Borrell: Europa invierte “rematadamente mal” en defensa

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones y próximo alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Josep Borrell, durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Executive Fórum España con una conferencia sobre "Europa Defensa y Seguridad", este miércoles en Madrid. [EFE/Ballesteros]

Madrid (EuroEFE).- El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, aseguró este miércoles que Europa invierte “rematadamente mal” en defensa, ya que lo hace cada país de manera unilateral y sin coordinación con los demás, por lo que apostó por invertir e investigar de modo conjunto.

Borrell, próximo alto representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad, argumentó que “no hay defensa sin capacidades de calidad y no habrá una Europa de la defensa sin un mercado europeo competitivo en esta materia”.

Durante una conferencia sobre Europa, defensa y seguridad en un foro de debate añadió que los europeos no tendrán autonomía estratégica si no son capaces de tener “una base industrial y tecnológica a la medida” de su “ambición”.

Según Borrell “hay un problema clarísimo de eficacia y racionalidad” en las inversiones y capacidades de desarrollo, “detrás de la cual se esconden malas políticas y peores prácticas”.

Así, recordó que los países europeos invierten en defensa el 1,4 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) de media, lo que supone 250.000 millones de euros, “más de lo que gasta China y mucho más de lo que gasta Rusia”.

“Gastando todo esto, somos militarmente, no diré que irrelevantes, pero sí mucho menos relevantes de lo que deberíamos porque invertimos mal, rematadamente mal”, subrayó.

Demasiada visión nacional

Para Borrell, el problema consiste en que “el 80 por ciento de la licitación de la industria de defensa se hace en base nacional y el 90 por ciento de la investigación y desarrollo de capacidades también se hace con base nacional”.

“Si Europa quiere existir en el mundo, haría bien en unirse más” en materia de seguridad y defensa, ya que las amenazas no se limitan a las fronteras, dijo Borrell, sino que cada vez se sitúan en puntos más alejados, hasta el punto de que el “arco de inestabilidad se extiende de Mauritania al Cáucaso”.

Además – señaló – en un mundo tan interconectado, la seguridad debe entenderse en sentido amplio para incluir asuntos como el comercio o la inmigración.

El problema, en su opinión, es que en Europa “seguimos aferrados a visiones nacionales del riesgo”, por lo que resulta muy difícil crear una política exterior y de defensa común sin una base doctrinal coherente y común.

“No pretendo que sea una sola voz, me conformo con que sea un coro afinado”, ha apuntado Borrell, quien siempre ha lamentado la lentitud de la UE a la hora de tomar decisiones ya que éstas deben ser acordadas por unanimidad.

Para ser verdaderamente operativa, la defensa europea debe compartir doctrinas y capacidades comunes y contar con una voluntad política de hacerlas operativas, indicó.