La UE espera que la liberación de abogado chino de derechos humanos Wang Quanzhang sea sin condiciones

Fotografía facilitada el 14 de diciembre de 2016 de Wang Qiaoling, esposa del abogado disidente chino Li Heping, en Pekín (China) el 12 de diciembre de 2016. EFE/How Hwee Young

Bruselas (EuroEFE).- El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, consideró este domingo un paso “positivo” la liberación en China tras cuatro años y medio en prisión del abogado Wang Quanzhang, especializado en casos de derechos humanos, y pidió liberar a todos los detenidos por razón política.

“Wang fue detenido en conexión con su trabajo como abogado de derechos humanos. La UE espera que su liberación sea sin condiciones, en especial en lo que respecta a su libertad de movimiento y para establecer una residencia, incluyendo la posibilidad de reunirse con su familia”, indicó en un comunicado una portavoz de Borrell.

Wang salió este domingo de la prisión donde cumplía una condena por “subversión contra el Estado”, cargo frecuentemente usado por el Gobierno contra activistas y disidentes.

Wang, que fue detenido en 2015, se encuentra actualmente en su casa de Jinan (este), adonde fue trasladado por la Policía, quien desalojó al inquilino que la había alquilado para que el abogado pudiera alojarse en ella.

Por ahora se desconocen más detalles sobre el estado de Wang o sobre si se verá obligado a quedarse en cuarentena en su domicilio.

“La UE considera que sus derechos bajo la legislación y los compromisos internacionales de China no fueron respetados durante el juicio y su detención”, indicó la portavoz.

Igualmente, pidió que los informes de que Wang fue gravemente maltratado y torturado deben ser investigados a fondo.

Bruselas pide la liberación de todos los presos por motivos políticos

La UE instó a la “liberación y rehabilitación de todos los encarcelados o con restricción de movimiento en China por motivos políticos”, en línea con los compromisos internacionales del país, y aseguró que seguirá abordando con Pekín asuntos relacionados con los derechos humanos.

Esta misma semana, la organización Servicio Internacional de Derechos Humanos (ISHR) mostró su preocupación por que la liberación del abogado “fuese de todo menos incondicional”.

“Si Wang es liberado, su familia espera que se le aleje a la fuerza de su ciudad, que se le ponga lejos de las redes de apoyo y los diplomáticos (extranjeros) en Pekín y que se le restrinjan gravemente sus libertades personales, incluida la de movimiento”, indicó ISHR en un comunicado.

La organización ya temía que Wang iba a ser llevado a Jinan pese a que, antes de su detención, vivía y trabajaba en la capital: “Li Wenzu sospecha que la autoridad penitenciaria está amenazando a Wang con llevarle a Shandong (provincia de la que Jinan es capital) para impedir que la familia esté junta de nuevo”.

La esposa de Wang pidió que pueda volver libremente: “Quanzhang debe volver a Pekín para estar conmigo y con nuestro hijo. Tengo miedo de que le traten igual que al abogado Jiang Tianyong, quien todavía está vigilado por agentes del Estado todo el rato”.

Jiang, otro conocido abogado dedicado a la defensa de los derechos humanos en China, fue liberado en febrero de 2019 tras cumplir condena por “incitar a la subversión del Estado” pero desde entonces se encuentra bajo un arresto domiciliario “de facto” en la casa de sus padres.

Wang Quanzhang fue detenido en 2015 en el marco de la “Campaña 709”, iniciada en julio de 2015 por el régimen comunista contra bufetes especializados en casos de derechos humanos y que puso bajo arresto a unos 250 abogados y activistas, y era de los pocos que todavía permanecía entre rejas.

Defensor de colectivos perseguidos en China

Durante años, el abogado había defendido en diversos casos a colectivos perseguidos por las autoridades chinas, desde miembros del grupo espiritual Falun Gong (prohibido en China desde 1999) hasta disidentes y activistas.

Desde su arresto, su familia no tuvo noticias de su paradero hasta julio de 2018, cuando un abogado de confianza les indicó que estaba vivo y bajo custodia en Tianjin (norte), donde fue condenado en enero de 2019 a cuatro años y seis meses de prisión.

Según relató su esposa tras verlo por primera vez en cuatro años en 2019, Wang estaba delgado, falto de memoria, con ansiedad y asustado, mientras que en las siguientes visitas observó que a su marido le faltaban cada vez más dientes.