Portugal abre la puerta a revisar sus “visados de oro”

Lisboa, boom

Viviendas de una habitación por 1.100 euros, contratos de apenas un año y precios en escalada permanente; la situación en Lisboa es ya insostenible para los inquilinos, convencidos de que encontrar vivienda es un lujo al alcance de pocos. La capital portuguesa, donde están censadas poco más de medio millón de personas, vive una explosión inmobiliaria alentada por el crecimiento del turismo y la liberalización del mercado de alquiler, en constante ascenso desde hace tres años. En la imagen, edificios con varios pisos en alquiler y venta, en el barrio de Alfama (Lisboa). [EFE/Jordi González]

Lisboa (EuroEFE).- Portugal ha abierto la puerta a revisar en 2020 su régimen de “visados de oro” para modificar sus áreas de aplicación, mientras se multiplican las voces en Europa y en el país sobre los riesgos de estos programas en términos de seguridad, blanqueo y corrupción.

El compromiso figura en el borrador de los Presupuestos del Estado para 2020, que autoriza al Ejecutivo del socialista António Costa a alterar el “ámbito de aplicación” de los “Vistos Gold”, como se conoce al programa en suelo luso, que ha supuesto inversiones próximas a los 5.000 millones.

La idea es, recoge el documento, “favorecer la promoción de la inversión en las regiones de baja densidad, así como la inversión en la rehabilitación urbana, el patrimonio cultural, las actividades de alto valor ambiental o social, la inversión productiva y la creación de empleo”.

El Gobierno de Costa no menciona si, con los cambios que se planean, se pretende además atajar los riesgos sobre los que han alertado tanto las altas autoridades europeas como organizaciones especializadas en el combate a la corrupción.

En enero de 2019, la Comisión Europea publicó un informe en el que identificaba riesgos de seguridad y falta de transparencia. En marzo, el Parlamento Europeo apeló a los Estados miembro a que revocasen estos programas, cuyas ventajas “no compensan los serios riesgos de seguridad, blanqueo de capitales y evasión fiscal”.

Un año antes, la organización Transparencia Internacional (TI) ya había divulgado un duro informe en el que alertaba de que los visados para inversores podían ser utilizados por criminales y corruptos.

“Es una vía rápida para conseguir la residencia en Europa y acceso al espacio Schengen. Los procesos son más simples y hay menos control y más dificultad en ver quiénes son, de dónde vienen o cuál es su registro criminal”, dijo a Efe Susana Coroado, vicepresidenta de la rama portuguesa de TI, Transparencia e Integridad.

La organización lleva más de un año detrás del Ministerio de Administración Interna para que le remitan más informaciones sobre el programa y, ante la falta de respuesta, presentó una queja ante la Comisión de Acceso a los Documentos Administrativos.

Inflación en los precios de la vivienda

La Comisión acabó dando la razón a Transparencia e Integridad, que ahora mantiene el conflicto en los tribunales.

“No tenemos ninguna garantía de que el proceso se esté haciendo con todos los controles adecuados”, señaló Coroado, que recordó que desde hace cinco años no se realizan auditorías a la concesión de “Vistos Gold” bajo la premisa de que se está “revisando” el programa.

Desde que el régimen entró en vigor en 2012, Portugal ya ha otorgado más de 8.000 visados de este tipo, más de la mitad para ciudadanos de China, aunque no existe una lista pública donde se pueda consultar quiénes son.

Por ámbito de aplicación, se pueden otorgar a extranjeros que transfieran al menos un millón de euros a Portugal, que creen 10 puestos de trabajo o que inviertan como mínimo 350.000 euros en investigación científica o en patrimonio cultural o artístico.

Pero la opción más escogida por los inversores es la compra de inmuebles por más de 500.000 euros, que aglutina el 95 % de los casi 5.000 millones captados durante el programa desde su nacimiento.

Esto ha contribuido también al aumento excesivo de los precios de la vivienda en el país, lo que ha generado dudas sobre si realmente está beneficiando a la economía portuguesa.

Transparencia e Integridad defiende la “suspensión inmediata” hasta que se haga un estudio para evaluar las ventajas que tiene para el país, que se garantice la transparencia y que haya una coordinación a nivel europeo.

“Debe haber una armonización de las reglas a nivel europeo, para que haya un control de candidatos. No puede haber candidatos que sean rechazados en un país y después lo intenten en el de al lado porque es más fácil”, denunció Coroado.

La organización no es la única que se opone a los “Vistos Gold” en Portugal.

El Bloque de Izquierda presentó la pasada legislatura un proyecto de ley para abolir el programa, que sólo recibió el apoyo de los comunistas y fue rechazado en el Parlamento.