Reforzar la cooperación territorial en Europa: la mejor apuesta por nuestro futuro común

DISCLAIMER: Todas las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de su/s autor/es, y en modo alguno de EUROEFE.EURACTIV.es, de la Agencia EFE ni de EURACTIV.COM Ltd.

El presidente del Comité Europeo de las Regiones (CdR), Karl-Heinz Lambertz, en una imagen de archivo. [EFE/ Robert Ghement]

Editorial de Karl-Heinz Lambertz, presidente del Comité Europeo de las Regiones (CdR), y Francina Armengol, presidenta de las Islas Baleares, miembro del CdR y presidenta de la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, con vistas a la 9.ª reunión anual de la Plataforma de las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial en Palma, Mallorca, el 27 de septiembre de 2019.

La eliminación de fronteras y el fomento de la cooperación territorial entre los Estados miembros de la Union Europea (UE) han sido y son sinónimos de integración y solidaridad. Desde su creación hace más de sesenta años, la UE ha apoyado estos esfuerzos, guiada por los objetivos de profundizar la cohesión territorial, luchar contra la desigualdad regional y abrir el mercado único. Sin embargo, las cargas administrativas, la falta de inversiones y los recientes acontecimientos políticos han impedido hasta ahora que se aprovechen plenamente las oportunidades que ofrece la cooperación territorial.

Ciento cincuenta millones de personas — el 30 % de la población de la UE — viven en regiones fronterizas interiores, por lo que la cooperación entre territorios de distintos Estados, ya sea en ámbitos como el desarrollo sostenible, el transporte, la asistencia sanitaria o la cultura, es vital tanto para la integridad del mercado único como para la integración europea. Proteger y apoyar la cooperación territorial e invertir en ella no solo beneficia a las comunidades fronterizas, sino también a la Unión en su conjunto. Gracias a diversas políticas y programas, como la cooperación territorial europea, la política de cohesión y los fondos regionales, la UE ha estado apoyando la cooperación transfronteriza desde hace treinta años.

Sin duda, tanto las eurorregiones como las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial (AECT) — en cuyo marco dos o más regiones de distintos Estados miembros de la UE colaboran en áreas en las que comparten un interés económico, social, cultural o político— han desempeñado un papel de gran importancia en la profundización de la integración europea.

A pocas horas de que se celebre la reunión anual de la Plataforma de las AECTs en Palma (Mallorca), como no mencionar la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo como un perfecto ejemplo de cooperación territorial en Europa. Creada en octubre de 2004, la Eurorregión desarrolla proyectos de cooperación entre Cataluña, las Islas Baleares y Occitania y permite revitalizar una identidad política y cultural compartida. Una Eurorregión que ha permitido poner en marcha, por ejemplo, el galardonado hospital de la Cerdaña, ubicado en la frontera pirenaica y celebrado como el primer hospital transfronterizo de Europa.

Los ciudadanos de las regiones fronterizas interiores de la Unión Europea son diversos lingüística y culturalmente, pero con frecuencia comparten obstáculos similares en la búsqueda del desarrollo económico y social. Las diferencias de competencias, estructuras y leyes entre las regiones fronterizas han frenado muchas oportunidades de cooperación y desarrollo. La Comisión Europea ha señalado recientemente que la supresión completa de las barreras transfronterizas aumentaría el PIB en un 8 %. El futuro de la cooperación territorial tiene que seguir cosechando logros, por ejemplo en la reducción de trámites burocráticos, pero también evitar nuevas trabas, como sería la introducción de criterios relacionados con la densidad de población en los territorios fronterizos a la hora de considerar el acceso a los fondos europeos.

El porvenir de la cooperación territorial también debe ser impulsado con nuevos instrumentos. Es por ello que apoyamos la propuesta de la Comisión Europea de desarrollar un nuevo mecanismo jurídico transfronterizo europeo, que permitirá a dos o más entes locales o regionales firmar acuerdos y poner en marcha proyectos comunes, abarcando territorios fronterizos y dando la posibilidad de que las regiones involucradas asimilen la legislación de otro Estado miembro. No cabe duda de que estas y otras medidas de apoyo a la cooperación regional, territorial, transnacional y transfronteriza deben considerarse como prioritarias para el nuevo Parlamento y Comisión Europea. También resulta evidente que una cooperación transfronteriza acertada pasa necesariamente por proporcionar a las regiones la capacidad de planificar programas y tomar decisiones por sí mismas.

Incluso con el nivel adecuado de voluntad política y reducción de las cargas administrativas, el éxito de la cooperación territorial requiere inversiones. En el marco del actual presupuesto de la UE (2014-2020), se habrán invertido, en cooperación interregional, alrededor de 10 000 millones de euros de fondos de la política de cohesión, de los cuales 6 800 se habrán destinado a regiones transfronterizas. El recorte del 2,75 % al 2,5 % de los fondos de cohesión asignados a la cooperación territorial que se está barajando en estos momentos podría poner en peligro los esfuerzos desplegados y resultados alcanzados en cuanto a desarrollo y solidaridad territorial en Europa.

Con la entrada en funciones del nuevo Parlamento Europeo y la nueva Comisión, la Unión Europea debe poner todo su empeño en impulsar la solidaridad y reforzar la integración. Si la UE quiere aplacar los populismos y hacer frente a los nuevos retos, como la globalización, las desigualdades, la migración y el cambio climático, debemos seguir trabajando conjuntamente para maximizar el potencial que ofrece la cooperación territorial y convertir nuestras regiones en motores de un crecimiento sostenible que beneficie a los ciudadanos de cada rincón de nuestro continente.

Nota informativa

La reunión anual de la Plataforma de las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial tendrá lugar este año en Palma, Mallorca, hoy 27 de septiembre de 2019 y estará organizada por el Comité Europeo de las Regiones, en colaboración con la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo y el Gobierno de las Islas Baleares.