La OTAN pide mantener inversión en Defensa pese a impacto económico del COVID-19

EFE/EPA/OLIVIER HOSLET/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- La OTAN llamó este jueves a que los aliados mantengan la progresión del gasto en Defensa pese al impacto económico que está causando la pandemia de coronavirus, ya que persisten los mismos retos para la seguridad y, además, el apoyo militar es “útil” para lidiar con este tipo de crisis.

“Cuando los aliados decidieron invertir más en Defensa fue porque vivíamos en un mundo más impredecible. Eso no ha cambiado. Así que espero que los aliados sigan comprometidos con invertir más en nuestra seguridad” pese a las “graves consecuencias económicas” que traerá la crisis del coronavirus, indicó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

En una rueda de prensa celebrada de forma telemática para contribuir a la contención del COVID-19, el político noruego reconoció que esta pandemia tendrá en todo caso un impacto “a corto plazo” en los presupuestos de los países, aunque consideró que “es muy pronto para hablar de consecuencias a largo plazo”.

Recalcó que invertir en la Defensa es “invertir en capacidades que se han mostrado útiles para lidiar con crisis como esta”, ya que los militares están dando apoyo en muchos países aliados en logística, organizar hospitales y capacidades médicas militares o el control de fronteras.

Stoltenberg presentó el informe de la Alianza de 2019, que incluye las estimaciones de gasto en Defensa para ese año.

 

España continuó como el miembro de la OTAN que menos porcentaje de su Producto Interior Bruto (PIB) gastó en Defensa, un 0,92 %, sólo por delante de Luxemburgo (0,56 %).

La OTAN calcula que los aliados europeos y Canadá invirtieron el 1,57 % de su PIB en gasto militar en 2019, lo que pone en evidencia que aún están lejos del objetivo propuesto del 2 % para 2024.

Solo nueve países cumplieron el objetivo del 2 % de gasto

Según los cálculos de la Alianza, sólo nueve países de los 29 cumplieron ya en 2019 con el objetivo del 2 %: Estados Unidos, el Reino Unido, Rumanía, Polonia, Lituania, Letonia, Grecia, Estonia y Bulgaria.

Estados Unidos, que en los últimos años ha venido presionando a Europa y Canadá para que asuman más gasto militar, invirtió en 2019 el 3,42 % de su PIB.

España sí que cumple ya con el objetivo de inversión en nuevos equipos, que para 2024 debe ser del 20 % del gasto total en Defensa para todos los aliados, con un 20,7 % estimado en 2019.

En total, la Alianza Atlántica calcula que invirtió el año pasado 1,039 billones de dólares en Defensa (962.711 millones de euros) según precios corrientes, de los cuales solo 309.479 millones de dólares (286.582 millones de euros) correspondieron a los aliados europeos.

La OTAN cree que, en comparación con 2016, los aliados europeos y Canadá habrán invertido 130.000 millones de dólares (120.381 millones de euros) más en 2020, 246.000 millones de dólares (227.799 millones de euros) más en 2022 y hasta 400.000 millones de dólares (370.406 millones de euros) más en 2024.

“Duras” consecuencias de la pandemia de coronavirus

Frente a esas cifras, Stoltenberg admitió que la pandemia de coronavirus está “probando al límite nuestra resiliencia”, con “duras consecuencias sociales y económicas”.

Recordó que desde el principio del brote la OTAN “ha implementado robustas medidas para limitar la expansión del virus, reduciendo riesgos para el personal militar y civil”.

Así, se ha recortado la presencia de personal en el cuartel general en Bruselas, pero se ha garantizado que el “trabajo esencial continúe para mantener la defensa y la disuasión para nuestros países”.

Sobre la reunión de ministros aliados de Exteriores prevista en abril, el secretario general dijo que aún no se ha tomado una decisión sobre si acudirán en persona a Bruselas.

“Se han modificado o cancelado algunos ejercicios, pero la capacidad de llevar a cabo operaciones no se ha socavado, nuestras fuerzas siguen estando dispuestas”, advirtió Stoltenberg.

También precisó que, por el momento, no se han registrado casos de coronavirus entre el personal de la misión de la OTAN en Afganistán, y que continúan con el plan de reducción de tropas tras el acuerdo en favor de la paz entre los talibanes y Estados Unidos “de manera responsable y protegiendo la salud y seguridad de nuestro personal”.

Dijo que prevé que los militares y asesores aliados pasen de 16.000 a 12.000 (la cifra que mantenía la operación en 2016, antes de empezar a incrementar sus efectivos), lo que permitirá mantener la misma estructura de la misión de formación, asesoramiento y apoyo de las fuerzas afganas.

Editado por Miriam Burgués