La UE sancionará a los “responsables” de la violencia en Bielorrusia, mientras Lukashenko busca el apoyo de Putin

Bielorrusia

Una mujer abraza a un agente del Ministerio del Interior bielorruso que monta guardia en una manifestación de apoyo a la oposición, contra la brutalidad policial y en desacuerdo con los resultados de las elecciones presidenciales, el 14 de agosto de 2020 en Minsk. [EFE-EPA/YAUHEN YERCHAK]

Bruselas/Moscú (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) comenzará a partir de este fin de semana los trabajos preparatorios para endurecer las sanciones contra funcionarios de Bielorrusia “responsables de la falsificación” de los resultados de los comicios presidenciales del pasado día 9 y de la subsiguiente explosión de violencia en las calles. Mientras tanto, el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, afirmó que necesita hablar con el presidente ruso, Vladímir Putin, porque no solo Bielorrusia corre peligro, sino que Rusia también está amenazada.

Los ministros de Exteriores de los Veintisiete acordaron preparar estas sanciones en una reunión extraordinaria convocada por el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, a raíz de la agitada escena internacional en las últimas semanas, no solo en Bielorrusia sino también en el Mediterráneo Oriental o el Líbano.

“La Unión Europea no acepta los resultados electorales (en Bielorrusia). Comienza el trabajo para sancionar a los responsables de la violencia y la falsificación”, escribió Borrell en su cuenta de Twitter tras la reunión.

Bielorrusia vive desde el pasado día 9 una ola de protestas contra la victoria de Lukashenko (en el poder desde 1994), que fue reelegido con el 80% de los votos en unas elecciones sobre las que pesan sospechas de fraude y que han sido contestadas por la oposición.

La decisión de imponer sanciones se adoptó de forma unánime y da lugar al inicio de trabajos de tipo técnico para preparar la lista de sanciones; esto es, seleccionar las personalidades que se verán afectadas y elegir el modo y forma en que se les sancionaría.

No hay un calendario definido para cuándo se adoptarían estas sanciones, que requieren el consenso total de los Veintisiete.

En la actualidad, la Unión Europea mantiene con Bielorrusia un embargo de armas y una prohibición de la exportación de bienes usados para la represión interna, aunque levantó buena parte del paquete de restricciones en 2016 al reconocer “pasos” de este país para mejorar las relaciones con el bloque comunitario.

Algunas de las medidas que están sobre la mesa en esta ocasión y que son habituales en el paquete europeo de sanciones a nivel internacional son la congelación de activos en la UE y la prohibición de entrar en territorio comunitario.

Aunque países como Austria habían abogado por evitar la imposición de sanciones y preferían instar al diálogo interno, otros como Alemania y varios del entorno geográfico de Bielorrusia, como Lituania, se habían mostrado mucho más partidarios en favor de medidas restrictivas, posición que compartieron la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y el del Parlamento Europeo, David Sassoli.

El sábado (15/8/2020), Lukashenko afirmó que necesita hablar con Putin, porque no solo Bielorrusia corre peligro, sino que Rusia también está amenazada.

“Hay que contactar con Putin, el presidente de Rusia, para que yo pueda hablar con él ahora. Porque ya no se trata de una amenaza solo a Bielorrusia”, dijo Lukashenko, citado por la agencia oficial bielorrusa Belta, en una reunión con altos cargos del Gobierno.

“Quiero decir que defender hoy a Bielorrusia no es menos que defender todo nuestro espacio, el Estado Unificado (Rusia-Bielorrusia). Si los bielorrusos no resisten, la ola llegará hasta allá”, advirtió.

Lukashenko, que anteriormente acusó a Chequia, Polonia, Ucrania y Rusia de instigar las protestas en el país, insistió en que estas son dirigidas desde el exterior y denunció que Bielorrusia es víctima de una “agresión”.

Mediterráneo Oriental

Los ministros abordaron también las crecientes tensiones entre Turquía y Grecia por la reanudación de las exploraciones turcas de gas entre su costa de la provincia de Antalya y la isla de Chipre, un espacio en disputa.

Al término de la reunión el jefe de la diplomacia europea expresó la “total solidaridad con Grecia y Chipre” y pidió a Turquía la “inmediata desescalada” y que “vuelva a comprometerse” en un diálogo.

Los ministros recordaron la importancia de las relaciones con Ankara y subrayaron que asuntos como la delimitación de las fronteras marítimas y la explotación de los recursos solo se puede resolver con “diálogo y negociación, de buena fe, según el Derecho internacional” y teniendo en cuenta las relaciones “de buena vecindad”.

Venezuela y Bolivia

Los ministros tuvieron un breve punto informativo al inicio de la reunión sobre la situación en Venezuela, después de que Borrell determinara esta semana que no se cumplen las condiciones para que las elecciones del próximo mes de diciembre sean justas y libres.

Aunque el Gobierno y la oposición hayan alcanzado acuerdos sobre asuntos como extensiones de plazos electorales, el jefe de la diplomacia comunitaria señaló el martes que la Unión Europea no enviará una misión de observación para ver el desarrollo de los comicios.

Borrell habló este viernes a los ministros de sus contactos con el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y los principales grupos de la oposición.

Los ministros debatieron la voluntad de la UE de ayudar en los esfuerzos de Venezuela por “encontrar una solución política”.

“Ello podría incluir el despliegue de una misión de observación electoral, si se dan las condiciones mínimas de credibilidad, transparencia e inclusividad y la habilidad de observar el proceso electoral sin interferencias”, indicaron en un comunicado.

Los ministros discutieron, por otra parte, la situación en Bolivia y señalaron la necesidad de un “diálogo pacífico y que todas las partes dejen de lado sus diferencias y se comprometan con una solución que aborde tanto las preocupaciones relacionadas con el coronavirus como el derecho de las personas al voto”.

En ese contexto, dejaron claro que la UE “seguirá apoyando los esfuerzos de diálogo y mediación para apoyar este objetivo”.

“La UE mantiene su compromiso de desplegar una Misión de Observación Electoral en Bolivia si las condiciones, incluida la salud y la seguridad, lo permiten”, informó el Servicio Europeo de Acción Exterior en un comunicado.

La situación en el Líbano

Abordaron asimismo la situación en el Líbano tras las explosión, el pasado día 4 de casi 3.000 toneladas de nitrato de amonio que estaba almacenadas en el puerto de Beirut, a consecuencia de la cual murieron más de 170 personas y otras 6.000 resultaron heridas.

En ese contexto, subrayaron la necesidad de un “seguimiento riguroso de la ayuda para garantizar que se transfiera directamente a quienes la necesitan”.

También tomaron nota del trabajo en curso de la UE, junto con el Banco Mundial y las Naciones Unidas, para preparar una evaluación de las necesidades después de un desastre.

Para saber más:

Información de fondo con las conclusiones de la reunión

Edición: F.Heller