Los recelos de EEUU con la Europa de la Defensa se deben a temas comerciales, según la OTAN

Los recelos de EEUU con la Europa de la Defensa se deben a temas comerciales, según la OTAN

Madrid/Bruselas (EuroEFE).- El desarrollo de la Europa de la Defensa es compatible con los compromisos de los miembros de la Unión Europea (UE) en la Alianza Atlántica, por lo que los recelos que han transcendido de Estados Unidos se deben únicamente a que quiere garantías de complementariedad industrial en el mercado europeo.

Esa es la explicación que dio este martes en Madrid la vicesecretaria general adjunta de Diplomacia Pública de la OTAN, Carmen Romero, a la advertencia que EE.UU. habría dado a la UE para que rectificase su plan de defensa común, basado en el futuro Fondo Europeo de Defensa (FED) y la Cooperación Permanente Estructurada (Pesco, en sus siglas en inglés), que incluye proyectos de armamento.

“Estados Unidos está a favor de una Europa de la Defensa fuerte”, pero quiere garantías de que “va a seguir existiendo compatibilidad en el mercado europeo. Es un tema comercial básicamente”, señaló Romero durante la mesa redonda en Madrid titulada “El futuro de la alianza transatlántica. La OTAN en los próximos 70 años”.

Organizado por el Real Instituto Elcano en colaboración con el Instituto Portugués de Relaciones Internacionales (IPRI), al encuentro asistieron también el embajador representante permanente de España ante la OTAN, Miguel Fernández-Palacios; la directora general de política de Defensa de España, Elena Gómez Castro; y el director general para la Política de Defensa Nacional, Nuno Pinheiro Torres, así como el presidente de Elcano, Emilio Lamo de Espinosa.

“Las capacidades de defensa son nacionales, no son de la UE ni de la OTAN, sino que son de los países y son puestas a disposición” de ambos, puntualizó Gómez Castro, tras destacar que ambas son “necesarias” y contribuyen a “la seguridad de nuestros ciudadanos”.

“Europa necesita seguir desarrollando su industria de Defensa”, dijo la directora general para la política de Defensa Nacional de España, al margen de que el “vinculo transatlántico es también industrial”.

La generación de capacidades en este sector “no es una novedad”, ya que existen industrias de defensa, pero lo que sí es novedoso, señaló Gómez, es que “se está poniendo en marcha un incentivo” en la UE para “financiar” este sector que es generador de empleo.

“No creo que haya nada que cambiar de lo que la Unión Europea está haciendo. Estamos reforzando nuestras capacidades que podemos ofrecer también a nuestros socios en la OTAN”, apuntó el director general para la Política de Defensa Nacional de Portugal.

Pinheiro Torres consideró, eso sí, necesario clarificar el concepto “ambiguo” de “autonomía estratégica” europea que, en su opinión, “podría ser tóxico”, “generar disputas a ambos lados del Atlántico” y “poner en peligro la cooperación que se requiere en estos tiempos tan complejos”.

Por ese motivo, defendió redactar un “documento marco en el que se defina claramente la defensa europea en un marco transatlántico”.

Insistió en la necesidad de “mayor inversión en Defensa por parte europea”: “es importante que Europa sea capaz de proporcionar seguridad y afrontar su responsabilidad en la OTAN”, dijo.

“Los europeos podemos y debemos asumir una mayor responsabilidad en nuestra seguridad, pero evitando duplicidades y solapamientos con la Alianza Atlántica”, añadió, por su parte, el embajador representante permanente de España en la OTAN.

Una organización que Fernández-Palacios definió como “una herramienta político-militar primordial para la defensa de nuestro mundo y de Europa, en particular”.

Dibujó un mundo de “extrema complejidad” con amenazas de diversa índole, desde los “viejos conocidos”, como Rusia, al terrorismo yihadista, la influencia creciente de

China, a la que “aún no sabemos si definir como amenaza, reto u oportunidad”, y la guerra híbrida y las amenazas cibernéticas.

“El frente de un futuro conflicto pasará por el salón de la casa de cada uno de nosotros”, vaticinó, al advertir que habrá que acostumbrarse a la “resiliencia” ante los ataques cibernéticos, con creación de equipos especializados que serán “la infantería del siglo XXI”, tras la “equina del XIX y la acorazada del XX”.

Y en lo interno, según el embajador, el reto está en aumentar la “percepción” en los ciudadanos del importante papel de la OTAN en la defensa de su seguridad. Es el objetivo de la campaña #wearenato.

La movilidad militar en la UE avanzó de manera “tangible” el último año

La movilidad de efectivos y equipos militares en los países de la Unión Europea progresó de manera “sustancial y tangible” en el último año, según un informe dado a conocer este lunes por la Comisión Europea.

Desde que está en marcha el plan de acción para mejorar la movilidad militar en la UE, presentado en marzo de 2018, se han logrado avances “en todas las áreas”, especialmente en cuanto a requisitos militares y el análisis de deficiencias, constata el informe.

Uno de las claves en esa mejoría, según la Comisión, fue su iniciativa del pasado abril para eximir del IVA e impuestos especiales a los suministros para las Fuerzas Armadas cuando estas sean desplegadas fuera de sus propios Estados miembros y participen en una operación comunitaria de defensa.

También destacó la Comisión el hecho de que 23 países de la Unión Europea, entre ellos España, firmaron el pasado 14 de mayo con la Agencia Europea de Defensa (EDA, por sus siglas en inglés), dirigida por Jorge Domecq, un nuevo programa que facilitará los permisos para la movilidad militar transfronteriza terrestre y aérea.

“La mejora de la circulación de tropa y de los medios militares en el conjunto de la UE contribuye a la seguridad de todos los europeos, así como a una Unión más eficaz, más reactiva y más coherente”, indicó Bruselas  en un comunicado.

La Comisión insistió en que su plan para mejorar la movilidad militar respeta la soberanía nacional y el proceso de toma de decisiones de cada Estado miembro, y en que es un proyecto que se inscribe dentro de la cooperación entre la UE y la OTAN.

En lo que concierne a la infraestructura, el Ejecutivo comunitario señaló que se han completado “hitos clave” como el análisis de la brecha entre las necesidades civiles y las militares.

Según la Comisión, eso “abre la vía” a una financiación para el doble uso, civil y militar, de las infraestructuras de transporte, a través de una dotación de 6.500 millones de euros propuesta en el mecanismo de interconexión para Europa, dentro del próximo presupuesto plurianual de la UE para el periodo 2021-2027.

El próximo informe sobre el progreso de las iniciativas para mejorar la movilidad militar en la UE se presentará a finales del verano de 2020, precisó la Comisión.

Por Catalina Guerrero y Rosa Jiménez