plasmado en ellas sigue estando vigente.

“Este es el mensaje acordado por los veintisiete líderes. Estamos totalmente unidos, totalmente decididos a actuar para que un acuerdo sea posible, pero no a cualquier precio. Y lo que dijimos ayer sigue siendo correcto hoy”, comentó.

MOVIMIENTOS BRITÁNICOS

En las conclusiones, los jefes de Estado y Gobierno pedían a Londres realizar “los movimientos necesarios” para “hacer posible” un acuerdo.

Sin embargo, también instaban a los Estados miembros, las instituciones de la UE y las empresas a prepararse para la posibilidad de que no haya un pacto, si bien reafirmaban su interés por tener “una asociación lo más cercana posible con el Reino Unido”.

“Necesitamos seguir las negociaciones y espero que será posible hacer progresos en el futuro”, aseguró.

Las posturas de Londres y Bruselas siguen alejadas en el diálogo sobre la relación tras el Brexit, a pesar de que el próximo 1 de enero la legislación comunitaria dejará de aplicarse en el territorio británico y el Reino Unido será, de manera definitiva, un país tercero.

Sin embargo, el acuerdo debe cerrarse mucho antes de fin de año, en las próximas semanas, para que entre noviembre y diciembre se lleve a cabo la ratificación parlamentaria del convenio en el Reino Unido y la Unión Europea, de forma que el pacto pueda entrar en vigor el 1 de enero, cuando habrá concluido la transición del Brexit.

Las mayores diferencias persisten en ámbitos fundamentales para el éxito de las conversaciones, como las garantías para asegurar una competencia justa entre empresas británicas y comunitarias, la pesca o la gobernanza del futuro convenio.

DE LA DUREZA FRANCESA AL OPTIMISMO HOLANDÉS

La canciller alemana, Angela Merkel, reiteró hoy su voluntad de lograr un acuerdo con Londres, aunque admitió que hay que prepararse para la posibilidad de que no se consiga.

“Nuestra voluntad es seguir trabajando para lograrlo. Pero el tiempo apremia”, por lo que “tenemos que prepararnos por si no sale”, afirmó la canciller, al término del Consejo Europeo.

El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió: “Deseamos un acuerdo, y para lograrlo necesitamos esfuerzos por parte del Reino Unido, pero tenemos en mente que Reino Unido ha deseado irse de la Unión Europea y Reino Unido necesita más que nosotros este acuerdo”.

Los Veintisiete están dispuestos a “negociar y a avanzar” con “visibilidad y reciprocidad”, dijo Macron, tras subrayar que “no sacrificaremos ningún sector y tampoco a la pesca”.

También reconoció que si no hay acuerdo, los pescadores europeos ya no tendrán acceso a las aguas británicas, pero Reino Unido perdería a su vez el acceso al mercado único de la energía. “Y eso costaría más de un billón de euros al año, un mal negocio para Reino Unido”, dijo Macron.

En un tono más optimista, el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, afirmó que ve por parte de su homólogo británico, Boris Johnson, voluntad de continuar con las negociaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido y de lograr un compromiso para un acuerdo antes de fin de año.

“Mi interpretación de las palabras de Boris Johnson es que también por su parte hay voluntad de compromiso y esto es lógico porque la necesidad de compromiso para ambas partes antes de final de año es enorme. Así que todavía soy prudentemente optimista”, constató.

Por su parte, el presidente del Gobierno español indicó que la salida del Reino Unido de la UE “tendrá consecuencias por mucho que haya un acuerdo”, por lo que pidió estar “preparados” para afrontar el Brexit.

Editado por Miriam Burgués