Consejo de Europa: las residencias de ancianos privadas antepusieron el lucro a la calidad

Un anciano lee un libro una residencia de Madrid. EFE/Mariscal

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- La comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, criticó este miércoles que las residencias privadas europeas “hayan favorecido durante mucho tiempo los beneficios a expensas de la calidad del servicio”.

Eso ha hecho que este tipo de establecimientos estuvieran “insuficientemente preparados y, muchos de ellos, carecieran de personal de manera crónica” cuando comenzó la crisis sanitaria de la Covid-19, señaló la comisaria en una declaración publicada en su web.

Mijatovic aseguró que el personal de estos centros “carecía de equipamientos de protección individual, a pesar de que a menudo estaban tan en primera línea como el personal hospitalario”.

Añadió que la colaboración entre centros de mayores y hospitales “ha sido insuficiente”, que la vigilancia epidemiológica “dejó mucho que desear” y que las medidas de control contra el contagio “no fueron las adecuadas”.

Caos y pacientes y el personal abandonados a su suerte

Para Mijatovic, en muchos países “la gestión de la crisis parece haber sido caótica y el personal de los centros estaban a menudo abandonados a su suerte”.

Algunos de ellos, continuó, “han hecho esfuerzos heroicos para proteger a los pacientes, confinándose en el establecimiento y evitando los contactos con su propia familia”.

La otra cara de la moneda son “los pacientes infectados que fueron simplemente abandonados” en algunos países, entre los que citó a España.

También se refirió a España por las acciones abiertas por la Fiscalía contra varios centros de mayores, hecho que igualmente se ha producido en Italia. Además, se hizo eco de las denuncias contra geriátricos ante los tribunales franceses.

La comisaria aseguró que la situación “plantea la duda legítima” de que las personas fallecidas en centros de mayores “hayan recibido todas la atención necesaria, que incluye cuidados curativos y paliativos para aliviar el sufrimiento”.

Mijatovic se mostró “particularmente sorprendida” por los informes de algunos de los 47 Estados miembros de que varios contagiados no han sido hospitalizados porque los hospitales y los servicios de urgencias estaban saturados.

Mijatovic hizo un llamamiento a los países europeos para evitar que se repitan los mismos errores y añade que es alentador que algunos hayan anunciado dar prioridad al personal y a los residentes de centros de mayores, en cuestión de test y equipos de protección.

Y apeló a reformar el sistema de salud y protección social en todos los países europeos para eliminar las causas de la tragedia y permitir la transición hacia “métodos a largo plazo que satisfagan las necesidades de las personas y respeten su dignidad”.

Edición: Catalina Guerrero