Los observadores aprecian “mucha tranquilidad” en la campaña electoral salvadoreña

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San Salvador (EuroEFE).- La seguridad “no es un problema electoral” sino algo cotidiano en El Salvador, donde la campaña para las elecciones del 4 de marzo transcurre con “mucha tranquilidad”, según han podido constatar los observadores europeos de la misión encabezada por el eurodiputado español Carlos Iturgaiz.

“Aunque pueda sorprender a muchos, vistos los antecedentes que ha habido aquí en El Salvador en otras elecciones, creo que hasta los propios actores de estas elecciones (…) están valorando la tranquilidad, la normalidad que está habiendo” en la campaña, dice Iturgaiz en declaraciones a Efe.

El eurodiputado del Partido Popular encabeza la Misión de Observación Electoral (MOE) que la Unión Europea ha comenzado a desplegar en la pequeña nación centroamericana: el pasado día 9 se repartieron por todo el país los 28 observadores “de largo plazo”.

La MOE-UE llegará a tener el día de los comicios legislativos y municipales hasta 80 componentes, incluidos expertos, juristas, los embajadores de la UE y Noruega en el país y un grupo de legisladores del Europarlamento que llegarán en la semana previa.

“La campaña se está desarrollando con mucha tranquilidad (…) la misión de la UE está aquí desde hace un mes y no se ha percibido, de momento, confrontación alguna”, asevera Iturgaiz.

Los observadores destacan, según el jefe de la misión, que “no han tenido grandes quejas o problemas serios y por tanto esto nos da una normalidad y una tranquilidad que esperamos se plasme el día 4 de marzo y los días posteriores, tras conocer los resultados”.

Tampoco han recibido quejas sobre la inseguridad, aunque “algunos partidos políticos piden -reconoce Iturgaiz- que se asegure que los ciudadanos lleguen a los centros de votación con total seguridad y no se les impida el paso”.

“La seguridad no es un problema electoral sino que desgraciadamente” es algo cotidiano en el país “y ojalá se puedan generar las soluciones pertinentes para que la falta de seguridad deje de ser un problema en El Salvador y las personas puedan vivir en total normalidad”, subraya el eurodiputado, que también ofreció una rueda de prensa.

Uno de los países más violentos, por culpa de las “maras”

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo, con tasas de asesinatos de 103, 81,7 y 60 por cada 100.000 habitantes en 2015, 2016 y 2017, respectivamente, muertes violentas atribuidas principalmente al accionar de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18.

Hasta el 20 de febrero pasado, los homicidios habían aumentado en 2018 un 22 % con respecto al mismo periodo de 2017, con 519 personas asesinadas.

“Vemos una marcada acción de las pandillas para atentar contra miembros de su misma estructura criminal, en una acción que consideramos como una especie de depuración interna”, explicó el director de la Policía, Howard Cotto, al ofrecer esos datos.

El día de la rueda de Iturgaiz fue el más violento del año: la Policía registró otros 23 homicidios, entre ellos de tres supuestos pandilleros y un colaborador.

El Ejecutivo de Ceren se embarcó en abril de 2016 en una guerra contra las “maras” (pandillas) con medidas como aislar a sus líderes en las prisiones con un fuerte régimen de seguridad -“inhumano”, según la ONU- y cazar a los pandilleros libres.

Como resultado, el número de pandilleros muertos en tiroteos con la Policía se disparó de 285 en 2015 a 603 en 2016. En 2017 la cifra se quedó en 413, pero los datos del último trienio contrastan con las muertes registradas entre 2008 y 2014, que totalizaron 151.

Detenidos durante una operación contra la Mara Salvatrucha, en San Salvador, el 28 de julio de 2016. (FOTO: Ericka Chávez/EFE)

Las “maras” han respondido con ataques focalizados contra los uniformados: sólo la Policía registró entre 2015 y 2017 un total de 156 bajas, mientras que los soldados tuvieron al menos 70.

“El actuar de la criminalidad ha sobrepasado la raya del área seguridad pública y estamos entrando en otro tipo de conflicto que nosotros llamamos de baja intensidad”, describió este mes el ministro de Defensa, David Munguía Payés.

