Solo mediante una transformación histórica el turismo global logrará vencer al coronavirus

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Iberia

Vista de varios aviones de Iberia en la pista de la terminal T4 del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid el 24 de abril de 2020, casi vacío por la pandemia de coronavirus. [EFE-EPA]

En los últimos años un creciente número de países han colocado al turismo en un lugar cada vez más destacado de las agendas económicas. A pesar de ello, el turismo es probablemente la mayor víctima económica individual de la crisis del coronavirus, según asegura Zurab Pololikashvili, secretario general de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (OMT), en una tribuna publicada originalmente por el portal EURACTIV.com, socio de EFE.

Globalmente, el sector turístico es uno de los mayores empleadores a escala internacional. El turismo internacional representa el 7% de las exportaciones totales, y es la tercera categoría exportadora del mundo por ingresos, después de la industria química y los combustibles. Solo en Europa el turismo generó casi 410.000 millones de dólares de beneficios en 2019 y creó más de 27 millones de puestos de trabajo. En pocas palabras, el turismo es clave en el engranaje económico mundial.

En todo el mundo se perderán por la crisis del COVID-19 millones de puestos de trabajo, y los más vulnerables serán quienes más lo sufran. A pesar de que en crisis anteriores el turismo demostró su “resiliencia” y su capacidad para encabezar la recuperación, la “nueva normalidad” tras la pandemia se producirá en un terreno desconocido.

Durante ese período, sin un sector turístico fuerte y dinámico, los avances logrados de cara a los Objetivos de Desarrollo Sostenible corren un grave riesgo de quedar muy postergados.

Medidas de mitigación del impacto

Recientemente la ONU lanzó una señal de alarma en relación con la amenaza al desarrollo que supone la pandemia. Y el Banco Mundial ha advertido de un “sustancial mayor riesgo” del incremento de la pobreza para los países que dependen de aquellas industrias más expuestas al impacto del virus.

Ahora que algunos países ya están mirando a la fase de recuperación, se admite cada vez más el papel que deberá desempeñar el turismo. A escala nacional, la OMT aplaude los pasos que se han dado para apoyar el turismo en estos momentos cruciales, reconociendo que ello dará sus frutos a largo plazo.

En Italia, uno de los países más afectados por la pandemia y destino turístico líder, entre las medidas oficiales (de apoyo) al mantenimiento del sector figuran el reembolso o los “vales” para que los turistas puedan reprogramar sus viajes, lo que contribuirá a mantener una robusta confianza de los consumidores, al tiempo que se preservan las empresas.

De manera similar, ofreciendo a las empresas del sector una inyección de liquidez, el gobierno de la República Dominicana contribuye a apoyar uno de sus activos más valiosos, que será clave en los próximos meses y años.

Más acción y menos “palabras” oficiales

Y en China, el sector turístico está listo para volver al trabajo gracias a la intervención del gobierno, que pone a disposición más de 900 millones de dólares para garantizar que las agencias de viajes pueden reembolsar a sus clientes.

Por otro lado, a una escala mayor, los llamamientos de alto nivel en la Comisión Europea para que los líderes de la Unión Europea comprometan un 25% de todos los fondos de la recuperación para el sector turístico también son un camino en la buena dirección, aunque, una vez más, nuestro sector necesita acción, no solamente llamamientos a la acción.

Pero el turismo necesita más que sólo paquetes de estímulo. Necesitamos vías para ajustar al sector turístico para que pueda adaptarse al mundo “post COVID-19”.

Un sector turístico nuevo tras la crisis

En ese sentido, no pretendemos tener todas las respuestas. La incertidumbre que rodea a esta pandemia y las circunstancias sin precedentes a las que ha sometido al mundo hacen que ninguna industria las tenga.

Pero, como parte de una respuesta más amplia de las Naciones Unidas, y en colaboración con los gobiernos nacionales y con empresas privadas, hemos delineado los trazos generales de cómo podría llegar a ser un sector turístico transformado.

No obstante, solo un esfuerzo verdaderamente global puede colmar las lagunas.

Colaboración estratégica público-privada

Es por eso que los actores clave públicos y privados en el sector turístico, tanto a escala local como internacional, tendrán que desarrollar soluciones creativas para esos retos globales. La colaboración estatal con los empresarios e innovadores del sector privado es fundamental en esa estrategia.

Para que esa visión logre concretarse, la OMT ha reunido a un Comité de Crisis del Turismo Global, compuesto por nuestros miembros, agencias hermanas de la ONU y figuras clave del sector privado. Con ello, estamos coordinando la respuesta del sector y diseñando el camino de una recuperación sostenible.

También estamos conectando a los emprendedores e innovadores del sector privado con las instituciones y organizaciones del sector público, para encontrar respuestas a la crisis del sector que incluyan los aspectos sanitarios y económicos.

Y con la OMT que garantiza una combinación de apoyo financiero estatal y privado a los emprendedores que apuesten por la transformación en los sectores turísticos más afectados por la crisis en todo el mundo, podremos comenzar a plantar la semillas de una infraestructura nueva para el sector “post coronavirus”.

Más destinos locales, en una primera fase

En términos más concretos, nuestro foco estará en dos áreas clave. En primer lugar, esperamos un cambio hacia destinos turísticos locales y regionales. Eso necesitará medidas predefinidas que garanticen la máxima seguridad en un contexto posterior a la pandemia para reconstruir la confianza basada en la protección de la salud y el bienestar.

Ello, a su vez, acompañará un cambio hacia la regeneración y la sostenibilidad. Hemos visto en anteriores crisis cómo el enfoque local desempeña un papel crucial a la hora de lograr una recuperación económica más amplia. Esto supone una oportunidad para distribuir los muchos beneficios que el turismo puede aportar a las comunidades rurales, a quienes muchas veces se ha dado la espalda.

Más problemas para el turismo internacional

Dicho esto, tenemos que ser realistas y saber que al turismo internacional le llevará más tiempo recuperarse. Una vez más, los gobiernos tienen un papel que desempeñar en ello, y en nuestras recomendaciones se hace un llamamiento expreso a que se den los pasos necesarios para salvaguardar los puestos de trabajo, y allí donde no sea posible, para proporcionar a los trabajadores del sector nuevas destrezas que les faciliten encajar en un mercado laboral cambiante.

Solamente transitando por esos caminos, en una nueva era de innovación, podremos ver que comienzan a tomar forma unos nuevos cimientos para el sector turístico en la era “post coronavirus”.

La clave, como siempre, será la cooperación global multisectorial. Después de todo, en palabras del Secretario General de la ONU, António Guterres, los retos globales sólo pueden enfrentarse con respuestas globales.