China, prioridad de la próxima presidencia alemana de la UE

Activistas pro-democracia se manifiestan en Hong Kong [EFE/EPA/JEROME FAVRE]

Berlín/Bruselas (EuroEFE).- El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, calificó el diálogo con China como una de las “prioridades” de la presidencia de turno de la UE que comenzará el próximo 1 de julio y rechazó la posibilidad de aplazar la cumbre prevista para otoño en base a la situación de Hong Kong.

En declaraciones previas a una teleconferencia informal de los ministros de Exteriores europeos, Maas rechazó la posibilidad de aplazar o cancelar la cumbre China-UE que está previsto celebrar en septiembre en la ciudad alemana de Leipzig después de que el país asiático aprobase la polémica ley de seguridad ciudadana.

“Precisamente en este caso es necesario, sentarse a la mesa como la Unión Europea, con una postura unitaria, para hablar de los temas desagradables”, argumentó este viernes el ministro.

Maas destacó que la postura europea pasa por la defensa de un elevado grado de autonomía para Hong Kong y del principio conocido como “un país, dos sistemas”, que permite que los ciudadanos del enclave gocen de “derechos y libertades” en base a la Ley Fundamental.

Según el ministro, la UE tiene intereses en China pero también posee “principios y valores” que no está dispuesta a comprometer; la mejor manera de influir en China es presentando un frente cerrado del que no sea posible aislar a países sueltos.

Participantes en la cumbre UE-China de abril de 2019. EFE/ Stephanie Lecocq[

En este sentido, lograr una estrategia para China común de toda la Unión, que se pueda aplicar en casos concretos y que sea “resistente” es uno de los desafíos a los que se enfrentará la presidencia alemana de la UE, indicó Maas.

El ministro destacó que la cumbre de septiembre también constituye una buena oportunidad para progresar en las relaciones con el gigante asiático “a través de un ambicioso acuerdo de inversiones” y para reclamar que China se marque “objetivos climáticos ambiciosos”.

La canciller Angela Merkel ya había señalado este miércoles que “modelar de forma activa” la cooperación con China, país al que definió como uno de los actores fundamentales del siglo XXI, es uno de los mayores retos de la presidencia alemana.

En un discurso pronunciado ante la fundación Konrad Adenauer, la canciller alemana defendió que en un mundo desestabilizado por la pandemia, la presidencia de turno supondrá una “prueba de carga” para la capacidad de la UE para defender valores como la democracia y la libertad a escala internacional.

La UE cuestiona voluntad china de atenerse a ley

Por otro lado, la UE cuestionó la “voluntad” de China de atenerse a sus compromisos legales internacionales en Hong Kong al haber aprobado la Asamblea Nacional Popular (ANP), el órgano legislativo chino, la controvertida ley de seguridad nacional para la ciudad semiautónoma.

El alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, emitió una declaración en nombre de los Veintisiete en la que expresa su “grave preocupación” por los pasos dados por China, al término de una reunión por videoconferencia de los ministros comunitarios de Exteriores en la que se abordó de manera informal la relación con China.

Según Borrell, esas medidas emprendidas por Pekín “no están en conformidad con sus compromisos internacionales”, en concreto con la declaración conjunta sino-británica de 1984 -registrada con Naciones Unidas como un tratado jurídicamente vinculante-, y tampoco con la Ley Básica de Hong Kong.

El proyecto de ley aprobado en Pekín pretende prohibir “cualquier acto de traición, secesión, sedición, subversión” contra el Gobierno central, además del “robo de secretos de Estado y la organización de actividades en Hong Kong por parte de organizaciones políticas extranjeras”.

Para Borrell, se corre el “riesgo de socavar gravemente el principio de ‘un país, dos sistemas’, y el grado de autonomía de la Región Administrativa Especial de Hong Kong”.

“Las relaciones de la UE con China se basan en el respeto mutuo y la confianza. Esta decisión pone más en cuestión la voluntad de China de mantener sus compromisos internacionales. Abordaremos esta cuestión en nuestro diálogo continuo con China”, recalcó.

En una rueda de prensa posterior a la videoconferencia, el jefe de la diplomacia comunitaria dijo que seguirán “intentando poner presión sobre las autoridades chinas para que sean conscientes de que esta cuestión afecta a la manera en que abordamos asuntos de interés común”.

Según explicó, la reunión telemática de hoy sirvió para que los Estados miembros expusieran sus posiciones sobre la relación con China, que es tanto un “aliado” como un “rival sistémico” con el que mantienen una “compleja relación que no se puede reducir a una sola dimensión”.

Borrell comentó que “solo un país” hizo referencia a la posibilidad de imponer sanciones a Pekín por su comportamiento, aunque destacó que en su opinión no “son la manera de resolver nuestros problemas con China”.

“Necesitamos una política basada en nuestros intereses y nuestros principios”, comentó, al tiempo que dejó claro que la cita de hoy era una toma de contacto y no pretendía elaborar un documento con una nueva estrategia.

Recordó que la comunicación sobre China elaborada el año pasado por la UE contiene “parámetros clave que siguen válidos”, si bien ahora hay que implementarlos “teniendo en cuenta las últimas tendencias”, como el papel “más asertivo” de la diplomacia china tras la pandemia, los desequilibrios entre las dos partes o incluso la situación de Hong Kong.

Preguntado por si los últimos acontecimientos pueden hacer peligrar la celebración de una cumbre UE-China presencial prevista en Leipzig (Alemania) en septiembre, Borrell respondió que la cita “sigue en la agenda”, y que “si las circunstancias en relación con la pandemia lo permiten, se va a celebrar”.