Munguía, partidario de liberar al Ejército en las calles para combatir a las pandillas, dijo que El Salvador afronta situaciones de seguridad que “no son ordinarias” porque policías y soldados tienen a diario enfrentamientos con las estructuras criminales.

“En ningún país del mundo la Policía tiene dos o tres enfrentamientos a diario con gente armada y nosotros sí los estamos teniendo acá”, declaró el militar, quien manifestó que el Ejército, que tiene desplegados más de 13.000 efectivos, está listo para “cualquier misión”.

Pese a la dureza de la política de seguridad, las pandillas tienen el potencial de continuar matando gracias al control territorial que ejercen y el número de “soldados” a su disposición, unos 60.000 según cifras oficiales.

Para las elecciones, la Policía ha diseñado un plan de seguridad que incluye el despliegue de 23.000 agentes, con el objetivo “de que en todos los centros de votación establecidos por el TSE los ciudadanos puedan ejercer el sufragio sin mayor inconvenientes”, porfió Cotto.

Novenas legislativas desde el final de la guerra

Unos 5,2 millones de salvadoreños están convocados el 4 de marzo a elegir a los 84 diputados del Congreso y los alcaldes de los 262 municipios del país.

No es la primera vez que la UE observa unos comicios en El Salvador. Las de marzo son las novenas legislativas desde la firma de los acuerdos que, en 1992, pusieron fin a 12 años de guerra.

Iturgaiz estuvo en el país los días 21 y 22 de febrero y mantuvo una reunión con el presidente, Salvador Sánchez Cerén (un excombatiente guerrillero), en la que también participaron el canciller, Hugo Martínez, el jefe adjunto de la misión de observadores europeos, Alexander Gray, y el embajador de la UE en El Salvador, Andreu Bassols, entre otros.

“El eurodiputado es una persona que conoce mucho El Salvador y que le tiene mucho aprecio y nos ofreció toda su voluntad por apoyar este proceso desde la misión que tienen” y “hacer propuestas para mejorar cada vez más nuestro sistema electoral”, dijo Martínez tras la reunión.

Las anomalías detectadas por los observadores de largo plazo “son ínfimas o muy pequeñas”, según Iturgaiz, que mencionó la necesidad de solventar problemas “mínimos” como el transporte -“muy deficitario y mal organizado”-, la logística y la emisión de datos.

El jefe de la misión observadora calificó de “positivos” los dos simulacros realizados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que, dijo a Efe, “tienen que servir para saber dónde se está fallando, dónde están los errores y dónde se están cometiendo malas praxis”.

El jefe de la misión de observadores europeos para las elecciones de marzo en El Salvador, Carlos Iturgaiz, durante su entrevista con Efe el 22 de febrero de 2018 (FOTO: Rodrigo Sura/EFE)

De hecho, el TSE va a repetir en próximos días el simulacro del fin de semana pasado para “resolver cuestiones que se detectaron”.

Uno de los simulacros se desarrolló el 4 de febrero: el presidente del TSE, Julio Olivo, anunció que había completado con “éxito” un ensayo de transmisión y recepción de datos de más de 100.000 actas desde 37 localidades con un sistema de la Asociación Mundial de Organismos Electorales instalado en equipos donados por Corea del Sur.

El día 18 de febrero se hizo la “gran prueba” de los equipos de transmisión de datos, que es la que se ha decidido repetir.

“Estas elecciones son muy importantes de cara a los comicios presidenciales de 2019”, destacó Iturgaiz, quien anunció que el 6 de marzo la MOE-UE El Salvador hará público su informe preliminar.

Ahora “es prematuro sacar conclusiones y hacer recomendaciones sobre el proceso electoral, aunque hemos detectado pequeñísimos fallos”, pero “pasadas las elecciones y conociendo los fallos, haremos las recomendaciones correspondientes que podrían servir para las próximas elecciones”.

Por Hugo Sánchez, con edición de Julia R. Arévalo

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