Consejo de Europa: más corrupción y menos derechos, síntomas del coronavirus

La comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic. [EFE/EPA/JEAN-CHRISTOPHE BOTT]

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- El Consejo de Europa ha lanzado este martes dos importantes cargas de profundidad en lo que se refiere al impacto del coronavirus en los derechos y libertades fundamentales y en la transparencia en la adopción de medidas para luchar contra la pandemia. En  un informe se alerta del riesgo de cohecho e incluso de corrupción ante las importantes cifras económicas que se van a manejar y en un segundo se afirma que los derechos fundamentales están cada vez más amenazados en Europa.

La pandemia de COVID-19 aumenta el riesgo de cohechos en la compra de material médico, de falta de transparencia en la adopción de medidas y de recorte de derechos y libertades, según un informe publicado este martes por el Consejo de Europa.

El Grupo de Estados contra la Corrupción (Greco) de la organización paneuropea cree que el sector de la sanidad está expuesto al aumento del riesgo de corrupción, provocado por la necesidad urgente de suministro de material, entre otros motivos.

Destaca la situación creada por la simplificación de las reglas de la adquisición de material, los servicios médicos saturados y el exceso de trabajo del personal sanitario.

Y añade que los riesgos de corrupción pueden suponer una preocupación importante para los hospitales y otros estructuras medicas en la lucha para hacer frente al coronavirus, ya que se enfrentan a la escasez de personal y equipamiento.

El informe asegura que el cohecho en el sector sanitario “encarece los servicios médicos y reduce su calidad”, lo que conduce a una desigualdad de acceso, sobre todo para la población más vulnerable.

Además, esa práctica corrupta “distorsiona la competencia y tiene graves consecuencias financieras” para las aseguradoras de salud públicas y para el presupuesto del Estado.

Riesgo de corrupción en las sumas inyectadas en la economía

El presidente del Greco y redactor del informe, Marin Mrcela, pide que “no se subestimen los riesgos de corrupción ante las sumas considerables inyectadas en la economía para atenuar la crisis”.

Las medidas adoptadas por las administraciones para hacer frente a la pandemia “deben ser transparentes y poder ser objeto de control para que las autoridades puedan rendir cuentas”, añade.

Para el máximo responsable de Greco es crucial que en una situación de urgencia la administración pública ofrezca informaciones de manera “regular y fiable”.

Mrcela declara que “no se debe permitir que la COVID-19 comprometa los valores y normas” de los países miembros, en relación con la concentración de poder gubernamental y la reducción de los derechos y las libertades ciudadanas.

Es decir, “las circunstancias extraordinarias no deben justificar que se eludan o abandonen los estándares anticorrupción”, afirma.

La transparencia, la supervisión y la responsabilidad, más importantes que nunca

Así, utensilios como la transparencia, la supervisión y la responsabilidad “son más importantes que nunca” en las circunstancias extraordinarias provocadas por la pandemia.

Además de la supervisión que pueden realizar el defensor del Pueblo y las agencias anticorrupción, el informe cita a denunciantes (whistleblowers en inglés) y medios de comunicación, que “tienen un rol singular y una responsabilidad específica”.

Las líneas directrices concluyen que “una mayor transparencia es la clave para combatir la corrupción”.

Según el informe, las prácticas corruptas pueden afectar a los sectores público y privado, los sobornos a servicios ligados al sector médico y las corruptelas a la investigación y desarrollo de la vacuna contra la COVID-19.

El sector privado se enfrenta a un mayor riesgo de corrupción durante la crisis, como sobornos para impulsar procesos parados por los recortes de personal y falsificación de documentos para cumplir con los requisitos de ayuda estatal para medidas contra la pandemia.

Según Greco, se deben mantener o aumentar las medidas para prevenir la corrupción. “Se lo debemos a nuestros ciudadanos para que nuestra lucha contra la COVID-19 sea creíble y fiable”, indica el organismo.

Los derechos fundamentales, cada vez más amenazados en Europa

La comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, publicó este martes su informe anual de actividades en 2019, en el que lamenta que los derechos fundamentales “están cada vez más amenazados en Europa”.

Los principios y normas de derechos humanos son “cada vez más cuestionados” y “se ha reforzado la hostilidad hacia el carácter universal, indivisible y jurídicamente vinculante de los derechos humanos”, señala la comisaria.

Esa hostilidad, añade, “alimenta un discurso corrosivo que pone en peligro los principios y las normas sobre las que se ha construido Europa en los últimos setenta años”.

El informe debería haber sido presentado esta semana ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, pero la anulación de la sesión plenaria por la pandemia de COVID-19 lo ha imposibilitado.

La pandemia “pone en evidencia las debilidades del sistema de protección de derechos humanos en Europa” y que los recursos y esfuerzos se deben centrar ahora en la lucha contra la pandemia. Después, señala, habrá que centrarse en la dignidad humana.

La comisaria centra su informe en la mayor aceptación política y social del racismo, el desprecio hacia inmigrantes y refugiados, las amenazas sobre los derechos de las mujeres, la represión de las protestas y la erosión de la independencia judicial.

Señala que el antisemitismo, la islamofobia y el antigitanismo han alcanzado niveles alarmantes e incide en que “las agresiones a personas con símbolos religiosos y los ataques a lugares de culto se han hecho periódicos en muchos países europeos”.

Para Mijatovic, “la normalización creciente de las expulsiones ilegales y los actos que deshumanizan a las personas que intentan cruzar las fronteras son inquietantes”, así como la “decisión imprudente” de restringir los rescates en el Mediterráneo.

Los logros alcanzados en igualdad de género, en peligro

Asegura la comisaria que los logros alcanzados en igualdad de género “están amenazados por los discursos y las iniciativas de determinados grupos ultraconservadores destinados a relegar a las mujeres en sus roles tradicionales”.

En cuanto a las protestas, expresa su desacuerdo con el uso desproporcionado de la fuerza policial contra manifestantes pacíficos y afirma que defensores de derechos humanos y periodistas “trabajan en un ambiente hostil”.

En este sentido, asegura que “el discurso de algunos dirigentes políticos ha legitimado las campañas de desprestigio, las amenazas y los actos de intimidación”.

También critica el intento de algunas autoridades nacionales de instrumentalizar el poder judicial y “amenazar a los jueces que, haciendo uso de su libertad de expresión, dan su opinión sobre una cuestión de interés público en el terreno judicial”.