Los derechos humanos, olvidados en el acuerdo comercial entre la UE y Vietnam

Vendedoras ambulantes esperan clientes en una calle en Hanoi (Vietnam). EFE/ Luong Thai Linh [EFE/ Luong Thai Linh]

Ho Chi Minh (Vietnam) (EuroEFE).- El tratado de libre comercio firmado el pasado junio entre la Unión Europea (UE) y Vietnam, pendiente de ratificación por el Parlamento Europeo, supone un paso adelante en las relaciones económicas, pero varias organizaciones critican que los derechos humanos hayan sido dejados de lado.

Mientras la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, describió el tratado como “el acuerdo comercial más ambicioso que la UE ha firmado con un país en desarrollo”, las voces críticas denuncian que el elegido haya sido Vietnam, un país con un régimen autoritario de partido único.

Comunicado conjunto de la Comisión Europea y Vietnam tras la firma del tratado comercial

En 2015, el activista Nguyen Van Dai fue detenido “por intentar derrocar al Gobierno” cuando acudía a una reunión sobre derechos humanos con la delegación de la UE en Hanoi.

Desde entonces se han producido decenas de detenciones y condenas, una de las últimas apenas un mes antes de la firma del acuerdo, el pasado mayo, cuando Vu Thi Dung y Nguyen Thi Ngoc Suong fueron sentenciadas a cinco y seis años de cárcel por difundir informaciones antigubernamentales en Facebook.

La delegación de la UE en el país exigió en vano su inmediata liberación, pero la indiferencia vietnamita ante estas peticiones no supuso un obstáculo para la firma semanas después de los acuerdos de Libre Comercio y de protección de inversiones entre ambas partes.

Reunión el pasado agosto entre Vietnam y la UE. [EFE/EPA/MINH HOANG]

La última detención denunciada por las organizaciones pro derechos humanos ha sido la de Nguyen Quoc Duc Vuong, un joven de 28 años residente en Ho Chi Minh y arrestado en septiembre por difundir en Facebook información “con la intención de oponerse al Estado de la República Socialista de Vietnam”.

Las ONG y los parlamentarios críticos señalan la vaguedad del capítulo dedicado al desarrollo sostenible, en el que el país comunista promete pasos en materia de derechos laborales, y recalcan la contradicción entre la declaración de intenciones y la restrictiva ley vietnamita.

“No hay ni un solo compromiso en derechos humanos. Y tampoco hay una sola sanción en caso de violación de derechos humanos. Es extremadamente débil, pensamos que es una oportunidad perdida para exigir más resoluciones”, denuncia en una entrevista telefónica con Efe Claudio Francavilla, especialista de la ONG Human Rights Watch (HRW) en Bruselas.

Organizaciones vietnamitas y eurodiputados exigen iniciativas en derechos

Ante la votación en las próximas semanas en el pleno del Parlamento Europeo (la fecha no está fijada), 18 organizaciones vietnamitas de defensa de los derechos humanos y 14 europarlamentarios han publicado sendas cartas reclamando que la UE exija pasos concretos en materia de derechos humanos a cambio de ratificar el acuerdo.

La delegación de la UE en Vietnam declinó hacer declaraciones a Efe por problemas de agenda, pero el pasado julio Malmström reconoció en Radio Free Asia que el acuerdo crea “una plataforma para seguir involucrando y presionando a Vietnam y para trabajar con las autoridades vietnamitas para mejorar la situación”.

El ministro vietnamita de Asuntos Exteriores, Pham Binh Minh. [EFE/EPA/MINH HOANG]

El acuerdo marco de asociación, que acompaña el comercial, contiene un artículo dedicado a los derechos humanos en el que ambas partes se comprometen a “cooperar para su promoción y protección” en ámbitos como la educación, el refuerzo de instituciones pro derechos humanos y de la cooperación dentro de instituciones ligadas a Naciones Unidas, pero sin citar medidas concretas.

El acuerdo comercial supondrá que la UE elimine el 85 por ciento de sus tasas arancelarias desde su entrada en vigor y el 99 por ciento en un plazo de siete años.

Las críticas sobre los derechos humanos

Las voces críticas coinciden en señalar que no están en contra del acuerdo en sí ni de los beneficios económicos que pueda brindar, pero reclaman que a cambio de aprobarlo la UE se muestre firme en sus condiciones de derechos humanos y exija a Vietnam medidas como la liberación de los presos políticos, la garantía de la libertad de expresión y asociación y la reforma de su código penal.

Además de la falta de concreción del texto, critican que la UE no solo no ha conseguido presionar a Vietnam para que avance en materia de derechos humanos, sino que desde el inicio de las negociaciones, en 2012, ha aumentado la represión contra los disidentes políticos: según Amnistía Internacional, en 2013 estaban encarcelados 75 presos políticos, frente a los 134 actuales.

“Vietnam no ha dado la impresión de estar sobre aviso de que las violaciones de derechos humanos tendrán precio alguno. Mientras se desarrollaban las negociaciones la situación ha ido empeorando”, afirma Francavilla.

En la misma línea, Vu Quan Ngu, director de la organización Defend the Defenders, denunció en una reciente intervención en el Parlamento Europeo que Vietnam “muestra su firme determinación de obtener todos los beneficios del acuerdo sin dar nada a cambio”.

Además de las detenciones y el endurecimiento legal con la implementación de la ley de ciberseguridad que obliga a las empresas tecnológicas a eliminar contenidos de internet a petición del Gobierno, los activistas señalan la nula disposición de Vietnam por seguir recomendaciones de la UE en materia de derechos humanos.

Aunque en algunos entornos empresariales la ratificación del acuerdo se da por hecha debido al lobby del Gobierno de Hanói y a la escasa repercusión mediática internacional de las violaciones de derechos humanos en Vietnam, los activistas insisten en que no hay nada escrito.

“Entiendo el optimismo de la comunidad empresarial, pero los parlamentarios están mostrando sus preocupaciones y eso queda registrado. No daría por hecho que vaya a ser aprobado”, asegura Francavilla.