El Consejo de Europa advierte del aumento del discurso del odio hacia las personas mayores

Un grupo de ancianos juega al mus este jueves en un bar del barrio de Aluche, en Madrid, mientras en la televisión comparece el presidente del Gobierno tras un Consejo de Ministros extraordinario en el que se ha abordado la crisis del coronavirus. [EFE/Mariscal]

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- La comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, denunció este viernes un aumento de discursos de odio hacia las personas mayores en las redes sociales, a través de mensajes “crueles e inhumanos”.

“La pandemia ha dado lugar a la proliferación de comentarios despectivos y discursos de odio dirigidos a las personas mayores en las redes sociales, que son signos de un creciente resentimiento intergeneracional”, dijo Mijatovic en un comunicado.

Se mostró “sorprendida” de que etiquetas “crueles e inhumanas” con las personas mayores se hayan convertido en tendencia en Twitter.

 

Citó algunos de los numerosos casos documentados en esa red social por la ONG francesa Les petits frères des pauvres (Los hermanitos de los pobres), como “Ella tenía 80 años. Ahora déjanos hacer las compras tranquilos, por favor”.

“No notamos la diferencia, las personas mayores mueren todos los días… Uno más, uno menos”; o “Dejen entrar el virus en las residencias de mayores. Así no habrá reforma de las pensiones. Esto sólo mata a los viejos”.

Para la comisaria, esos comentarios son “intolerables” y los Estados europeos deben “contrarrestar este discurso y crear conciencia sobre el peligro que representa esta actitud”.

Coronavirus: reacciones sorprendentes respecto a las personas de edad en las redes sociales. Página de “Petits frères des pauvres”

También señaló que la situación actual pone de manifiesto “fallos” de las residencias de ancianos, que al margen de la amenaza del coronavirus “a menudo generan numerosas violaciones de derechos humanos, incluidos el abuso y el maltrato”.

La comisaria afirmó que el distanciamiento social que impone el “vital y necesario” confinamiento “agrava el aislamiento social de las personas mayores” y su estado de salud mental. Por ello, “necesitan más apoyo que nunca en esta situación de crisis”.

Para Mijatovic, es urgente que los Estados europeos lleven a cabo reformas de la asistencia social tras la actual crisis y que en el centro de esas reformas esté el apoyo individualizado a las personas mayores.

El coronavirus no debe ser excusa para el racismo

La pandemia de coronavirus no es, en ninguna circunstancia, una excusa para el racismo y otras formas de discriminación, recordaron este viernes los organismos que velan por los derechos humanos en la Unión Europea (UE), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Consejo de Europa.

“La rápida propagación del nuevo coronavirus entre continentes y países no debe usarse como una excusa para la discriminación racial o los delitos de odio”, demandó la Oficina para Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (ODIHR) de la OSCE, la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA) y la Comisión del Consejo de Europa contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI).

“Es importante recordar que las sociedades basadas en la solidaridad y la inclusión son más resistentes a circunstancias cambiantes”, subrayaron estas tres instituciones en vísperas del Día Internacional para la eliminación de la discriminación racial.

“En algunos aspectos, el racismo es como el coronavirus. Es una enfermedad contagiosa que acecha sin ser vista hasta que se propaga repentinamente y causa daños graves a individuos, familias, comunidades y a toda la sociedad”, señaló Maria Marouda, presidenta de ECRI, en un comunicado conjunto.

Marouda llamó a unir fuerzas para frenar la expansión del racismo mediante una legislación sólida, planes de acción y educación.

“Los políticos y los ciudadanos deben hablar contra el discurso de odio que se desencadena actualmente por la pandemia”, demandó.

Michael O’Flaherty, director de la FRA, pidió que las respuestas políticas que se den a la pandemia respeten los derechos humanos.

“Sin lugar a dudas, necesitamos respuestas de salud pública sólidas y bien informadas en este momento. Pero, igualmente, debemos asegurarnos de que estas respuestas respeten los derechos humanos de todos y no afecten desproporcionadamente a ciertos grupos”, dijo.

El experto irlandés indica que su agencia está analizando el impacto en los derechos humanos de las medidas adoptadas y pronto darán a conocer sus resultados.

Por su parte, Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, la directora de la ODIHR, subrayó que “la intolerancia y la discriminación no sólo son inaceptables sino también contraproducentes”, y llamó a trabajar unidos para hacer frente a la situación.

Los tres expertos recuerdan que aunque el papel de la sociedad civil es importante, son los gobiernos los principales responsables de garantizar que las víctimas de delitos de odio y discriminación sean protegidas y reciban apoyo.