Juguetes y productos de puericultura acapararon las alertas de seguridad en España en 2019

El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, da una rueda de prensa de presentación del informe del "Sistema de alerta rápida para productos peligrosos no alimentarios" para los consumidores en la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). EFE/Stephanie Lecocq

Bruselas (EuroEFE).- Los juguetes y los productos de puericultura fueron los artículos que más alertas de seguridad generaron en España en 2019, según el informe anual del Sistema Europeo de Alerta Rápida (RAPEX), publicado este martes.

En el caso de España, los juguetes fueron el origen del 75 % de las alertas comunicadas al sistema y los artículos infantiles el 25 % restante.

En 2019, las autoridades de los 31 países que participan en el sistema (los 27 de la UE más el Reino Unido, Noruega, Islandia y Liechtenstein) compartieron 2.243 alertas de productos peligrosos, un 10 % más que en el año precedente.

Los juguetes fueron los que generaron más avisos, un 29 % del total en la UE, seguidos de los vehículos de motor (23 %) y los dispositivos y equipamiento eléctrico (8 %).

Los cosméticos, la ropa y textiles (8 %) y los productos de puericultura también registraron muchos avisos.

A estas alertas siguieron 4.477 acciones de seguimiento para corregir la situación.

Los riesgos notificados más comunes fueron las heridas (fracturas y contusiones) provocadas por el producto (en el 27 % de los casos), así como los componentes químicos presentes (23 %) y los riesgos de asfixia para niños (13 %).

En el caso de España, el 75 % de los riesgos estaban relacionados con la asfixia y el 25 % con heridas provocadas por el producto en cuestión.

El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, explicó en una rueda de prensa que las autoridades de la UE trabajan con China, origen de muchos de esos productos, para controlar la situación.

 

También dijo que se registraron muchas alertas nuevas este año relacionadas con la pandemia de coronavirus, motivadas por anuncios y la presencia en el mercado de productos como mascarillas, desinfectantes o equipamiento de protección personal que no reunían las condiciones de seguridad, aunque estos datos no están recogidos en el informe anual.

En particular, desde el inicio de la pandemia y hasta el 1 de julio hubo 63 alertas sobre mascarillas, tres en relación con batas de protección, 3 sobre desinfectantes de manos y otras 3 relativas a lámparas ultravioleta.

Por otra parte, la CE presentó hoy los resultados de una nueva iniciativa que llevan a cabo conjuntamente autoridades europeas y nacionales, consistente en probar la seguridad de un número determinado de productos (el pasado año 652).

 

Se probaron desde dispositivos de transporte a muñecos, cargadores, baterías o asientos para niños.

El 38 % de todos los productos no cumplía algunos aspectos específicos de la legislación europea, mientras que el 11 % (75 productos) suponían un riesgo grave para los consumidores.

La directora general de la Asociación Europea de Consumidores (BEUC), Monique Goyens, dijo que “mientras la legislación siga estancada en principios de los años 2000 las autoridades no cuentan con las herramientas adecuadas para mantener los productos peligrosos lejos de los consumidores” y pidió una actualización de esas normas.

“Por ejemplo, la UE debería considerar que muchos productos que no son seguros se venden en internet, como los que se utilizan para blanquear los dientes”, señaló.

Editado por Miriam Burgués