España sigue siendo un “innovador moderado”, por debajo de la media europea

La empresa zaragozana Libelum fabrica un dispositivo que permite detectar de forma muy sencilla la temperatura corporal de las personas para saber si tienen fiebre, uno de los síntomas del coronavirus. En la imagen, un empleado monta un kit en sus instalaciones de Zaragoza. EFE/TONI GALÁN/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- España se mantuvo en 2019 -junto con Italia, Grecia, Chipre, Croacia o Polonia, entre otros- en el grupo de los países considerados “innovadores moderados”, por debajo de la media europea, según el informe anual sobre “Innovación en la Unión Europea” publicado este martes.

El documento analiza 27 indicadores, que incluyen la inversión en investigación e innovación, actividades innovadoras y elementos relacionados con los recursos humanos y el empleo.

Liderazgo para Suecia, Finlandia, Dinamarca, Holanda y Luxemburgo

Según el informe, los Estados miembros líderes en innovación son Suecia, Finlandia, Dinamarca, Holanda y Luxemburgo, que se sitúan muy por encima de la media, mientras que Bélgica, Alemania, Austria, Irlanda, Francia, Estonia y Portugal son “fuertes innovadores”, por encima o cerca de la media europea.

En la categoría donde se encuentra España (innovadores moderados) se sitúan también la República Checa, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Eslovaquia y Eslovenia, mientras que los “innovadores modestos” son Bulgaria y Rumanía, que están por debajo de la mitad de la media europea.

En la última edición de esta clasificación, Luxemburgo ha pasado de ser un innovador fuerte a un líder, mientras que Portugal, que era innovador moderado, ahora está en el grupo de los fuertes.

En España, la innovación ha mejorado con el tiempo con respecto a la media europea, salvo el declive temporal registrado en 2014 y 2015.

Entorno favorable y recursos humanos, puntos fuertes de España

Los puntos fuertes en España incluyen un entorno favorable a la innovación, los recursos humanos (formación de graduados superiores) y los impactos en el empleo (empleo en ciertas empresas y actividades).

España obtiene una alta puntuación además en graduados de nuevos doctorados, ventas de innovaciones de productos nuevos, penetración de banda ancha y población con estudios de educación terciaria.

Sin embargo, sus puntos más débiles incluyen las inversiones en investigación y desarrollo y las asociaciones entre firmas innovadoras.

En un nivel bajo se sitúan también las exportaciones de servicios intensivos en conocimiento, las pymes que desarrollan productos o procesos innovadores o los gastos en I + D en el sector empresarial.

España supera a la media de la UE en algunos aspectos, como el nacimiento de empresas de diez empleados o más, la tasa de empleo en servicios y el cambio medio anual en PIB, pero queda lejos en otros, incluido por ejemplo el porcentaje de empresas que más gastan en I + D por cada diez millones de habitantes o la cuota de empleo en industria manufacturera.

El informe general destaca que Portugal es el líder de la UE en innovación en pymes, seguido de Finlandia, Austria y Bélgica, países que cuentan con altos porcentajes de pymes con productos y procesos de negocio innovadores.

Austria es el que mejor domina las asociaciones y colaboraciones para impulsar la innovación, seguido de Bélgica, Finlandia y Holanda.

Otros países destacados en innovación son Suecia (en recursos humanos) y Dinamarca (en financiación y entorno que facilita la innovación).

Editado por Miriam Burgués